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» Clarin
Fecha: 28/01/2026 09:00
Las obras avanzan cada día. Se ven decenas de obreros trabajando arduamente en distintos turnos, pese a las altas temperaturas. No hay pausa y se escucha que deslizan que "el objetivo son tres pisos por mes, pero no sé, veremos el ritmo que llevamos". Clarín visitó en quince días tres veces la mega construcción del Cipriani Ocean Resort, que se encuentra en la Parada 12 de la Brava y es notorio el crecimiento de una obra catalogada como la más ambiciosa e imponente de la historia de Punta del Este: serán tres torres residenciales y la más importante tendrá 60 pisos y 320 metros, lo que la convertirá en la más alta de Sudamérica. También se está reconstruyendo, en el mismo sitio, el histórico Hotel San Rafael, ícono esteño que sobrevivió a la idea de demolición. El proyecto abarca la reconstrucción en el mismo sitio del histórico Hotel San Rafael, ícono esteño que sobrevivió a la idea de demolición. Detrás de este titánica puesta en escena está Giuseppe Cipriani (59), el empresario italiano, que decidió invertir unos 650-700 millones de dólares "para darle otra marca a Punta del Este, el de mercado inmobiliario ultra-luxury, y que pondrá a la ciudad en un primer plano a nivel mundial", dice Rolando Rozenblum, empresario, concejal y referencia de la ciudad. Cipriani es la tercera generación en la empresa, que nació con su abuelo Giuseppe, luego continuó la dinastía con Arrigo, su papá y todo indica que a Giuseppe hijo lo sucederán sus dos hijos, Maggio e Ignazio, que ya se encuentran vinculados con el negocio. "El mejor legado es el trabajo, la constancia y la disciplina. Yo la heredé de mi abuelo y de mi padre, mis dos referentes, y quiero que mis hijos sigan el mismo camino viendo que su papá trabaja porque lo disfruta, no porque lo necesita", expresa con un castellano muy tano. Viajero incansable a partir de poseer hoteles, restaurantes y proyectos en todo el mundo, dice que no tiene un domicilio fijo. "El año pasado donde pasé más tiempo fue en Uruguay, estuve casi 100 días. Yo soy veneciano, pero no extraño un lugar determinado. Yo viajo adonde me lleve mi trabajo, que es lo que disfruto todos los días. ¿Cómo me defino? Si bien trabajo en un rubro donde se mueve mucho dinero, soy austero y sobrio, no me gustan las estridencias". Hace saber que su abuelo abrió las puertas, en 1931, del emblemático Harry's Bar, en Venecia, donde se creó el cóctel Bellini y el tradicional plato Carpaccio, además "fue un punto de encuentro de legendarias personalidades como Ernest Hemingway, que lo consideraba su bar favorito, Orson Welles, Katherine Hepburn, Charlie Chaplin y Truman Capote. ¿Cuál era la clave del éxito? Mi abuelo Giuseppe tenía una visión clara: hacer las cosas simples pero a la perfección. Era meticuloso para la atención al detalle y sumamente leal con los clientes". Dice que Cipriani, además de su apellido, es sinónimo de calidad, lujo y servicio en hotelería, residencias y restaurantes de lujo en Venecia, Milán, Nueva York, Miami, Los Ángeles, Las Vegas, Abu Dabi, Hong Kong, Londres, Montecarlo, Ibiza, Estambul, México, Dubai, Doha y Riad. "¿Qué es Cipriani (lo pronuncia con ch)? Es la única marca italiana de hotelería a nivel internacional". Poco afecto a dar entrevistas, Cipriani recibe a Clarín en un living de su lujoso y flamante hotel Locanda, en La Barra. "Yo vengo todos los años a pasar mis vacaciones a Punta del Este, a la que conozco desde 1995. Y pensé en Uruguay porque es un país en el que se puede invertir sin sobresaltos, diferente de Argentina, que en los últimos años fue un país inviable. Para hacer una inversión tan importante es necesario conocer el país, la gente, la clase política y yo tengo hasta pasaporte uruguayo", explica serio el veneciano que transmite respeto y distancia. Sin embargo, Cipriani remarca con sorpresa "el milagro de lo que hizo el presidente Milei con la inflación. Como inversor, me interiorizo en la economía de los países, y lo que pasó en Argentina en el último tiempo es increíble. Pasó de tener 140 por ciento de inflación a casi cero. Creo que nadie podía haber hecho lo que hizo este presidente. Creo que si los argentinos siguen apoyando a Milei, Argentina tendrá un gran futuro. Argentina es un país clave para América Latina, más allá de mis proyectos". El complejo Cipriani Ocean Resort Residences & Casino tendá su inauguración en diciembre. "Abrirá el ex hotel San Rafael, el casino y el centro de convenciones. Sobre las tres torres "dependerá de cómo evolucione el mercado y de cómo vaya resultando la venta de los pisos, pero calculamos que estarán listas para dentro ocho años. La primera torre estará terminada para finales de 2027, inicios de 2028". Y amplía algo más en confianza: "Estamos hablando de un proyecto de una calidad superior. No hay nada en Punta del Este ni en