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Parana » Cuestion Entrerriana
Fecha: 16/01/2026 16:55
Un proyecto científicotécnico de largo plazo avanza en el sur de Entre Ríos con el objetivo de preservar al tordo amarillo, una especie de ave de pastizal en riesgo crítico de extinción. En la Argentina quedan menos de mil ejemplares, de los cuales entre 300 y 400 se concentran en el sureste entrerriano, una de las dos únicas poblaciones actuales del país. Según explicó el responsable de Áreas Naturales Protegidas de la Municipalidad de Gualeguaychú, Guillermo Treboux, el alto nivel de amenaza que enfrenta el tordo amarillo está directamente vinculado a la pérdida de hábitat. El cambio en el uso del suelo, la expansión de la frontera agrícola y ganadera y la reducción de los pastizales naturales impactaron de manera negativa en los espacios necesarios para su reproducción, alimentación y refugio. Tecnología aplicada a la conservación En este contexto, se puso en marcha una iniciativa que incorpora tecnología de avanzada aplicada a la conservación ambiental. El proyecto incluye la colocación de radiotransmisores de menos de cinco gramos sobre las aves, lo que permite seguir sus desplazamientos casi en tiempo real a través de una red de antenas. Esta información resulta clave para conocer qué ambientes utilizan, cómo se desplazan y cuál es su comportamiento a lo largo del año. Treboux destacó que se trata de un trabajo sostenido desde hace más de 15 años, que hoy logra un salto cualitativo gracias al aporte tecnológico. Estos datos nos permiten transformar la información científica en decisiones de manejo concretas para mejorar los planes de conservación, señaló. Trabajo articulado y desafíos pendientes El proyecto se desarrolla de manera articulada entre el Estado municipal, organismos provinciales, instituciones científicas como el CONICET, organizaciones civiles y voluntarios. También participan fundaciones ambientales y asociaciones dedicadas a la protección de aves, que colaboran tanto en las tareas de campo como en el análisis de la información recolectada. Entre los principales desafíos, Treboux remarcó la necesidad de cubrir vacíos de información, especialmente sobre el comportamiento del tordo amarillo fuera de la temporada reproductiva. Si bien se conocen los sitios donde nidifica, todavía falta profundizar en los lugares que utiliza durante el invierno y en sus rutas de desplazamiento, precisó. Desde el área municipal subrayaron que la conservación se aborda como una política pública sostenida, que requiere coordinación permanente con distintos sectores. En ese marco, se trabaja incluso con áreas como Vialidad, ya que en algunos casos las aves construyen nidos en banquinas con pastizales altos, lo que obliga a extremar cuidados para no afectar su reproducción. Compromiso social para evitar la extinción Finalmente, el especialista remarcó que la protección del tordo amarillo no depende solo del trabajo técnico, sino también del compromiso de la comunidad. La conservación la hacemos entre todos. Informarse, respetar los ambientes naturales y comprender la fragilidad de estas especies es fundamental para evitar su desaparición, concluyó. Fuente: ERA Verde El Once
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