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» Clarin
Fecha: 04/02/2026 00:03
Mientras la industria textil argentina continúa con sus críticas a la apertura comercial que lleva adelante el Gobierno, en las últimas horas dos altos funcionarios cuestionaron a los empresarios del rubro: Luis Caputo, ministro de Economía, aseguró que nunca compró ropa en el país, mientras que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, reprochó los márgenes de ganancias de los empresarios y desestimó que una mayor apertura a las importaciones sea sinónimo de pérdidas de empleo: "Nosotros no tenemos que proteger industrias, sino los intereses de los argentinos". "Yo no compré nunca en mi vida ropa en Argentina porque era un robo", aseguró el lunes el ministro Caputo cuando fue consultado respecto de una de las ramas industriales con mayor recesión reportada, fundamentalmente por precios al consumidor que se encuentran por encima de los regionales. En esa línea, el funcionario aseguró que el sector textil, al que calificó de emblemático, "ha sido protegido por muchísimos años, mientras millones de argentinos han venido pagando textil y calzado dos, tres, cuatro, y hasta 10 veces lo que vale en el mundo". Horas más tarde, fue el turno de Adorni de referirse al tópico en una entrevista con Luis Majul, quien le consultó por los puestos de trabajos que, según denuncian distintos empresarios textiles, se perderían de continuar la apertura comercial. "Te comprás un jean en Argentina, y te cuesta -pongamos números hipotéticos- 100 dólares. Pero importarlo (al empresario) le cuesta 25, y por eso lo dejás de comprar acá... Explicame dónde se pierden puestos de trabajo", conjeturó Adorni frente al conductor de LN+, quien mantuvo casi 10 segundos de silencio luego de escuchar la teoría del jefe de Gabinete. En rigor, Adorni había dado una explicación preliminar a la cuestión y fue taxativo: "En realidad, nosotros (el Gobierno) no tenemos que proteger industrias, sino los intereses de todos los argentinos. Y proteger ese interés es que, precisamente, no tengan que pagar un caño 40 % más o que no tengan que pagar una remera cuatro veces más o un jean seis veces más de lo que los argentinos lo pueden comprar en otro lado". De manera sublimada, mencionó la polémica suscitada entre el Gobierno y Techint, luego de que ésta perdiera una licitación clave para proveer de caños sin costuras a la construcción de un gasoducto para exportar desde Vaca Muerta. Por eso este lunes, tras el silencio de Majul cuando él le preguntó dónde se perderían puestos de trabajo, Adorni decidió avanzar con su conjetura: "Empieza a trabajar el importador... y luego de los 25 dólares que pagaste al importador por el producto, te sobran 75... Y con los 75 vas a reactivar un montón de otros sectores". Las cifras sectoriales estiman que hubo una pérdida de entre 16.000 y 17.700 puestos de trabajo registrados en toda la cadena textil-indumentaria y afines, lo cual representa una caída de aproximadamente el 13 % al 15 % de la dotación total del sector. Por otro lado, cerraron algo más de 500 empresas vinculadas a la cadena textil e indumentaria, lo que implica que cerca del 8 % al 10 % del entramado productivo del sector desapareció o, al menos, dejó de operar formalmente. Newsletter Clarín
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