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https://www.elentrerios.com/ » El Entre Rios
Fecha: 16/01/2026 06:04
Por Amilcar Payés (*) Lo primero que, en la Provincia de Entre Ríos, la Constitución dice que él o la que trabaja más de un año en el Estado Provincial o en alguna Municipalidad, pasa a ser empleado estable, y no se lo puede echar. Esto era así, pero un día la Corte Suprema, allá por los 80, dijo que no, que se necesitaba un nombramiento expreso. Entonces empezó, en la Provincia y los municipios el Festival de Contratos: cada gobierno que se sucede firma con los hombres y mujeres que quieren entrar a trabajar contratos de plazo fijo. Por lo común, de un año, y se van renovando en el tiempo; pueden llegar a los diez años o más, como el de una mujer que ahora se encadena en las puertas de la Municipalidad de Concordia (si se trata de un trabajador privado, pasado unos meses, hay que darle estabilidad; en el Estado no. Lo que no puede un particular, lo puede el Estado todopoderoso). A este contratado o contratada, a veces se le hacen aportes gremiales o previsionales, otras no, se lo presenta como monotributista, encargado para una tarea determinada, aunque por lo común pasan años y sigue su contrato. Cada gobierno que llega, casi siempre le deja el regalito al que viene de cientos de contratados. Si el nuevo gobierno es del mismo palo, no hay problema -no siempre- y los contratados siguen. Si no es así, el nuevo gobierno tiene que asumir el costo antipático de no continuar la contratación y producir lo que aparece como despidos en masa, y viene entonces la gritería lastimera de los afectados. En Paraná, al irse el radical Varisco, le pasó al peronista Bahl un montón de contratados a planta permanente. El Intendente Bahl anuló por decreto estas designaciones, pero les ofreció contratos. La Justicia, en algunos casos, dejó sin efecto estas medidas. Los trabajadores no tienen por qué pagar las incoherencias de la Administración, decía uno de los fallos. En la Municipalidad de Concordia hubo algo especial: el Radical-Libertario Francisco Azcué, dio de baja más de cien contratos que venían de la gestión de Enrique Cresto. (En los mentideros políticos se comenta que las bajas se identifican con allegados al ex intendente, no tanto otras fracciones peronistas). Según la explicación que se dio era porque venían de la política, del gobierno anterior. Pero esto tendría lógica si se hubiera producido inmediatamente después de asumir. Pasados más de dos años, ya se han incorporado a la política del nuevo gobierno. No aparece muy coherente que se hable de la falta de trabajo de los afectados: en rigor de verdad, a un trabajador contratado, en la práctica es a quien más le interesa esforzarse y cumplir con su tarea, habida cuenta de la precariedad de su cargo. En la realidad es más factible que se tire a la marchanta un empleado de planta permanente que sabe que no lo pueden tocar. Según declaraciones del Concejal oficialista Felipe Sastre, el que llegó con la política, se va con la política. Pero, en verdad, los únicos que llegan estrictamente con la política son los funcionarios, a lo sumo sus asesores o colaboradores directos. Los demás son contratados del Estado municipal, que es, jurídicamente, una continuidad, con gobierno Peronista o Radical. El referido Concejal habla de quienes vinieron a cumplir tarea específicamente vinculada con el modelo de ciudad que proponía el Justicialismo. Agregando la gente que vino con nosotros, se va con nosotros No se entiende bien: ¿el motivo de la no renovación de contratos es equilibrar las cuentas municipales y, eventualmente, contar con recursos para hacer obras o mejorar servicios? ¿o se trata de que se vayan quienes se presume, más o menos arbitrariamente, identificados con el Justicialismo, para reemplazarlos con multitud de contratados y contratadas Radicales, del PRO o Libertarios? Si es lo primero, pese a lo duro de la medida, que afecta personas y hogares de una ciudad en grave crisis social, no cabe sino aceptarlo. Si no, seguimos en lo mismo. (*) Amilcar Payés es el pseudónimo elegido por un profesional de Concordia para expresar sus puntos de vista
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