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  • Crecen las denuncias por estafas digitales en la Ciudad de Buenos Aires: qué hacer para evitar ser víctima

    Buenos Aires » Infobae

    Fecha: 24/01/2026 16:56

    Las consultas por estafas digitales y deudas con tarjeta de crédito lideran las preocupaciones que llegan a la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires (CABA), según datos difundidos por la propia entidad. El organismo, a través de la Defensoría Bancaria encabezada por Arturo Pozzali, detectó un aumento sostenido en los reportes de víctimas de fraudes en línea, accesos no autorizados a cuentas y suplantación de identidad, en paralelo a un contexto de mayor fragilidad financiera. La modalidad más frecuente reportada ante la Defensoría no responde a sofisticados ataques informáticos, sino a engaños que suelen iniciarse con un mensaje, un enlace o una llamada telefónica. En muchos casos, el punto de partida es la apropiación del teléfono celular de la víctima, lo que permite al atacante controlar chats, redes sociales y servicios bancarios. De acuerdo con la información oficial, los delincuentes aprovechan el acceso a estos dispositivos para realizar transferencias, tomar préstamos en nombre de la víctima y solicitar dinero a sus contactos mediante el uso de la identidad robada. Uno de los aspectos más preocupantes señalados por la Defensoría Bancaria es el papel central del celular como llave de acceso a la vida digital. Cuando el atacante logra desbloquear el dispositivo, accede a cuentas bancarias, billeteras virtuales y redes sociales. El daño se multiplica porque el delincuente no solo vacía cuentas, sino que además puede usar la identidad de la víctima para pedir dinero a conocidos, detalla el organismo. Otra variante habitual comienza con llamadas que aparentan provenir de bancos, billeteras digitales o empresas de servicios. Los estafadores, haciéndose pasar por representantes legítimos, buscan que la víctima ingrese a enlaces, comparta códigos de verificación o instale aplicaciones que permiten el control remoto del dispositivo. Así, muchas de las transferencias fraudulentas aparecen autorizadas por el sistema, aunque en realidad fueron disparadas tras un engaño. El fraude asociado a promociones falsas y compras inexistentes en internet también se mantiene entre los más reportados. Según la Defensoría del Pueblo de CABA, la víctima paga por productos o servicios que nunca recibe o entrega datos sensibles en sitios falsos, que luego son utilizados para nuevas estafas. Esta tendencia local se alinea con los datos nacionales relevados por la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI), que en su informe anual 2024 registró 34.468 reportes por delitos informáticos y un crecimiento interanual del 21,1%. El fraude en línea representó el 63% de estos casos, con 21.729 denuncias, ubicando a las estafas de compra-venta por internet y el fraude a través del homebanking en los primeros lugares. La suplantación de identidad sumó 4.637 casos y los accesos ilegítimos, 2.887. En la práctica, la mayor parte de los fraudes digitales sigue una secuencia: comienza con una oferta falsa o mensaje convincente, continúa con la toma del teléfono o de una cuenta y termina en movimientos bancarios no autorizados. Muchas estafas empiezan con una oferta falsa o un mensaje convincente. Siguen con la toma del teléfono o de una cuenta y terminan donde más duele: en el homebanking o en la billetera virtual, resume la Defensoría. Qué hacer ante una estafa digital Ante el aumento de estafas virtuales, desde la entidad recomendaron acciones inmediatas para minimizar daños si se pierde o sustrae un teléfono móvil. Entre los principales pasos figura bloquear o desvincular el dispositivo desde las plataformas de Google, Android o Apple mediante las herramientas de búsqueda y borrado remoto, lo que impide el acceso a cuentas sincronizadas y dificulta la validación de transacciones no autorizadas. El impacto de estas acciones se vuelve más relevante considerando la velocidad con la que ocurren muchas estafas: pueden concretarse en cuestión de minutos si no se actúa a tiempo. Por ello, paralelamente al bloqueo, es indispensable notificar de inmediato al banco o la billetera virtual para solicitar el bloqueo de aplicaciones y operaciones