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  • Alimentos fermentados: qué beneficios aportan los microorganismos vivos a la salud intestinal

    Buenos Aires » Infobae

    Fecha: 19/01/2026 21:52

    Según Mayo Clinic, los probióticos son partes de alimentos que pueden favorecer la salud del intestino. Se trata de microorganismos vivos específicos, generalmente bacterias o levaduras, que favorecen la digestión o alivian síntomas de ciertas enfermedades. Se encuentran naturalmente en alimentos fermentados como el yogur y el chucrut, de acuerdo con el centro de salud. En ese sentido, el consumo de microorganismos vivos presentes en alimentos fermentados cuenta con un respaldo creciente de especialistas en salud intestinal e inmunidad. Incorporarlos de manera habitual contribuye al equilibrio de la microbiota intestinal, fortalece el sistema inmune y beneficia la salud general. Evidencia científica y beneficios de los alimentos fermentados Estudios recientes asocian una mayor ingesta de microorganismos vivos con beneficios sobre la salud cardiovascular, la función inmunológica y el metabolismo. Una publicación en Nutrients observó que una dieta rica en microbios vivos se vincula a menor incidencia de enfermedades cardíacas. Por su parte, un estudio en mSystems señaló que consumir productos fermentados genera una microbiota más diversa, lo que favorece la respuesta inmune y metabólica. En este contexto, el doctor en Química, investigador principal del Instituto de Lactología Industrial (CONICET-UNL) y docente de la Universidad Nacional del Litoral Gabriel Vinderola advirtió: Consumimos cada vez menos microbios, y eso repercute en la diversidad de nuestra microbiota intestinal, con consecuencias en el desarrollo inmunitario y metabólico. Según Vinderola, el estilo de vida moderno incide en la calidad de la microbiota, lo que implica repercusiones importantes para la salud pública. El yogur: alimento clave y seguro El yogur se elabora mediante la fermentación de leche con bacterias vivas, principalmente Lactobacillus delbrueckii subsp. bulgaricus y Streptococcus thermophilus. Algunos productos incorporan probióticos, como Lactobacillus casei y Bifidobacterium lactis, que han mostrado efectos positivos en la salud digestiva, la regulación inmunitaria y el control del colesterol. En tanto la médica especialista en nutrición, Andrea González, integrante de Profesionales Expertos en Nutrición Infantil (Profeni) y Jefa del Departamento de Alimentación del Hospital de Gastroenterología Dr. C. Bonorino Udaondo explicó que el yogur, por su accesibilidad, aceptación cultural y perfil nutricional, es una de las formas más sencillas y seguras de añadir microorganismos vivos a la alimentación diaria. La diversidad bacteriana del yogur favorece tanto la salud digestiva como la nutrición general. En materia de seguridad alimentaria, el yogur sobresale frente a otros fermentados. Según destacó el médico pediatra gastroenterólogo, integrante de Profeni y expresidente de la Sociedad Argentina de Pediatría Omar Tabacco, el proceso de doble pasteurización de la leche elimina riesgos bacteriológicos, incluso si la cadena de frío se interrumpe algunas horas y el envase permanece cerrado. Esto convierte al yogur en una alternativa recomendada para la infancia y la alimentación escolar. A diferencia de otros productos, como el kéfir, que contiene pequeñas cantidades de alcohol, el yogur resulta más adecuado para la dieta infantil y poblaciones vulnerables, sobre todo en países latinoamericanos. Cuánto consumir y cuál es el aporte a la salud integral Los especialistas aconsejan incluir alimentos fermentados diariamente o al menos de tres a cinco veces por semana. En la dieta occidental contemporánea, el aporte de microbios vivos es menor que en las tradicionales, donde predomina el uso de productos fermentados. Noelia Rodrigues Cambao es médica especialista en Medicina Familiar y Psiquiatría, también integrante de Profeni y subrayó: La salud depende en gran medida de la interacción constante con los microorganismos que la dieta proporciona. Optar por alimentos fermentados potencia el bienestar general. El impacto de los microorganismos vivos trasciende el aparato digestivo. Investigaciones recientes los asocian con mejoras en la salud mental mediante el eje intestino-cerebro, menor incidencia de alteraciones inflamatorias y protección frente a afecciones metabólicas e inmunológicas. González comparó la microbiota con un órgano adicional, esencial para el desarrollo y mantenimiento del sistema inmunitario y metabólico desde los primeros años de vida. Este equilibrio es clave para conservar la salud integral. Perspectiva en políticas alimentarias y salud pública En el ámbito de las políticas alimentarias, los especialistas plantean modificar la normativa sobre las fechas de los alimentos fermentados, proponiendo priorizar la fecha de consumo preferente frente a la caducidad estricta, con el objetivo de reducir el desperdicio alimentario y fomentar el consumo responsable. La promoción de una dosis diaria de microorganismos vivos se perfila como estrategia de salud pública respaldada por la evidencia. Foros científicos como el Simposio Microbiota Buenos Aires 2025 resaltan la necesidad de reincorporar estos organismos en la dieta habitual. Lejos de ser una amenaza, la mayoría de los microbios cumplen funciones esenciales en el organismo. Promover su presencia mediante la alimentación es una forma sencilla y eficaz de asegurar el bienestar a largo plazo.

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