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» La Nacion
Fecha: 22/01/2026 16:42
Australian Open: Naomi Osaka protagonizó un tenso cruce con su rival Sorana Cirstea La japonesa ganó en tres sets y protagonizó una nueva controversia, esta vez por la discusión con su rival - 5 minutos de lectura' Naomi Osaka volvió a ser protagonista en el Australian Open, y no solo por su rendimiento en el partido ni por el outfit elegido para ingresar en el court. En su segundo encuentro en el Grand Slam que ya ganó en 2019 y 2021, la tenista japonesa venció por 6-3, 4-6 y 6-2 a la rumana Sorana Cirstea, en un partido cargado de tensión dentro y fuera del court, y un breve pero áspero intercambio de palabras al finalizar el encuentro desató la polémica en el Melbourne Park. A diferencia del partido anterior, donde su extravagante vestuario inspirado en una medusa acaparó la atención de los medios y del público, Osaka optó esta vez por moderar su atuendo de ingreso. Sin embargo, ni la ausencia del sombrero de ala ancha ni del velo blanco evitaron que volviera a ser el centro de la escena. Esta vez, no solo por usar otro atuendo algo menos llamativo que el anterior, sino por una discusión con su adversaria que dejó al descubierto diferencias de criterio en torno a la conducta en el juego. Así empezaba el duelo de segunda ronda, con la número 17° del mundo entrando nuevamente con una indumentaria fuera de lo común para el Australia Open. El ingreso de Naomi Osaka en su segunda presentación en el Australian Open. Tiempo De Tenis (@Tiempodetenis1) January 22, 2026 Marcando tendencia.pic.twitter.com/0MUBdPXDNx Durante el encuentro, Osaka se mostró intensa y expresiva, como es habitual en su estilo competitivo. Según ella misma relató, y se pudo ver durante el juego, en un momento clave del segundo set se animó con un ¡vamos! luego de un error en el servicio de su rival. Aunque, explicó postpartido, el grito era para alentarse a sí misma. Cirstea, además, se quejó ante la umpire por los gritos de su rival, pero como no se produjeron con la pelota en juego, la jueza de silla entendió que no había hindrance (molestia hacia el rival). El fuerte ¡Come on! que soltó la japonesa habría sido el detonante de la molestia de Cirstea, quien al momento del saludo final apenas extendió la mano y evitó mirarla. Osaka, sorprendida por la actitud, le preguntó: ¿Y qué fue eso?. La respuesta de Cirstea no tardó. No sabés lo que es el fair play, amiga Llevás tanto tiempo jugando y no sabés lo que es el juego limpio, le respondió, visiblemente molesta. El momento fue captado por las cámaras mientras saludaban a la jueza, y rápidamente generó revuelo en redes sociales y medios especializados. Visiblemente emocionada, profundizó sobre el cruce al finalizar el partido: Ella podría haberme pedido que parara. Honestamente nadie se ha quejado de eso antes. Además, la jueza no me dijo que estaba equivocada, la jueza dijo que estaba bien. Como que pensé que ya habíamos superado eso. A pesar del desacuerdo, Osaka mostró apertura al diálogo y autocrítica: Supongo que las emociones estaban muy a flor de piel para ella. También quiero disculparme. Creo que las primeras cosas que dije en la cancha fueron irrespetuosas. No me gusta faltar al respeto a la gente. Eso no es lo que hago. Al parecer, hubo algunos gritos que la enfadaron. Da igual. Es una gran jugadora. Creo que este fue su último Open de Australia. Lamento que se enfadara por eso". Honestamente, nunca antes había estado involucrada en algo así. No sé si se supone que debamos dejarlo en la cancha. Estoy un poco confundida, pero entiendo que había muchas emociones en ese momento. También quiero disculparme. Si ella quiere hablar de eso, no hay problema. Cuando me estoy animando, no pienso Vale, haré esto para distraer a la otra persona. Es algo para mí, agregó. Del otro lado, la rumana de 35 años minimizó el episodio. No hubo drama. Fue solo un intercambio de cinco segundos entre dos jugadoras que han estado en el circuito durante mucho tiempo. Se queda entre nosotras, señaló ante los periodistas. No obstante, su actitud en la red y sus palabras parecen mostrar que la fricción fue más profunda de lo que intenta hacer ver. El duelo tuvo momentos de tensión y Osaka pareció responder a cada punto importante con gestos enfáticos. Según su versión, se trató simplemente de su forma de motivarse. Y esa misma lógica parece trasladarse a la elección de los atuendos: Solo algo divertido que me gusta hacer en la cancha. Me gusta expresarme a través de la ropa. El contraste entre su apariencia y su agresividad en la cancha fue una constante en estas dos primeras presentaciones. Mientras en su debut había llamado la atención con un vestido de alta costura diseñado por Robert Wun con mariposas, velo y sombrilla incluidos, esta vez lució una versión simplificada del mismo conjunto, con chaqueta de calentamiento en tonos marinos y una visera. Su mensaje, sin embargo, fue el mismo: una puesta en escena personalísima que combina deporte, arte y expresión individual. A sus 28 años y luego de haber sido madre, Osaka encara esta edición del Australian Open con un enfoque renovado. Ya demostró que no tiene intenciones de pasar desapercibida, ni por su tenis ni por su personalidad. Con dos títulos en Melbourne (2019 y 2021), su regreso al circuito tras una larga pausa sigue sumando capítulos. Aunque su desempeño deportivo sigue siendo sólido, su figura excede largamente los límites del court. En esta ocasión, la victoria sobre Cirstea quedó parcialmente opacada por el cruce final, pero también reafirmó la intensidad con la que vive cada presentación. En tercera ronda, enfrentará a la australiana Maddison Inglis, el viernes. En las próximas rondas se verá si logra canalizar esa energía hacia un nuevo título o si la atención mediática volverá a centrarse en sus gestos, palabras y elecciones estéticas.
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