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Gualeguaychu » El Argentino
Fecha: 25/01/2026 10:44
El Gobierno nacional continúa con su estrategia de sumar respaldos políticos para garantizar la aprobación de la reforma laboral prevista para febrero. En ese marco, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro del Interior, Diego Santilli, se reunieron en Casa Rosada con el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, quien se convirtió en otro aliado clave en la negociación con las provincias. Durante el encuentro, los funcionarios y el mandatario coincidieron en que el proyecto de modernización laboral resulta fundamental para generar empleo, dar previsibilidad al sector productivo y acompañar el crecimiento económico en todo el país. Según remarcaron, la iniciativa busca facilitar la incorporación de trabajadores a la economía formal y brindar mayor seguridad jurídica a las empresas. Acuerdos y gestiones paralelas Horas antes de la reunión en Casa Rosada, Weretilneck había firmado un acta acuerdo con el presidente de YPF, Horacio Marín, para impulsar el proyecto Argentina LNG, vinculado al desarrollo del gas natural licuado. El documento establece un marco regulatorio y de cooperación institucional que otorga previsibilidad a los inversores y fija condiciones explícitas para la ejecución de obras y actividades en la provincia. Este tipo de gestiones refuerza la estrategia del Ejecutivo de articular con los gobernadores no sólo en materia legislativa, sino también en proyectos productivos que puedan generar beneficios concretos para las economías regionales. Gobernadores aliados y tensiones fiscales En los últimos días, el Gobierno mantuvo reuniones con distintos mandatarios provinciales, entre ellos Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Marcelo Orrego (San Juan), Leandro Zdero (Chaco), Gustavo Sáenz (Salta), Alfredo Cornejo (Mendoza), Rolando Figueroa (Neuquén) y ahora Weretilneck (Río Negro). La intención es que sus diputados y senadores acompañen la reforma laboral en el Congreso. Sin embargo, persisten tensiones en torno a algunos artículos del proyecto, especialmente los vinculados al Impuesto a las Ganancias de las sociedades. Los gobernadores advierten que la rebaja de escalas implicaría una merma en la recaudación de un tributo coparticipable, lo que afectaría directamente a las arcas provinciales. Para evitar que la iniciativa naufrague en el tramo final, en Balcarce 50 evalúan alternativas: ofrecer compensaciones a las provincias o incluso retirar el artículo fiscal cuestionado. La Casa Rosada apuesta a que el respaldo de los gobernadores aliados permita consolidar una mayoría en el Congreso y avanzar con la reforma laboral, considerada por el oficialismo como una pieza central de su programa económico. El resultado de estas negociaciones será decisivo para el futuro del proyecto y para la relación política entre Nación y provincias.
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