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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 26/01/2026 09:51
La tortilla de papas es uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía de España y, a la vez, una fuente inagotable de debates. En medio de la discusión sobre si debe llevar cebolla o no, el chef andaluz Dani García sorprendió con una receta que elimina este ingrediente y propone un método que, según afirma, transforma la textura y el sabor del clásico. García sostiene que la clave para obtener una tortilla de papas perfecta está en la simplicidad de los ingredientes y en un proceso meticuloso de integración, en el que la cebolla no tiene lugar. Las claves de Dani García para hacer una tortilla de papas perfecta El método de Dani García parte de una premisa fundamental: El sabor de la papa y el huevo debe ser el protagonista absoluto. Para alcanzar ese objetivo, el chef utiliza únicamente cuatro ingredientes: huevos, papas, aceite de oliva y sal. La exclusión de la cebolla responde a una elección personal y a una postura declarada: La cebolla molesta, afirma García en sus redes sociales. Considera que aporta un dulzor innecesario y que enmascara los sabores principales. La propuesta del chef va más allá de la lista de ingredientes. La técnica es determinante. García recomienda cortar las papas en rodajas muy finas, de entre 2 y 3 milímetros de espesor, preferentemente con mandolina para lograr uniformidad. El siguiente paso es freírlas en abundante aceite de oliva virgen extra a una temperatura controlada, entre 135 y 140 °C (275 a 284 °F). El objetivo es obtener una cocción suave que permita que la papa se ablande y deshidrate levemente, sin tomar color. El chef destaca la importancia de la integración de las papas con el huevo. En lugar de mezclar los ingredientes en frío, García aconseja incorporar las papas recién salidas del aceite y aún calientes sobre los huevos batidos y salados. Este paso permite que el calor de la papa inicie la coagulación del huevo, lo que resulta en una mezcla homogénea y una textura cremosa en el interior de la tortilla. El secreto está en dejar reposar la mezcla durante 10 a 15 minutos, removiendo de vez en cuando, explica el cocinero. Este período de reposo posibilita que la papa absorba parte del huevo y evita que la tortilla se separe en capas al cocerse. En cuanto a las proporciones, Dani García utiliza 600 gramos de papa y 9 huevos frescos, con abundante aceite de oliva y 25 gramos de manteca (12,5 gramos por cada lado de la sartén). La sal se añade a los huevos antes de la integración con las papas. El chef sugiere ajustar la cantidad de huevo según el punto de cocción que se prefiera: más huevo si se busca una tortilla menos hecha, menos huevo si se desea una textura más cuajada. La cocción se realiza en sartén convencional, preferiblemente antiadherente y bien engrasada con manteca, a fuego bajo y con la preparación tapada. García insiste en la importancia de no dejar que la tortilla se dore demasiado por fuera, para mantener un color blanco y una textura jugosa en el interior. El punto final se alcanza cuando el exterior está firme y el interior mantiene una consistencia cremosa, sin restos de huevo líquido. El método ha generado adhesiones y rechazos, pero ha consolidado a Dani García como uno de los principales referentes del sincebollismo en la cocina española. Hay tantas tortillas como cocineros, sostiene el chef, que invita a quienes lo siguen a experimentar y ajustar la receta a sus preferencias personales. La trayectoria de Dani García El chef Dani García nació en Marbella, Andalucía, y ha construido una de las carreras más destacadas de la alta cocina española. Obtuvo su primera estrella Michelin a los 25 años en el restaurante familiar de Ronda y sumó dos más en los años posteriores, una con el restaurante Calima y otra en su local homónimo, donde logró la tercera en 2018. La proyección internacional de García se consolidó con la apertura de más de veinte restaurantes en seis países. Su cocina fusiona productos de Andalucía con técnicas globales, y su capacidad de reinterpretar platos tradicionales lo ha llevado a ser un referente tanto en España como en el extranjero. Entre sus proyectos más reconocidos se encuentran Leña, Lobito de Mar y Tragabuches, establecimientos donde la tortilla de papas sin cebolla se ofrece como una de las especialidades de la casa. El chef ha sabido trasladar su conocimiento al público general a través de plataformas digitales y redes sociales, donde comparte recetas y consejos. Su receta de tortilla de papas sin cebolla ha generado un fuerte eco en internet, sumando seguidores y detractores de su método. Cada uno debe hacer la tortilla a su manera, esta es la mía, repite en sus publicaciones, reafirmando su convicción en la pluralidad de la tradición culinaria. La popularidad de la tortilla de papas se remonta al siglo XVIII, cuando comenzó a popularizarse en España como recurso accesible en épocas de escasez. La receta se extendió por todo el país y adquirió variantes regionales. El aporte de chefs como Dani García ha renovado el interés por el plato, que hoy se reconoce en todo el mundo y sigue siendo motivo de debate sobre su preparación ideal.
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