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Fecha: 23/01/2026 06:28
Pilar Urbina alcanzó una meta que nunca imaginó cuando comenzó a estudiar oratoria a los 17 años: ganó un campeonato nacional y tendrá la oportunidad de representar a la Argentina en Antigua y Barbuda. La primera vez que tuvo que dar un discurso frente a 200 personas fue casi imposible. Leyó un papel sin poder levantar la vista, colorada de vergüenza y con la voz trabada. Pero gracias a su empeño, será parte del campeonato mundial de la JCI (Cámara Junior Internacional). Leé también: Toca el violín desde antes de terminar el jardín de infantes y con un tema de Gardel asombró al Teatro Colón La pasión por el debate y la oratoria Desde muy chica, se apasionó por la lectura y a los 16 ya había ganado concursos de literatura. Pero a los 17, conoció la JCI de Bahía Blanca, una organización internacional presente en más de 110 países que busca desarrollar líderes jóvenes. Era post pandemia, yo estaba en el último año de secundaria y la JCI hizo un programa que se llamaba Aprendiendo a debatir, recuerda. Ella y una amiga se anotaron en la competencia, sin saber nada de debate. Nos había copado la idea, pero era exponernos por primera vez, confiesa. Al año siguiente, se mudó de Saavedra, su pueblo natal, a Bahía Blanca para estudiar Abogacía y se sumó de lleno a la organización, donde recibió formación en habilidades blandas, comunicación, gestión de proyectos y, sobre todo, oratoria. Para ella, la oratoria y su carrera van de la mano para generar bueno cambios en la sociedad y visibilizar problemas que suelen ser ignorados. Pero el camino de la oratoria no fue fácil. Al principio no me gustaba hablar en público, como a todo el mundo, reconoce. Me ponía muy nerviosa, me empezaba a poner colorada, me daba cuenta de que me ponía colorada y me ponía más nerviosa todavía. Me trababa toda, la pasaba muy mal. Su primera presentación pública en la JCI fue un desastre confesado: Ninguna de las dos nos animamos a hablar. Pasamos con un papel al frente porque realmente no nos animábamos. No podíamos ni mirar al público, nos daba mucha vergüenza. Pero sabía que quería dominar esa habilidad. La clave para mejorar era tratar de hacerlo la más veces posible, explica. Entonces empezó a exponerse más: dio capacitaciones en colegios secundarios, compitió en debate a nivel nacional y se sumó al equipo de litigación penal de su universidad. Muchas veces me frustré mucho, me largué a llorar porque las cosas no me salían como quería. Soy muy exigente, admite. Pero con el tiempo aprendió a manejar los nervios: Ya no era que no había nervios, pero sabía cómo manejar la presión. La competencia que lo cambió todo En 2025, se anotó por primera vez en la competencia nacional de oratoria de la JCI en Mendoza. Entre sus rivales había competidores que ya habían llegado a instancias internacionales, por lo que se propuso disfrutar de la experiencia y trató de no pensar en el resultado. El tema que le asignaron para su discurso fue Educar para liderar es la mejor estrategia para transformar el destino de un país. Basándose en el libro Mindset de Carol Dweck, Pilar construyó su argumento en torno a la mentalidad de crecimiento de los líderes. Y contra todo pronóstico, ganó. Fue una confirmación de que este era el camino, de que esto es lo que me gusta, dice. Fue una sorpresa enorme porque no me lo esperaba. Esta victoria le dio la oportunidad de representar a la Argentina en el campeonato americano de oratoria durante la Conferencia de América de la JCI. El evento tendrá lugar en Antigua y Barbuda desde el 13 al 16 de mayo. Ahora, Pilar necesita recaudar fondos para poder cumplir ese sueño. En vista de que la JCI es una organización voluntaria, debe autofinanciarse el viaje completo, explica. Tiene que cubrir el ticket de la conferencia, los vuelos (un día y medio de viaje), hospedaje y comida. En diciembre, lanzó un video en su cuenta de Instagram (@pilarurbina_) para recaudar fondos y contactó empresas. El objetivo es cubrir los costos mientras entrena para el campeonato. Su campaña, asegura, ha tenido muy buena recepción, y agradece el apoyo de su universidad y de los medios. Además, inspiró a otros chicos que ahora le escriben para pedirle consejos sobre oratoria, y Pilar asegura que está a disposición para ayudar a quienes necesiten una guía. Leé también: Qué es el tufting: la técnica con la que un artista de Tierra del Fuego crea alfombras inspiradas en su hogar Me gustaría que la gente que no se anima a salir de esa zona de confort pueda animarse. Yo también fui una persona que no le gustaba hablar en público, que la pasaba mal, pero que tenía ganas. Y creo que si tenés ganas, no hay ningún tipo de limitación que te haga no poder hacerlo, afirma. Antes de cerrar, hace una mención especial a tres personas de su círculo cercano: Mariela, Pamela y Raúl. Son pilares que tenés a lo largo de tu vida, te dan confianza para todo lo que hacés y creen en vos. Se merecen ese agradecimiento, dice emocionada.
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