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  • Compran de todo: El boom inmobiliario argentino en Florianópolis, entre departamentos de lujo y monoambientes

    » La Nacion

    Fecha: 23/01/2026 09:49

    Compran de todo: El boom inmobiliario argentino en Florianópolis, entre departamentos de lujo y monoambientes Con foco en la rentabilidad y la rotación de capital, apuestan a proyectos en pozo, alquiler turístico y desarrollos en sociedad en distintos puntos de la isla - 7 minutos de lectura' FLORIANÓPOLIS (Enviado especial). En Jurerê Internacional, en Florianópolis, la mañana empieza con una coreografía precisa. Jardines delanteros que son podados al milímetro, palmeras jóvenes sostenidas por tutores de madera clara, canteros con piedras blancas. En las cocheras descansan SUV alemanes, deportivos italianos, pick-ups de alta gama. A pocos metros, la playa todavía está tranquila, pero detrás de esa calma se levanta otra postal, edificios en obra, carteles de vende-se, renders de futuros desarrollos y departamentos en pozo que ya tienen dueño antes de que se coloque el hormigón. En muchos de esos proyectos, los compradores no llegaron desde San Pablo ni desde Porto Alegre, sino desde la Argentina. Florianópolis se convirtió en algo más que un destino turístico para los argentinos. En los últimos años, y con especial intensidad en el último bienio, pasó a ser también un territorio de inversión inmobiliaria, con foco en zonas como Canasvieiras, Ingleses, Jurerê y, cada vez con más fuerza, Praia do Rosa. Los motivos se repiten en boca de agentes y desarrolladores: precios relativos más accesibles que en grandes ciudades argentinas, estabilidad jurídica, demanda turística sostenida, una rentabilidad interesante y una lógica de negocios que permite invertir, rotar capital y volver a invertir. La radiografía que surge de los testimonios recogidos en la isla muestra un patrón claro. Los argentinos no llegan, en su mayoría, buscando la casa soñada para vivir, sino oportunidades de negocio. Compran departamentos en pozo, participan como socios en desarrollos, venden cuando el inmueble está terminado y reinvierten en otro proyecto. En menor medida, apuntan al alquiler turístico, aunque también aparece como una opción atractiva por la alta ocupación durante buena parte del año. En el norte de la isla, Canasvieiras sigue siendo la puerta de entrada. Freddy Colina, agente inmobiliario de la firma Auxiliadora Predial en Jurerê, explica que muchos argentinos comienzan allí porque es una zona consolidada, con buena relación precioubicación y alto flujo turístico. Lo que más compran son apartamentos, pensando en la rentabilidad por temporada y también en usarlo algunos días y alquilarlo el resto del año, indica. Según su experiencia, la rentabilidad anual de un departamento bien ubicado, cerca de la playa, se mueve entre el 10 y el 13%, dependiendo de la ubicación y el producto. Para muchos argentinos, el argumento central es el poder de compra. Con el dinero que acá les alcanza para un departamento turístico, en su país comprarían algo en una zona mucho menos demandada, resume. El modelo de inversión no termina en la compra. La administración suele delegarse en empresas especializadas que se ocupan del mantenimiento, la limpieza, el condominio y la gestión de huéspedes. Es un esquema casi llave en mano. El dueño recibe la liquidez y no se ocupa del día a día, describe Colina. En paralelo, aparece otra modalidad cada vez más frecuente, que es la participación en proyectos en sociedad. No es que los argentinos se junten entre ellos para construir, lo que ocurre es que las constructoras ofrecen proyectos donde el comprador pasa a ser socio. El riesgo se distribuye y muchos argentinos terminan siendo mayoría en esos emprendimientos, explica Colina. En Jurerê, el perfil cambia. Es un mercado más caro, más selectivo y con menos volumen relativo de argentinos que Canasvieiras, pero con operaciones de mayor monto. Allí, la representante de la inmobiliaria Smolka, Liana Medeiros, observa un fenómeno sostenido: Tengo muchos clientes argentinos. En los últimos dos años, la presencia de argentinos creció mucho, aunque vienen invirtiendo desde hace tiempo. Compran terrenos, departamentos en planta, unidades terminadas. Todo lo que puedan imaginar. Según la agente, el alquiler no es el principal