Sudamérica que se le parezca a este emprendimiento que tendrá tres torres de 60, 45 y 30 pisos. Y cada piso de una altura de 3,40 metros (del suelo al techo), cuando lo habitual son de 2,40 m, con ventanales de hasta tres metros de altura. Los departamentos serán amplios, de entre 200 y 1.600 metros cuadrados y el precio, que seguramente se elevará entre un 30 y 40 por ciento, hoy está entre 8.000 y 10.000 dólares el metro cuadrado, que a mi parecer es un monto bajo". De impecable negro, esbelto, Cipriani está en un sillón cruzado de piernas. Estamos en el sofisticado Hotel Locanda (ex Mantra), comprado recientemente por el italiano y donde funcionará una escuela para futuros empleados de hotel. "Haremos aquí la primera academia de hospitalidad, y será la más importante en América Latina. Por ahora está funcionando como hotel para turistas pero a partir de mayo y hasta fin de 2026, la escuela capacitará a los futuros empleados del Cipriani Resort. Interrumpe Cipriani, se levanta y se dirige al ventanal que mira a las piletas del hotel. Acomoda tres o cuatro centímetros una de las persianas para que esté a la misma altura que las otras dos. Su equipo de trabajo, que también se encuentra presente en la nota, lo observa sin emitir una palabra. "Soy puntilloso del detalle, me molesta mucho las cosas que están mal hechas, desordenadas o desprolijas". Cipriani es sinónimo de lujo en sus negocios alrededor del mundo. Pero ¿qué es el lujo? "El lujo es la sustancia de las cosas. Si una habitación de hotel es impecable y sofisticada, pero no funcionan la canilla ni el velador, entonces, ¿es lujosa? El lujo no es lo que se ve, sino una forma de hacer las cosas, de atender, de estar pendiente. En mi empresa trabajan 5.000 personas en todo el mundo: todas se caracterizan por su calidez humana. Está convencido Cipriani que las torres y el renovado Hotel San Rafael "cambiarán la manera en que la gente percibirá a Punta del Este. Será una experiencia que hasta ahora la gente desconocía, porque no hay nada como lo que ofrecerá este proyecto. ¿Cómo imagino esa foto con la obra terminada? Simplemente impactante. Las torres más altas en la actualidad en Punta del Este tienen entre 80 y 90 metros, estas torres las triplicarán". ¿Será todavía más exclusiva Punta del Este? "No creo que sea más o menos accesible, las torres no provocarán un condicionamiento económico, sí cambiará la postal de la ciudad pero sobre todo vendrán a Punta del Este turistas que no conocen o no tienen idea de lo que es este lugar". Uno de los fuertes del complejo Cipriani, que se inaugurará a fin de año será el casino que tendrá el remozado Hotel San Rafael. "Por ahora será casino físico, pero estamos insistiendo hace mucho tiempo con el gobierno uruguayo para que también sea online. Me cuesta entender el impedimento de las autoridades, estamos en el año 2026, tener un espacio así sin su parte online es ridículo, la negativa supera mi nivel de comprensión, aunque confío en que se solucione las cosas, porque yo apelo a la lógica y a la sensatez y esta prohibición no tendría una ni la otra". Hombre poderoso y rico, Cipriani confirmó que el grupo que preside hizo una oferta de 160 millones de dólares en octubre para comprar el Hotel Enjoy (ex Conrad). "Me interesa, pero no es una competencia, sí es un hotel con un casino, lo cual es importante. Pero no sé si será posible porque sería una operación compleja a nivel social, ya que allí trabaja mucha gente, alrededor de 1.300 personas. Y en caso de reestructurar negocios que no están funcionando, siempre está el riesgo del impacto social y no sé si quiero pasar por esa instancia". Paradojas de la vida, Cipriani es de Venecia, una ciudad impensada para las torres que está levantando en Punta del Este. "Estamos remodelando un Hotel Locanda Cipriani en la isla de Torcello, pero arreglándolo, porque en Venecia no podés demoler nada. ¿De cuántos pisos? Dos solamente. Queda tiempo para recordar su paso por Argentina, donde en la década del '90 tuvo cuatro restaurantes, "pero los cerré en 2002, después de la crisis del 2001 y a pocos meses que se disparara la moneda y de aquel 1 a 1 entre el peso y el dólar, pasara a 1 - 4. ¿Si quisiera volver? Siempre y cuando haya proyectos importantes que me entusiasmen, seguramente lo haré, me gustaría volver. Hay que apoyar al gobierno de Milei, que está trabajando bien". Sólo el trabajo parece seducir a Cipriani, pero esboza una leve sonrisa, la primera, cuando confiesa su pasión por las carreras. "Me desvela subirme a un Mercedes, McLaren o Lamborghini y correr. Me encanta competir en algunos circuitos y el año pasado gané una carrera en Barcelona. Correr es algo terapéutico, mi tope de velocidad es de 300 km/h, espero este año poder hacerme un espacio". Punta del Este. Enviado especial MG Sobre la firma Newsletter Clarín
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