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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 25/01/2026 02:52
La inteligencia artificial (IA) comenzó a consolidarse como una herramienta con impacto directo en la productividad del trabajo en la Argentina. Tanto desde la perspectiva de las empresas tecnológicas como desde la experiencia cotidiana de los trabajadores, distintos relevamientos muestran que la adopción de estas tecnologías está asociada a mejoras medibles en el rendimiento, la organización de tareas y la eficiencia operativa. Los datos disponibles permiten observar este fenómeno en dos planos complementarios: el de los perfiles técnicos, particularmente en el desarrollo de software, y el del conjunto de los trabajadores, más allá del sector o la función que desempeñan. En el caso del sector tecnológico, el impacto de la IA se traduce en incrementos concretos de productividad sin que eso implique, al menos por ahora, mayores costos salariales. En el mercado laboral general, se incorporada al trabajo diario, con niveles de aceptación y confianza superiores al promedio global. Un informe de Aditi Consulting, compañía especializada en servicios de ingeniería digital, resalta señala que los desarrolladores capacitados en inteligencia artificial pueden aumentar la productividad de los equipos de tecnología entre un 20% y un 30%. El dato surge del análisis de esquemas de staff augmentation, un modelo cada vez más utilizado por empresas que incorporan talento externo para reforzar áreas de IT de manera temporal o por proyectos específicos. Los desarrolladores capacitados en inteligencia artificial pueden aumentar la productividad de los equipos de tecnología entre 20% y 30% (Aditi Consulting) Según el relevamiento, este diferencial de productividad se vuelve especialmente relevante en contextos de alta demanda de desarrollo, como ocurre durante los meses de verano, cuando parte del personal toma vacaciones y las organizaciones necesitan sostener el ritmo de trabajo. En ese escenario, la formación en IA aparece como un factor que permite obtener mejores resultados sin modificar la estructura de costos. En vísperas de las vacaciones de verano, las empresas que necesiten ampliar o renovar sus equipos de desarrollo deberían priorizar la formación en IA porque los perfiles que integran estas herramientas en su trabajo diario demuestran un rendimiento significativamente superior al de quienes no cuentan con este expertise, afirmó Ariel Albornoz, Head of Engineering de Aditi Consulting. Uno de los puntos centrales del informe es que los desarrolladores capacitados en IA y aquellos que no lo están perciben tarifas equivalentes. Esto implica que la mejora en la productividad no está acompañada, al menos por ahora, de un mayor costo por hora o por proyecto para las empresas contratantes. Estamos hablando de obtener entre 20% y 30% más productividad al mismo costo. Es una ecuación que cualquier empresa debería considerar al contratar talento tecnológico, enfatizó Albornoz. La adopción de las nuevas herramientas La mejora en la productividad observada por la consultora se da en un contexto de adopción creciente de herramientas de inteligencia artificial por parte de los desarrolladores. Según la encuesta de Stack Overflow 2025, el 84% de los programadores utiliza o planea incorporar herramientas de IA en su trabajo, un aumento frente al 76% registrado el año anterior. En particular, el 51% de los desarrolladores profesionales manifestó que ya emplea estas herramientas a diario. Estos datos muestran que la IA dejó de ser un recurso experimental para convertirse en una parte estable del flujo de trabajo en el desarrollo de software. La incorporación de asistentes de código, sistemas de autocompletado y herramientas de análisis automatizado aparece vinculada tanto a la velocidad de ejecución como a la reducción de errores y la estandarización de procesos. El informe DORA 2025 de Google Cloud resalta que la adopción de inteligencia artificial entre desarrolladores alcanzó el 90%, lo que representa un incremento interanual de 14 puntos porcentuales. Según ese relevamiento, más del 80% de los encuestados aseguró que la IA mejoró su productividad, mientras que 59% afirmó que contribuyó a elevar la calidad del código. Albornoz comparó este proceso con transformaciones tecnológicas previas en el ámbito laboral: Los candidatos que ya dominan herramientas de IA ofrecen un diferencial tangible e inmediato, comparable a lo que sucedió con la transición de la máquina de escribir a las aplicaciones de oficina: alguien podía ser veloz con el método tradicional, pero quien dominaba programas como Microsoft Office podía entregar documentos de mejor calidad, fácilmente editables, en menor tiempo. Perspectiva de los trabajadores La incorporación de la inteligencia artificial también muestra un impacto en la productividad desde la perspectiva de los trabajadores