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Parana » El Diario
Fecha: 27/01/2026 05:58
Evelis Cano, madre del preso político Jack Tantak Cano, detenido en la Zona 7 de la sede de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en Boleíta, estado Miranda, se encadenó en protesta para exigir información sobre su hijo. Soy la primera madre que me he encadenado y la primera que ha alzado la voz por todos los presos de los familiares que están detenidos. Me he encadenado porque estoy desesperada, al igual que todas las madres y esposas que se encuentran aquí, aseguró la mujer en entrevista para el medio VPITV el lunes 26 de enero. De acuerdo con la mujer, lo que la llevó a recurrir a esta forma de protesta fue que a su nieto lo vio un psicólogo, debido a que se encuentra muy afectado por la detención de su padre. Mi nieto se encuentra muy afectado psicológicamente. Está tomando cuatro pastillas de melatonina y para un niño de 7 años de edad eso es demasiada cantidad, agregó. Denuncias de hostigamiento contra los familiares de los presos políticos en Zona 7 Desde que el 8 de enero el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, anunció que se llevarían a cabo las excarcelaciones, los familiares de los presos políticos se han concentrado a las afueras de los centros penitenciarios esperando noticias de sus seres queridos. En la Zona 7 de la sede de la PNB en Boleíta, se ha denunciado una situación tensa en los campamentos de los familiares de presos políticos. El 12 de enero, se presentó el equipo antimotín de la PNB. Una denuncia anónima para El Diario reveló que los funcionarios policiales ocuparon parte de los espacios del campamento que tienen los familiares de los presos políticos. Por otro lado, las autoridades instalaron el 21 de enero cámaras frente al campamento que formaron los familiares para poder pernoctar. Las madres congregadas en el lugar calificaron esta medida como una violación a sus derechos y exigieron el retiro de las cámaras. La convivencia entre policías y familiares de detenidos Familiares y activistas estiman que alrededor de unas 80 personas deben estar en la PNB de Zona 7. Muchos de los familiares llegaron siguiendo una corazonada, tras meses buscando en otros centros de reclusión sin éxito. No aguanto más. Te entrego mi vida por la libertad de mi hijo, Señor, exclamó Evelis Cano, madre de uno de los presos políticos recluido en la Zona 7, tendida en el asfalto el 20 de enero, en un momento cuyo video se hizo viral en redes sociales. A pesar de las tensiones iniciales, los familiares de los presos políticos, encabezados por Cano, lograron un acuerdo de convivencia con los funcionarios de la PNB, de acuerdo con lo reseñado por El Diario el 22 de enero. Uno de los acuerdos a los que Cano llegó con la policía fue que respetarían el perímetro de seguridad detrás del murciélago, pero que podrían pasar una vez al día para rezar el Padre Nuestro y cantar el Himno Nacional frente al portón verde del comando. Al llegar el relevo que estaría de guardia toda la noche, el oficial a cargo puso al tanto al nuevo comandante, quien aceptó y además, les aseguró a los familiares que los funcionarios estaban a la orden para cualquier cosa que necesitaran. El pacto de convivencia se rompió a las 5:00 am, cuando se presentaron los jefes del comando para una supervisión. Además, los funcionarios policiales instalaron cámaras dirigidas hacia el campamento. Los familiares revelaron que la estadía en el campamento de Zona 7 es como un sube y baja. Hay días buenos y otros malos, pero a pesar de las carencias y de los momentos de rabia, Evelis, Mileidy y Yoxzdara recuerdan el primer día, cuando enfrentaron solas el miedo y el desasosiego.
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