objetivo. No veo al argentino alquilando. Veo que compra en pozo, espera a que esté terminado, vende y reinvierte. Los valores ayudan a entender la atracción. Un studio en pozo puede encontrarse alrededor de los 200.000 reales (unos US$38.000), una cifra que, convertida y comparada, resulta competitiva frente a otros mercados turísticos de la región. Y la demanda acompaña. Florianópolis ronda los tres millones de turistas en temporada alta, con un flujo que se mantiene durante gran parte del año gracias al clima, las playas y la cercanía con otros destinos del sur de Brasil. Uno de los proyectos más destacados en pozo para comprar en Jurerê se llama Puerto Madero. El proyecto nace en Jurerê inspirado en el barrio porteño, explica Cintia Pereira, presidenta de CBA Empreendimentos, una destacada desarrolladora inmobiliaria de Florianópolis. Según detalla, se trata de un desarrollo de una sola torre, con 48 unidades de entre 80 y 290 metros cuadrados, de dos a cuatro suites, ubicado a 150 metros de la playa, en la esquina de avenida dos Búzios y rua Manoel do Lago Almeida. El proyecto recupera el concepto original de Jurerê con jardines lineales y espacios de convivencia, e incluirá locales comerciales que serán seleccionados bajo una estricta curaduría. Las unidades tienen un valor promedio cercano a los US$7.000 por metro cuadrado, señala, con un inicio de obra previsto para mayo de 2026 y entrega estimada en 2029. La ejecutiva destaca que el interés extranjero es un componente relevante del negocio inmobiliario en Florianópolis. En el conjunto de proyectos de la empresa, alrededor de un 25% de los compradores son extranjeros, con presencia de argentinos, portugueses, estadounidenses y rusos. En particular, el proyecto Puerto Madero registra un peso aún mayor del público internacional en su etapa de preventa, donde casi la mitad de los compradores proviene de otros países, y alrededor del 10% de las unidades ya fueron adquiridas por argentinos. Ese flujo, señala Pereira, refleja la consolidación de la ciudad como un mercado atractivo más allá de Brasil. Para la presidenta de CBA Empreendimentos, el fenómeno responde a factores estructurales. Florianópolis lideró la absorción de lanzamientos entre las capitales brasileñas y registró un crecimiento cercano al 170% en el Valor General de Ventas entre 2024 y 2025, un dato que refuerza la percepción de liquidez y madurez del mercado. Vemos un aumento sostenido del interés de inversores argentinos, sobre todo en el norte de la isla, con un perfil enfocado en inversión y segunda residencia, afirma. Crecimiento territorial Más al sur, el mapa de inversión se expande hacia Praia do Rosa, donde el perfil es distinto pero igual de atractivo. Allí, el crecimiento no es tanto vertical como territorial. Walter Chory Rovere, inversor argentino, cuenta que compraron un terreno hace una década y tardaron siete años en decidir construir. En los últimos tres años hubo un incremento muy fuerte de argentinos y uruguayos instalándose en la zona, asegura. A diferencia de otros mercados, Rovere no observa una suba abrupta de precios, pero tampoco una caída. Es un destino muy placentero para pasar varios meses al año. Los mejores son marzo, abril, noviembre y diciembre. Enero y febrero se alquila y deja una buena rentabilidad. La zona de Garopaba, Silveira, Ferrugem y Praia do Rosa atraviesa un proceso de transformación más profundo. A metros de la ruta BR-101 se desarrolla un shopping de gran envergadura, con oficinas, comercios, cines, viviendas y centros educativos. Está llegando mucha gente a vivir, no solo a vacacionar, describe Rovere. En ese contexto, aparecen proyectos que prometen rentabilidades altas sobre el valor de compra en pozo. El alquiler, además, tiene demanda durante todo el año. En verano, por vacaciones. El resto del tiempo, por dos motores clave: el surf, cuando entran buenas olas y atraen turismo deportivo, y los casamientos, que se celebran prácticamente todos los fines de semana con invitados que llegan desde San Pablo, Florianópolis y Porto Alegre. Entre Jurerê y Praia do Rosa, entre departamentos de lujo y casas inmersas en la naturaleza, el interés argentino adopta distintas formas: renta, rotación de capital o la búsqueda de un refugio para descansar sin resignar valor de inversión.

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