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Parana » AIM Digital
Fecha: 28/01/2026 08:31
El organismo anunció oficialmente el ingreso del país como miembro fundador, mientras persisten las dudas sobre el alcance de la iniciativa y el Congreso exige explicaciones al Ejecutivo por el alineamiento internacional. Argentina fue incorporada oficialmente al denominado Consejo de Paz impulsado por Donald Trump, una iniciativa que comenzó a comunicar la integración de sus miembros a través de redes sociales. El anuncio generó expectativa, pero también interrogantes, debido a la falta de precisiones sobre la naturaleza jurídica del organismo, su funcionamiento y el alcance real de sus decisiones. La cuenta oficial del Consejo informó que da la bienvenida a Argentina como miembro fundador de nuestra creciente organización internacional y confirmó en simultáneo el ingreso de otros países como Bulgaria, Belarús, Bahréin, Albania, Azerbaiyán y Armenia. La publicación fue replicada y celebrada por funcionarios del Gobierno nacional, entre ellos el ministro de Economía, Luis Caputo. El nuevo espacio internacional surge en paralelo a la decisión de Estados Unidos de retirarse de distintos organismos multilaterales, lo que refuerza la incertidumbre sobre su rol dentro del escenario global. Además de la Argentina, se mencionó que podrían incorporarse países como Egipto, Hungría, Indonesia, Israel, Jordania, Kazajistán, Kosovo, Kuwait, Mongolia, Marruecos, Pakistán, Paraguay, Catar, Arabia Saudita, Turquía, Emiratos Árabes Unidos, Uzbekistán y Vietnam. La novedad no pasó inadvertida en el Congreso. Legisladores de la oposición reclamaron explicaciones al presidente Javier Milei por la incorporación al Consejo y cuestionaron que no se haya informado públicamente el marco legal ni político de la decisión. Desde la Coalición Cívica se presentó un pedido de informes para que el canciller Pablo Quirno detalle los fundamentos jurídicos y constitucionales de la adhesión, así como también si el ingreso implica compromisos económicos para el país. Entre las consultas planteadas se encuentra la posibilidad de que la Argentina deba afrontar un aporte de hasta mil millones dólares para acceder a una membresía permanente, además de la exigencia de que el Ejecutivo explique si realizó un análisis de impacto geopolítico sobre este nuevo alineamiento internacional. La incorporación al Consejo de Paz abre así un nuevo capítulo en la política exterior del Gobierno, marcado por gestos de cercanía con la agenda de Trump y por un escenario aún difuso sobre los compromisos reales que podría asumir el país en este nuevo ámbito.
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