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» Clarin
Fecha: 23/01/2026 06:44
Fibermaxing no es un término médico, es una tendencia que te ayuda a mejorar tu salud y prevenir enfermedades. Veamos por qué. La fibra es el material no digerible de las plantas: la parte que nuestras enzimas digestivas no pueden degradar. Cuando se consume como parte de un patrón alimentario saludable, favorece la salud intestinal, aumenta la cantidad y variedad de bacterias de la microbiota intestinal y además mejora la saciedad y ayuda a mantener un peso saludable y bajo control el colesterol, la glucemia e insulina. Por eso el consumo de fibra se asocia con menor riesgo de enfermedad cardiovascular, diabetes tipo 2, obesidad y cancer de colon. Fibra y microbiota, una relación virtuosa Nuestros intestinos consumen fibra. Y mucho. El microbioma intestinal se nutre de fibra, estas bacterias (que son buenas) buscan nutrientes y uno de ellos es la proteína. El problema es que al descomponer proteínas, algunos de los productos finales no son muy beneficiosos. Y esto puede aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas y también de cáncer colorrectal. Una excelente manera de prevenir todo es ¡sí, adivinaste! Aumentando la fibra en tu dieta. Tipos de fibra Ahora veamos qué tipos de fibra existen. La fibra soluble se espesa y se vuelve gelatinosa al mezclarse con líquidos. ¿Dónde podés obtenerla? Entre otras fuentes, de la pectina de la cáscara de las frutas o los betaglucanos de la avena. La fibra insoluble, en cambio, no se modifica con la digestión y actúa básicamente como laxante. ¿Cuánto tenemos que consumir? La recomendación es 30 gramos al día, pero la mayoría no llega ni a la mitad. La microbiota -el conjunto de bacterias intestinales que ya te adelanté que son buenas- descompone la fibra que actúa como combustible para ellas. Y, mientras tanto, genera sustancias grasas beneficiosas para el colon, como el butirato. Estas sustancias nutren las células del colon, fortalecen el sistema inmunitario, mejoran la tolerancia a ciertos alimentos y regulan la respuesta alérgica a alimentos. Un dato del que nos ocupamos en columnas anteriores: el almidón resistente, el generado al enfriar los almidones (como papa, arroz y fideos) se comporta como fibra también. Incorporar fibra en tu dieta Conociendo todos los beneficios que aporta, probablemente te estés preguntando cómo empezar a incluir fibra en tu dieta. Te cuento. Podés agregar alimentos integrales a tu alimentación. ¿Cuáles? Avena arrollada, legumbres, verduras de hoja verde, palta, frutos secos y semillas. Algunos ejemplos concretos: agregá semillas de chía al yogur, verduras a las carnes o deja la cáscara a las frutas en licuados o smoothies. El objetivo es sumar alimentos, no solo suplementos, aunque los polvos se pueden usar con precaución. ¡Importante! Incrementá la ingesta en forma gradual, ya que si lo hacés de golpe puede causar gases, hinchazón y constipación. Y es clave que tomes mucho líquido a medida que aumentás la fibra, porque eso facilita su absorción. ¿Es seguro para todos consumir mucha fibra? No, la fibra adicional no es necesariamente segura para todos, depende de las circunstancias individuales. Si tenés diverticulitis o colon irritable o enfermedad de Crohn deberías seguir una dieta baja en fibra hasta que tu afección esté controlada. Porque algunos tipos de fibra como la inulina de los espárragos, las cebollas y los alcauciles, y la oligofructosa del pan, los cereales, las bananas maduras o algunas verduras pueden generarte distensión y dolor abdominal. Los síntomas de exceso de fibra son hinchazón, gases, constipación o diarrea. Todos estos síntomas señalan que tu cuerpo está sobrecargado de fibra. Entonces, escuchá a tu cuerpo. Como te decía, demasiado y demasiado rápido, provoca molestias. La fibra puede no solo favorece la prevención de enfermedades, sino que literalmente puede ayudar a prolongar la esperanza de vida. De todas formas, consultá siempre a tu médico o nutricionista de confianza, que son quienes tienen la última palabra. *** ¿Te perdiste alguna cita al consultorio? Encontrá las últimas acá: *** ¿Tenés alguna duda sobre salud y bienestar que te gustaría que abordemos en notas de la sección? Escribinos tu consulta a buenavida@clarin.com Sobre la firma Newsletter Clarín
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