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Parana » Cuestion Entrerriana
Fecha: 29/01/2026 12:07
El Gobierno nacional decidió mantener congelado en $70.000 el bono adicional para jubilados y pensionados que perciben el haber mínimo durante el mes de febrero, una medida que profundiza la pérdida de poder adquisitivo de los sectores más vulnerables del sistema previsional. El refuerzo extraordinario no se actualiza desde marzo de 2024 y, desde entonces, la inflación acumulada roza el 180%, lo que convierte al bono en una suma cada vez más simbólica y menos efectiva frente al aumento sostenido del costo de vida. En los hechos, se trata de un ingreso que se licúa mes a mes y que ya quedó muy lejos de compensar la suba de precios. La decisión forma parte del esquema con el que la administración de Javier Milei sostiene el superávit fiscal, trasladando el ajuste, una vez más, sobre los jubilados de menores ingresos, que dependen de este complemento para alcanzar un ingreso mínimamente digno. Con el incremento del 2,84%, correspondiente a la inflación de diciembre, la jubilación mínima pasará a ser de $359.219,42. Al sumar el bono congelado de $70.000, el ingreso total alcanzará $429.219,42, un monto que continúa perdiendo terreno frente a la inflación real. La mecánica del aumento genera, además, un efecto regresivo: quienes cobran por encima del haber mínimo percibirán una mejora plena del 2,84%, mientras que los jubilados que dependen del bono apenas alcanzarán un incremento efectivo del 2,3%, consolidando una brecha que castiga a los que menos tienen. La medida fue formalizada mediante el Decreto 65/2026, publicado este jueves en el Boletín Oficial. Según la normativa, quienes perciban un monto igual o inferior al haber mínimo previsional garantizado cobrarán la totalidad del bono de $70.000. En cambio, para aquellos jubilados que superen el haber mínimo, el bono se pagará de manera decreciente, limitándose a la suma necesaria para alcanzar el tope resultante entre la jubilación mínima y el monto máximo del refuerzo. Así, mientras el Gobierno exhibe equilibrio fiscal como bandera, el ajuste se sigue financiando con la licuación de los ingresos jubilatorios, especialmente entre quienes dependen del bono para completar su haber mensual.
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