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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 23/01/2026 16:59
Cada año, miles de familias jóvenes en Estados Unidos reciben un diagnóstico inesperado: cáncer colorrectal. A diferencia del pasado, cuando esta enfermedad afectaba principalmente a personas mayores, los nuevos datos de la Sociedad Estadounidense del Cáncer (ACS, por sus siglas en inglés) muestran que el cáncer colorrectal se ha convertido en la principal causa de muerte por cáncer en menores de 50 años. En 2023, superó al cáncer de mama, de cerebro y de pulmón en este grupo etario. Las cifras alertan a la comunidad médica y a los organismos de salud pública, ya que tres de cada cuatro casos se detectan en etapas avanzadas, lo que reduce las posibilidades de tratamiento exitoso y supervivencia. El avance de esta enfermedad entre los jóvenes desafía las estrategias tradicionales de prevención y subraya la necesidad de intensificar las campañas de concienciación y detección precoz. El cáncer colorrectal desplaza a otros tumores entre los jóvenes Según el nuevo estudio publicado el 22 de enero, más de 3.900 personas de entre 20 y 49 años murieron por cáncer colorrectal en 2023, cifra superior a la del cáncer de mama y de cerebro en ese segmento. Entre 1990 y 2023, el total de fallecidos por cáncer en menores de 50 años superó 1,2 millones, aunque la tendencia descendente de otros tipos de cáncer contrasta con el aumento constante de las muertes por cáncer colorrectal desde 2005. Según la ACS, la mortalidad por cáncer colorrectal creció un 1,1% al año en los últimos 18 años, mientras que la de otros tumores cayó. El doctor Ahmedin Jemal, vicepresidente sénior de la Sociedad Estadounidense del Cáncer, explicó: No esperábamos que el cáncer colorrectal aumentara a este nivel tan rápidamente, pero ahora está claro que ya no puede considerarse una enfermedad de personas mayores. La médica Rebecca Siegel, directora científica de vigilancia de la organización y autora principal del estudio, advirtió que tres de cada cuatro personas menores de 50 años reciben el diagnóstico cuando la enfermedad ya avanzó. Los especialistas destacan que los síntomas pueden pasar desapercibidos o atribuirse a otras causas, lo que retrasa el acceso a pruebas y tratamientos. Entre los signos a los que se debe prestar atención se encuentran la presencia de sangre en las heces, cambios persistentes en los hábitos intestinales, dolor abdominal, fatiga y pérdida de peso sin explicación. La doctora Y. Nancy You, directora del Programa de Cáncer Colorrectal de Inicio Temprano en el Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas, declaró a CNN que existe una enorme brecha, y una gran oportunidad, en el diagnóstico y tratamiento rápido de las personas que ya presentan síntomas. Además, la mayoría de los casos se detectan cuando la enfermedad se encuentra en fases avanzadas, lo que complica el acceso a terapias efectivas. Factores de riesgo bajo investigación Aunque la obesidad, el sedentarismo y las dietas con exceso de alimentos ultraprocesados son factores asociados al cáncer colorrectal, los especialistas coinciden en que no existe un factor único claramente identificado para explicar el avance de la enfermedad en adultos jóvenes. No sabemos por qué está aumentando, reconoció Jemal. La epidemióloga Christine Molmenti, de Northwell Health, remarcó la necesidad de prestar atención a los antecedentes familiares: El mejor recurso para la prevención en cáncer colorrectal de inicio temprano es conocer los antecedentes familiares. La Colorectal Cancer Alliance advirtió que la incidencia entre personas de 20 a 39 años podría aumentar 90% hacia 2030. El director ejecutivo de la organización, Michael Sapienza, aseguró: Hemos sido testigos de cómo las tasas de cáncer colorrectal de inicio temprano aumentan rápidamente y cobran demasiadas vidas. Detección precoz y prevención: una herramienta subutilizada Ante el avance de la enfermedad, la respuesta de las autoridades sanitarias ha sido reducir la edad recomendada para las pruebas de detección del cáncer colorrectal. Desde 2021, el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU. aconseja que las colonoscopias comiencen a los 45 años, una directriz respaldada por la Sociedad Estadounidense del Cáncer y otras entidades. Solo el 37% de los adultos de entre 45 y 49 años cumplen con los controles de detección recomendados. Las pruebas de detección permiten identificar el cáncer en etapas tempranas y extirpar pólipos antes de que evolucionen a tumores malignos. La detección del cáncer colorrectal no solo detecta el cáncer en una etapa temprana, sino que también lo previene, explicó Jemal. El avance de esta enfermedad en jóvenes desafía tanto al sistema de salud como a la sociedad en su conjunto. La Sociedad Estadounidense del Cáncer y la Colorectal Cancer Alliance insisten en la importancia de fortalecer las campañas de concienciación y fomentar la investigación para entender las causas de esta tendencia. El desafío inmediato es aumentar la conciencia pública, mejorar el acceso a las pruebas de detección y avanzar en la investigación científica, mientras miles de familias jóvenes enfrentan el impacto directo de una enfermedad que ya no distingue edades.
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