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» Nova Entre Rios
Fecha: 21/01/2026 17:27
Las pruebas finales previas al despegue buscan asegurar el funcionamiento del cohete y todos sus componentes, detectar posibles fallas y coordinar a los equipos humanos que intervienen en la misión. El cohete Space Launch System (SLS) con la nave Orion ya está en su plataforma en el Centro Espacial Kennedy, en Florida. Ahora, la NASA entra en la etapa más delicada de la misión Artemis 2: los ensayos finales antes del primer vuelo tripulado alrededor de la Luna del programa. El traslado de la poderosa y enorme nave llevó casi 12 horas desde el edificio de ensamblaje y recorrió varios kilómetros a una velocidad mínima (1,6 km/h), impulsado por el histórico crawler-transporter, un megavehículo de 3000 toneladas, 40 metros de largo y 35 metros de ancho. Pero no fue solo un viaje logístico. Para la agencia espacial estadounidense, llegar al pad marca el inicio concreto de la cuenta regresiva técnica hacia un despegue que, si no surgen contratiempos, abrirá un nuevo capítulo en la exploración humana más allá de la Tierra. El cohete SLS, de casi 100 metros de altura, combina tecnologías heredadas del programa del transbordador espacial con desarrollos más recientes. Sus motores y aceleradores laterales generan el empuje necesario para sacar de la Tierra a la nave más potente jamás construida por la NASA. Todo ese sistema será puesto a prueba antes del despegue real, cuando cada válvula, sensor y línea de combustible debe responder sin margen de error. Cómo serán los ensayos de Artemis 2 antes de su lanzamiento. Con Artemis 2 ya en posición, los equipos técnicos de la NASA se concentran ahora en una serie de pruebas críticas conocidas como wet dress rehearsal. Se trata de un simulacro completo del día de lanzamiento: el cohete se carga con propelentes criogénicos, se ejecuta la secuencia de cuenta regresiva y luego se drenan los tanques de forma segura. Es una prueba exigente, diseñada para detectar fallas cuando todavía hay margen para corregirlas. Además del ensayo general con combustible, los ingenieros y científicos de la agencia espacial realizarán chequeos específicos sobre los sistemas de comunicación entre el cohete, la nave Orion y los centros de control en tierra. Estas pruebas permiten verificar que los enlaces de datos, voz y telemetría funcionen sin interrupciones durante todas las fases del lanzamiento, desde la cuenta regresiva hasta la inserción en trayectoria lunar. Otro punto central de los ensayos será la validación de los sistemas de presurización y ventilación de los tanques, un aspecto crítico cuando se trabaja con hidrógeno y oxígeno líquidos a temperaturas extremas. Durante Artemis 1, este tipo de procedimientos obligó a ajustes de último momento, por lo que ahora se aplican protocolos refinados para minimizar riesgos y evitar interrupciones no planificadas. Por último, también se pondrán a prueba los sistemas de abortaje y seguridad integrados en el SLS y en la cápsula Orion. Aunque no se activan de forma completa, los simulacros verifican que sensores, software y mecanismos de respuesta automática reaccionen correctamente ante escenarios anómalos durante la cuenta regresiva. Una vez finalizado el wet dress rehearsal, se analizarán miles de datos recolectados en tiempo real para determinar si el cohete puede avanzar directamente hacia la ventana de lanzamiento o si será necesario realizar trabajos adicionales, lo que podría implicar repetir el ensayo o incluso devolver el vehículo al edificio de ensamblaje para inspecciones más profundas. Estos ensayos no solo buscan asegurar el funcionamiento del cohete y todos sus componentes. También sirven para coordinar a los equipos humanos que intervienen en el lanzamiento, desde operadores de combustible hasta responsables de vuelo y seguridad, en una coreografía precisa que debe ejecutarse sin margen de error cuando haya astronautas a bordo. A diferencia de un lanzamiento no tripulado, los ensayos de Artemis 2 se extienden durante varios días porque incluyen validaciones cruzadas entre hardware, software y procedimientos humanos. Cada paso se ejecuta con pausas deliberadas para revisar lecturas, comparar datos con modelos teóricos y confirmar que no existan desvíos mínimos que, en una misión con tripulación, pueden escalar en riesgo real. Así, el wet dress rehearsal no es solo una prueba del cohete. Es también un ensayo operativo de toda la misión. Los equipos replican los tiempos exactos, los protocolos de toma de decisiones y la coordinación entre áreas técnicas y control de vuelo, tal como ocurrirá el día del despegue. Cualquier ajuste detectado en esta etapa se traduce en cambios concretos en los procedimientos finales. Además, al tratarse de un vuelo tripulado, la NASA evalúa con mayor rigor los márgenes térmicos, las vibraciones estructurales y el comportamiento de los sistemas durante períodos prolongados de carga de combustible. El objetivo es asegurar que el vehículo pueda permanecer en condiciones de lanzamiento sin comprometer la seguridad de la tripulación, incluso ante demoras o interrupciones inesperadas. Artemis 2 llevará a cuatro astronautas en una travesía por el espacio que durará 10 días. Reid Wiseman será el comandante, Victor Glover actuará como piloto, y Christina Koch y Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense, completan la tripulación. No aterrizarán en la superficie lunar. El objetivo es volar alrededor de la Luna y regresar a la Tierra en una trayectoria de retorno libre, una ruta que aprovecha la gravedad lunar para garantizar el regreso incluso ante fallas graves en los sistemas de propulsión. Artemis 2 llevará a cuatro astronautas en una travesía por el espacio que durará 10 días. Reid Wiseman será el comandante, Victor Glover actuará como piloto, y Christina Koch y Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense, completan la tripulación. No aterrizarán en la superficie lunar. El objetivo es volar alrededor de la Luna y regresar a la Tierra en una trayectoria de retorno libre, una ruta que aprovecha la gravedad lunar para garantizar el regreso incluso ante fallas graves en los sistemas de propulsión.
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