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Fecha: 20/01/2026 08:49
El vigilante es una de las facturas más emblemáticas de la panadería argentina. Presente en desayunos y meriendas desde hace décadas, suele disfrutarse con café o mate, y su versión clásica combina dulce de membrillo y crema pastelera sobre una masa crocante y simple. Sin embargo, en el último tiempo panaderos y cocineros comenzaron a experimentar con versiones menos tradicionales, incorporando ingredientes que rompen con lo conocido. Así nació una variante que sorprende al primer bocado: el vigilante salado con queso azul. La clave está en el equilibrio. El queso azul, de sabor intenso y salado, realza el dulzor del membrillo sin opacarlo. Lejos de ser invasivo, suma complejidad y convierte a esta factura en una opción ideal tanto para la merienda como para una picada o una reunión informal. Leé también: Cómo preparar cannoli de tiramisú en casa Preparar esta versión salada es sencillo y no requiere técnicas complicadas. Se parte de una masa clásica, a la que se le agregan por encima el dulce de membrillo y el queso azul desmenuzado. Luego, un horneado breve permite lograr una textura dorada y bien crujiente, con un relleno que se funde justo. Cómo hacer vigilantes salados con queso roquefort Ingredientes para la masa - 250 g de harina 0000 - 50 g de manteca fría - 1 huevo - 1 cucharadita de polvo de hornear - 1 pizca de sal - 50 ml de leche - 1 cucharada de azúcar Ingredientes para el relleno - 200 g de dulce de membrillo - 50 g de queso roquefort - 1 huevo (para pintar la masa) Preparación - Preparar la masa: tamizar la harina junto con el polvo de hornear y la sal. Agregar la manteca fría en cubos y trabajar con las yemas de los dedos hasta lograr una textura arenosa. Incorporar el azúcar, el huevo y la leche, y amasar hasta obtener una masa suave y homogénea. Envolver en film y llevar a la heladera por 30 minutos. - Precalentar el horno a 180 °C. - Estirar la masa sobre una superficie enharinada hasta alcanzar un grosor de aproximadamente 1 cm. Cortar rectángulos. - Armar los vigilantes: enrollar la masa y colocar en el centro tiras de dulce de membrillo junto con el queso roquefort desmenuzado. - Pintar la superficie con huevo batido para lograr un dorado parejo. - Cocinar en una placa para horno durante 15 a 20 minutos, hasta que la masa esté dorada y crocante.
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