23/01/2026 12:58
23/01/2026 12:55
23/01/2026 12:54
23/01/2026 12:54
23/01/2026 12:54
23/01/2026 12:54
23/01/2026 12:53
23/01/2026 12:53
23/01/2026 12:47
23/01/2026 12:47
Concordia » Despertar Entrerriano
Fecha: 23/01/2026 11:06
Despejando dudas sobre la importancia de los chequeos médicos que solemos postergar y por qué no deberíamos hacerlo, con la médica clínica Florencia Vilche La falta de tiempo, la ausencia de síntomas, la automedicación y la falsa idea de que si no duele, no pasa nada hacen que muchas personas posterguen controles médicos fundamentales. Sin embargo, gran parte de las enfermedades más frecuentes y riesgosas se desarrollan de manera silenciosa. Para despejar dudas, Despertar Entrerriano dialogó con Florencia Vilche, médica clínica y especialista en medicina interna, oriunda de Concordia, quien trabaja tanto en el sistema público Hospital Masvernat como en el ámbito privado Sanatorio Concordia. En esta entrevista, explica qué es realmente un chequeo médico, qué estudios son básicos según cada etapa de la vida, cada cuánto deberían realizarse y por qué la prevención sigue siendo una de las herramientas más importantes para cuidar la salud. Cuando hablamos de chequeos médicos, ¿a qué nos referimos exactamente? Cuando se habla de un chequeo médico, en realidad se habla de un campo muy amplio dentro de la medicina. El médico clínico es el encargado de orientar al paciente y trabajar sobre lo que llamamos los tres grandes escalones de la medicina clínica: la prevención primaria, secundaria y terciaria. No se puede generalizar un chequeo únicamente en base a la edad, porque esto varía según el sexo, los antecedentes personales y familiares y la situación particular de cada paciente. No es lo mismo una persona menor de 50 años que alguien mayor, ni un paciente sano que uno con enfermedades previas. ¿Por qué creés que muchas personas postergan estos controles? Principalmente porque no tienen síntomas. Hoy en día, la mayoría de las enfermedades que diagnosticamos son asintomáticas. La persona no siente dolor, no presenta molestias y cree que está sana. En la consulta clínica, el médico realiza un rastrillaje de las enfermedades más prevalentes y muchas veces se encuentra con patologías que el paciente desconocía. También influyen otros factores, como el acceso a los turnos, que puede variar entre el sistema público y el privado, y las consecuencias que dejó la pandemia, donde muchos controles se postergaron y recién ahora estamos viendo el impacto de esa demora. ¿Cuáles son los controles básicos que se realizan en una consulta clínica? Todo comienza con una historia clínica completa y minuciosa, que es la base de cualquier consulta médica responsable. En la primera entrevista se indaga desde el lugar de nacimiento del paciente, el tipo de trabajo que realiza, sus antecedentes personales y familiares, hasta sus hábitos de vida cotidianos. A partir de esa información, el médico clínico puede orientar adecuadamente el control y la prevención. Luego se realiza un examen físico exhaustivo, donde la toma de presión arterial es obligatoria en todos los controles, al igual que el control del peso y la medición. También se lleva a cabo una revisión por aparatos, que incluye la auscultación cardíaca, pulmonar y abdominal. Con una historia clínica adecuada, una revisión física completa y estudios complementarios no invasivos, es posible prevenir y detectar a tiempo las enfermedades más frecuentes y preocupantes, como la hipertensión arterial, la diabetes, la obesidad y las enfermedades cardiovasculares. Además, este espacio permite que el paciente reciba recomendaciones y asesoramiento personalizado sobre cambios en el estilo de vida, fundamentales para mejorar la salud y reducir riesgos a largo plazo. ¿Y qué pasa con los estudios complementarios? Los exámenes complementarios se dividen de lo que es el examen físico. Muchas veces el paciente cree que el chequeo médico es únicamente hacerse estudios, y no siempre es así. En general, cuando se solicita un laboratorio básico, se evalúan la glucemia, el colesterol, los triglicéridos y todo lo que llamamos el