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» tn24
Fecha: 19/01/2026 19:54
Esto fue informado por la Fundación Valentino Garavani y Giancarlo Giammetti. Valentino murió hoy en su residencia rodeado de sus seres queridos. El velatorio será este miércoles y jueves en la Plaza Mignanelli y el funeral será el viernes en la Basílica Santa María de los Ángeles y de los Mártires, en la Plaza de la República, en Roma», publicaron en su Instagram. Valentino Garavani dedicó su vida a la alta costura y se convirtió en uno de los grandes nombres de la moda del siglo XX. Criado en Italia, se formó profesionalmente en París y luego regresó a Roma, donde abrió su propio taller en los años en que los estudios Cinecittà transformaban a la capital italiana en un imán para las estrellas de Hollywood. Su ascenso dentro del competitivo mundo de la costura romana se apoyó tanto en clientas emblemáticas, como Jacqueline Kennedy Onassis, como en una visión estética depurada, de líneas arquitectónicas y fuerte impronta gráfica. Ese enfoque lo emparentó con la tradición inaugurada en la posguerra europea por Christian Dior. El mayor talento de Valentino, al igual que el de maestros como Balenciaga, Givenchy o el primer Yves Saint Laurent, residió siempre en la precisión del corte. A ese rigor técnico le sumó ligereza y fluidez a través de vestidos drapeados, envolventes y de gran elegancia. Ese clasicismo fue, precisamente, el que le permitió atravesar las décadas sin sobresaltos. Mientras muchos diseñadores italianos de los años 70 y 80 se volcaron al lenguaje urbano para conquistar el prêt-à-porter, Valentino se mantuvo fiel a una idea de elegancia atemporal, sin romper del todo con el jet set internacional. Aunque la vida cotidiana se informalizara, sus clientas seguían buscando vestidos largos para galas y túnicas sofisticadas para los veranos en destinos como Capri, Marbella o Niza. Su estilo se apoyó en algunos códigos bien definidos: siluetas estilizadas, cortes evasé y una marcada predilección por los colores intensos y los estampados contundentes. En ese sentido, fue uno de los diseñadores más gráficos de la alta costura, capaz de eliminar lo superfluo para potenciar el impacto visual, como ocurrió con su sello más reconocido: el rojo Valentino. Junto a Giancarlo Giammetti, su socio profesional y pareja durante más de una década, construyó un imperio creativo que consolidó ese color como emblema de la marca. El propio diseñador contó que quedó fascinado por ese tono durante una función de ópera en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona. El reconocimiento internacional llegó temprano. En 1967 recibió el premio Neiman Marcus, considerado el Óscar de la moda, y desde entonces figuras como la emperatriz Farah Diba, la reina Noor de Jordania, Nancy Reagan, Jane Fonda, Joan Collins, Sofía Loren o Ava Gardner vistieron sus creaciones. En los años 80 amplió su firma y fue pionero entre los grandes modistos al lanzar una línea de jeans. Al mismo tiempo, recibió distinciones oficiales en Italia: en 1985 fue nombrado Gran Oficial de la Orden del Mérito de la República Italiana y, un año más tarde, Caballero de la República. Valentino se retiró en 2008, rodeado de su color fetiche, dejando una huella indeleble en la historia de la moda.
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