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Lucas Gonzalez » FMsensacion887
Fecha: 25/01/2026 14:22
Pie de foto, Nicky se desempeñó durante 10 años como negociadora en casos de rehenes para la Policía Metropolitana de Londres. Información del artículoAutor, Alex TaylorTítulo del autor, BBC News2 horasTiempo de lectura: 5 minSer madre y trabajar como una negociadora en casos de rehenes son oficios que no aparentan inmediatamente tener mucho en común, pero alguien que ha tenido experiencia en ambos asegura que las estrategias que aprendió en su profesión pueden funcionar también en el hogar.Nicky Perfect estuvo más de 30 años con la Policía Metropolitana de Londres, incluyendo 10 años como negociadora internacional, en la unidad élite de Negociación de Rehenes y Crisis de la Nueva Scotland Yard.Hay momentos, dice, en que lo que hagas o digas como madre o padre puede ser un juego de alto riesgo; la diferencia entre mantener la paz o generar una completa debacle o airada discusión.Aquí tienes tres técnicas tomadas de su carrera de intensa presión que podrían ayudarte a mantener la calma y estar en control como madre o padre, según le contó al pódcast de la BBC sobre la crianza de hijos Parenting Download.1. Darles una «opción sin opción»Fuente de la imagen, Getty ImagesLos chicos habitualmente buscan traspasar los límites y suelen querer hacer lo opuesto a lo que les pides.En este tipo de situaciones, en lugar de imponer tu autoridad y usar la típica frase «¡porque lo digo yo!», intenta el truco de «la opción sin opción», aconseja Nicky.En otras palabras, replantear la situación reforzando una sola opción, pero haciéndolo de forma que todavía le das a tu hijo o hija una sensación de control e influencia.Así que, preguntarle al menor si quiere ponerse el abrigo adentro de la casa o cuando salga, por ejemplo, puede ayudarle a sentirse escuchado, respetado e involucrado, mientras todo conduce al mismo resultado.Otro ejemplo podría ser darle a los hijos que no quieren comer vegetales la opción entre brócoli y coles de Bruselas.Esto podría no funcionar todo el tiempo, pero puede limitar que se resistan inmediatamente.2. Espera 90 segundos antes de responderFuente de la imagen, Getty ImagesCuando se trata de temas sensibles, Nicky recomienda no responder antes de 90 segundos para evitar que tu respuesta sea emocional.Como un agente del FBI le comentó: «tu trabajo en la vida no es cambiar a las personas no puedes hacerlo la única cosa que puedes elegir es cómo responder».Es importante recordar que esta opción existe aún cuando las emociones amenazan con abrumar la parte lógica de nuestro cerebro.»La respuesta podría ser simplemente, ¿sabes qué? Me siento un poco sensible, necesito retirarme y pensarlo'», dice Nicky. «O podría ser que simplemente no digas nada y escuches lo que ellos tienen que decir».Como una persona que comparte los deberes de crianza con su pareja, tuvo que poner esta táctica en práctica cuando su hijastra le compartió que quería pasar la Navidad con su papá y hermanos después de que se mudaron más lejos.Internamente, Nicky estaba desesperada por que se quedara. Pero comenta que «en algún momento tienes que apretar el botón de pausa y decir esta es tu Navidad. Es apenas un día en mi vida. ¿Qué quieres tú?'».Al aceptar eso se volvió más fácil para ella decidir cómo pasar su propia Navidad, así como planear una nueva manera de celebrar junto a su hijastra, antes o después.3. Míralo desde su perspectivaFuente de la imagen, Getty ImagesVer el mundo desde el punto de vista de las otras personas, ya sean grandes o chicas, es clave, subraya Nicky.De esta manera puedes convencer a la otra persona de los beneficios de tus propuestas, mientras que la haces sentir escuchada.»Se le llama el poder de la negociación, porque si le das a una persona las razones de por qué algo debería o no suceder, hay más probabilidades de que acepte», indica.»Se trata de reconocer eso y ser muy sinceros con la gente. Las personas responden a tu sinceridad mucho más de lo que crees».Tomemos el común problema de las pataletas a la hora de ir a la cama. Los niños frecuentemente pueden tener problemas con la pérdida de autonomía cuando de repente se les anuncia que es hora de ir a la cama.Una solución, sugiere Nicky, es considerar cómo se siente el niño en ese momento, en lugar de verlo desde la perspectiva del adulto.Si están disfrutando jugando y de repente les dices que es hora de acostarse, eso puede sentirse abrupto y naturalmente los va a contrariar.Su sugerencia, en cambio, es preparar a los niños tan pronto como lleguen a casa, hilvanando naturalmente la rutina nocturna dentro de la conversación y reforzándola regularmente durante la velada.Algo así como «comeremos la cena, luego veremos un poco de TV y, después, a la cama» puede ser una buena forma de enmarcarlo.De esta manera los niños se sienten más involucrados y conscientes de lo que va a pasar, aunque no les guste necesariamente, lo que ojalá pueda significar menos pataletas.Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.Y recuerda que puedes recibir notificaciones en nuestra app. Descarga la última versión y actívalas.
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