en general. El último Randstad Workmonitor destaca que 73% de los trabajadores argentinos manifestó sentirse confiado en su capacidad para usar IA. Este porcentaje se ubica cuatro puntos por encima del promedio global. El estudio, basado en una encuesta a 26.824 personas en 35 países, incluida Argentina, detectó que esa confianza refleja una adopción pragmática de la tecnología como herramienta para mejorar el desempeño y la empleabilidad. En ese marco, la inteligencia artificial es percibida como un recurso con impacto concreto en el día a día laboral. Al comparar los datos a nivel regional, Argentina, Chile y México presentan niveles de confianza entre cuatro y cinco puntos superiores a la media global. En Uruguay, en cambio, el 69% de los trabajadores declaró sentirse confiado en su capacidad para utilizar inteligencia artificial en el trabajo. Con cada vez más compañías incorporando IA en distintas etapas de su operación, automatizando tareas y optimizando procesos, esta tecnología ya no es percibida por los trabajadores como una promesa lejana (Avila) Con cada vez más compañías incorporando IA en distintas etapas de su operación, automatizando tareas y optimizando procesos, esta tecnología ya no es percibida por los trabajadores como una promesa lejana, sino como una herramienta concreta que tiene impacto en su día a día laboral, sostuvo Andrea Avila, CEO de Randstad para Argentina, Chile, México y Uruguay. Impacto en la vida cotidiana La percepción positiva sobre la IA se traduce, según el relevamiento, en mejoras concretas en la productividad. En Argentina, el 63% de los trabajadores consultados dijo que la inteligencia artificial contribuye a mejorar su productividad. En el análisis regional, México lidera este indicador con 70% de los trabajadores, seguido por Argentina y Chile, ambos con 63%. En Uruguay, el porcentaje desciende al 54 por ciento. Las diferencias regionales reflejan distintos ritmos de adopción y distintos niveles de integración de la inteligencia artificial en los procesos de trabajo. Mientras que en algunos mercados la IA ya está incorporada de manera sistemática, en otros su uso aparece todavía en etapa incipiente. El Randstad Workmonitor también indaga sobre el alcance esperado del impacto de la inteligencia artificial en las empresas. Desde esa perspectiva, en el país 65% de los empleadores estima que la IA tendrá un impacto significativo en las tareas laborales, una proporción que supera el promedio global. Los datos de 2025 muestran que el talento argentino está incorporando la inteligencia artificial desde una posición abierta y pragmática (Avila) Los datos de 2025 muestran que el talento argentino está incorporando la inteligencia artificial desde una posición abierta y pragmática, dijo Avila, y agregó que predomina una visión en la que esta tecnología aparece como una aliada para potenciar la productividad, acompañar el desarrollo de habilidades y sostener la empleabilidad. Brechas y desafíos Uno de cada cinco trabajadores considera que sus tareas son inmunes a las eficiencias que puede generar la IA, mientras que el 47% teme que esta tecnología beneficie más a las empresas que a los propios empleados. Los datos muestran una aceleración en la demanda de perfiles vinculados a IA. A lo largo de 2025, las ofertas de empleo que incluyeron habilidades de Agente de IA crecieron 1.587% a nivel global, mientras que la demanda de Formadores de IA aumentó 247%. Estos números reflejan un escenario en el que la interacción entre trabajadores humanos y sistemas de inteligencia artificial será cada vez más frecuente. En ese contexto, el impacto de la IA aparece asociado a la ampliación de tareas y a mejoras de productividad dentro de una misma posición laboral, más que a la sustitución directa de puestos de trabajo. Al mismo tiempo, el 65% de los trabajadores reconoce la necesidad de mejorar sus habilidades digitales y de IA, y el 52% afirma estar buscando activamente oportunidades para asegurar el futuro de sus competencias. Habilidades Tanto los datos del sector tecnológico como los relevamientos sobre el conjunto de los trabajadores muestran que la inteligencia artificial se integra al trabajo como una herramienta complementaria. Avanzamos hacia un rol de las herramientas de IA como un complemento y no como un reemplazo del trabajo humano, sostuvo Andrea Avila. El debate sobre los sesgos, las alucinaciones y la necesidad de control humano refuerza la idea de que, en el corto plazo, la inteligencia artificial funcionará como un copiloto del trabajo humano. En Argentina, los niveles de adopción, confianza y percepción de impacto muestran que la IA ya forma parte del entramado productivo. Los datos corroboran que su influencia sobre la productividad no es una proyección a futuro, sino un fenómeno que ya se manifiesta en distintos sectores y niveles del mercado laboral.
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