vinculadas. Además, se aconseja formalizar la denuncia en la comisaría o ante la fiscalía especializada en delitos informáticos. Como pasos siguientes, es posible contactar a la Defensoría del Pueblo o a áreas de defensa del consumidor para mayor respaldo. Para reforzar la protección de datos y reducir el riesgo de fraude, se recomienda mantener el bloqueo de pantalla activado con una contraseña robusta o biometría, habilitar la verificación en dos pasos en las cuentas más críticas como servicios de mensajería, correo electrónico y plataformas financieras y utilizar contraseñas seguras y diferentes para cada servicio. Otras recomendaciones incluyen sospechar de mensajes urgentes que soliciten datos personales o financieros, evitar compartir códigos de verificación, no acceder a enlaces de remitentes desconocidos, y cerrar correctamente las sesiones en plataformas bancarias. Se aclara a los usuarios que ninguna entidad bancaria solicitará actualizaciones de sistema ni la instalación de programas fuera de sus canales oficiales. Quienes hayan sido víctimas pueden comunicarse con la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI) por correo electrónico a denunciasufeci@mpf.gov.ar. En Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la denuncia puede realizarse ante la Unidad Fiscal Especializada en Delitos y Contravenciones Informáticas (correo denuncias@fiscalias.gob.ar, vía web en www.mpfciudad.gob.ar, por la app DENUNCIAS MPF o al 0800-33-347225). La Defensoría del Pueblo CABA atiende en el 0800-999-3722. Reclamos por deudas en la tarjeta de crédito Además de las estafas digitales, la Defensoría porteña advierte sobre el incremento de reclamos por deudas y mora automática en tarjetas de crédito. Muchos usuarios afirman haber realizado pagos, pero igual observan cómo la deuda aumenta o cambia de condiciones. El patrón identificado combina préstamos personales y gastos con tarjetas. Si el pago no cubre el mínimo exigido o se realiza fuera de término, se activa la mora automática, lo que implica que la deuda se recalcula y empiezan a correr intereses diarios, incluso sobre créditos pagados en término. Esta dinámica se agrava en un contexto de mayor fragilidad financiera. El Banco Central de la República Argentina informó que la morosidad de los préstamos a hogares subió del 4,5% en mayo a 7,8% en octubre de 2025. El Centro RA de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (FCE-UBA) reportó que el uso de la tarjeta de crédito en supermercados creció del 39% al 46% entre diciembre de 2023 y mayo de 2025, lo que transforma a este instrumento en un recurso habitual para cubrir necesidades básicas y amplifica el riesgo de endeudamiento. Ante este panorama, la Defensoría recomienda a los usuarios revisar detenidamente los resúmenes de sus tarjetas antes de pagar. Es fundamental verificar la fecha de vencimiento, el monto del pago mínimo, el saldo financiado, las tasas informadas (TNA/TEA/CFT), los punitorios por mora y los cargos adicionales. Esa lectura rápida puede evitar que un atraso o un pago parcial se transforme en una deuda que crece mes a mes, advierte el organismo. En materia de prevención de estafas virtuales, la Defensoría del Pueblo de CABA sugiere bloquear o desvincular el dispositivo en caso de robo o pérdida, comunicarse de inmediato con el banco o la billetera virtual para bloquear operaciones y realizar la denuncia ante la comisaría o la fiscalía especializada. Además, se recomienda mantener el bloqueo de pantalla activado, utilizar contraseñas seguras y diferentes para cada cuenta, activar la verificación en dos pasos en servicios sensibles, desconfiar de mensajes urgentes o que soliciten información personal y no compartir códigos ni datos privados con desconocidos. Recordá que tu banco nunca te va a solicitar hacer actualizaciones de sistemas ni instalar programas, señala la Defensoría. La entidad subraya que los bancos unifican las deudas de todos los productos, por lo que no es posible elegir qué pagar primero entre créditos y tarjetas. El saldo impago genera intereses, que pueden superar el 100% de TNA en bancos privados y rondar el 60% TNA en bancos públicos. La recomendación es cubrir al menos el saldo mínimo de la tarjeta para evitar incrementos automáticos de la deuda.

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