perfil lipídico y metabólico del paciente. Luego, según la edad, los antecedentes y lo que surja en la consulta, estos estudios pueden ampliarse. ¿Influyen los hábitos en el tipo de controles que se indican? Sí, totalmente. Se indagan mucho los hábitos del paciente: si fuma, si consume alcohol, cómo es su estilo de vida. En un paciente fumador o con consumo de alcohol, por ejemplo, se pueden solicitar estudios adicionales como una radiografía de tórax o una ecografía abdominal. Siempre hay que diferenciar al paciente sano del paciente que ya tiene una enfermedad diagnosticada. Entonces, ¿cada cuánto tiempo es recomendable hacerse chequeos médicos? Eso depende de la edad y los antecedentes. Una persona mayor de 50 años, sana y sin enfermedades, debería realizar un control médico al menos una vez al año. En menores de 50 años, los controles pueden ser más espaciados, siempre y cuando no tengan patologías previas. Sin embargo, incluso en el adulto joven se recomienda una consulta anual, porque muchas enfermedades son silenciosas. En pacientes con enfermedades crónicas, como la diabetes, los controles deben ser más frecuentes, al menos tres veces al año. ¿Por qué es un error pensar que si no hay síntomas no hay enfermedad? Porque ese es uno de los mitos más frecuentes y más peligrosos. Enfermedades como la hipertensión, la diabetes, la obesidad o los trastornos metabólicos no generan síntomas en sus primeras etapas. El paciente se siente bien, pero la enfermedad avanza. Por eso el control clínico es fundamental, incluso cuando uno se siente sano. Hoy muchas personas eligen automedicarse o recurrir a información de internet o terapias alternativas. ¿Qué opinas como profesional? Esto es muy frecuente, es moneda corriente en el ámbito de la medicina. El acceso tan fácil a internet y a la información es un arma de doble filo, porque muchas veces la información puede ser correcta, pero se malinterpreta cuando quien la lee no es un profesional. Hoy la información está mucho más disponible que antes, pero el médico es quien debe interpretarla y brindarle al paciente una explicación adecuada según su caso particular. Uno de los principales problemas derivados de esto es la automedicación. Los antibióticos son fármacos que actúan únicamente frente a infecciones bacterianas, y muchas veces el paciente está resfriado, tiene fiebre y, en lugar de consultar, va a la farmacia o incluso a otros lugares donde no debería y se automedica. Esto genera un problema grave tanto en la salud pública como privada a nivel mundial, que es la resistencia antimicrobiana. También ocurre con las recomendaciones que circulan en redes sociales o con ciertas terapias alternativas. Hay personas que saben que tienen un problema de salud porque ya se lo han diagnosticado, pero deciden tratarlo con tés, yuyos o preparados naturales. Desde la medicina clínica y la medicina interna, que son especialidades basadas en evidencia científica, estas prácticas no están avaladas ni recomendadas por la ciencia. Todo tratamiento que indicamos los médicos tiene respaldo en estudios y bibliografía científica. No se puede recomendar algo porque lo dice una revista o porque circula la idea de que un yuyo puede curar una enfermedad. Todo lo que ingresa al cuerpo y todo tratamiento médico debe estar basado en evidencia y en experimentación clínica comprobada. ¿Hay algún control que debería hacerse toda persona adulta, más allá de la edad? Sí. Todas las personas mayores de 15 años deberían, en algún momento, someterse a lo que llamamos el cálculo de riesgo cardiovascular. Es una herramienta sencilla, que no requiere estudios invasivos, y permite estimar el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares a largo plazo, que son las principales causas de mortalidad. Es algo fundamental que debería formar parte del control clínico habitual. Florencia Vilche Médica especialista en Clínica médica e Internista Mp 11875 Lugares donde atiende: Cendic (centro cardiológico) tel: +54 9 3455 02-1691 Consultorio privado calle San Luis 364 tel: +54 9 3454 17-2440 Hospital Masvernat y Sanatorio Concordia
Ver noticia original