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Parana » Cuestion Entrerriana
Fecha: 16/01/2026 16:55
La inminente llegada de autos eléctricos e híbridos de la marca china BYD a la Argentina desató un cruce público entre el ministro de Economía, Luis Caputo, y el diputado nacional Miguel Ángel Pichetto, a raíz de la decisión del Gobierno de habilitar un cupo de importación sin aranceles para ese tipo de vehículos. El jueves, Pichetto cuestionó la medida y afirmó que en los próximos días ingresarán 7.000 autos chinos de la marca BYD. Sin embargo, aún no está confirmado el número exacto de unidades que arribarán en el buque que la empresa prevé amarrar en el puerto de Zárate. En sus declaraciones, el legislador sostuvo que se trata de una pérdida de dólares para financiar importaciones que destruyen el trabajo argentino y remarcó que nadie puede competir contra una industria subvencionada por el Banco Central chino. En ese mismo mensaje, Pichetto agregó que Trump tiene razón: hay que frenar a China y puso en duda la coherencia de la política exterior y comercial del Gobierno nacional. Según el diputado, mientras la administración de Javier Milei plantea un alineamiento con Estados Unidos y Occidente, al mismo tiempo aplica una política comercial totalmente desfavorable para nuestra producción. Este viernes, el ministro Luis Caputo respondió públicamente a las críticas a través de su cuenta en X, donde defendió la política de importación de vehículos electrificados. El titular del Palacio de Hacienda aclaró que en la Argentina solo se producen dos modelos de autos, en referencia al Peugeot 2008 y al Fiat Cronos, y subrayó que la industria automotriz local está mayormente enfocada en la fabricación de camionetas, de las cuales el 70% se exporta. Caputo explicó además que la importación de autos eléctricos e híbridos sin arancel fue acordada con la propia industria automotriz y que el esquema contempla un límite anual de 50.000 unidades, de las cuales solo la mitad puede corresponder a marcas chinas. De acuerdo con el ministro, ese volumen representa menos del 5% de los patentamientos de 2025. En su argumentación, el funcionario señaló que la medida tuvo impacto en los precios del mercado automotor local y permitió que los valores de los autos convergieran con los de los países vecinos, e incluso fueran más bajos en algunos casos. También vinculó la llegada de estos vehículos con el desarrollo de la infraestructura eléctrica y con futuros proyectos de fabricación de camionetas eléctricas en la Argentina. La apertura permitió que los consumidores accedieran a una mayor variedad de autos, con distintas tecnologías y más baratos de mantener. En conclusión, ha sido una medida que benefició a todos los argentinos y a la propia industria, afirmó Caputo. El cruce se da en un contexto de creciente presencia de marcas chinas en el mercado automotor argentino y de expansión de BYD, uno de los mayores fabricantes mundiales de vehículos electrificados. La compañía comenzó a vender autos en el país el año pasado y avanzó con una estrategia de desembarco directo, operando a través de una filial propia de la casa matriz, sin intermediarios locales.
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