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Villa Elisa » Villa Elisa Al Dia
Fecha: 15/01/2026 10:38
EL MUNDO 15-01-2026 El gran oportunista (Nota de opinión) 15-01-2025-H:10.30 Que es un hombre de negocios sino un gran oportunista, capaz de crear oportunidades o simplemente tomarlas donde otros no las ven. Cuando todo está quieto o en un movimiento de uniforme comodidad o resignación los potenciales se esfuman, entonces patear el tablero no amerita ningún cargo de conciencia para quien entiende que el movimiento generado por repentinas ondulaciones (desigualdades ex profesas) significara una cinética donde las oportunidades florecerán con la posibilidad de ser arriadas a puerto propio Hace apenas dos años China era la acumulación de expectativas de ver una nueva primera potencia, el conflicto de Ucrania era el estancamiento mismo y la persistencia del progresismo en Latinoamérica era el camino a la aceptación de territorios a convertirse en izquierdas permanentes. La alfombra fue sacudida y cada una de las oscilaciones no solo cambiaron de a una las expectativas sino que además cada diferencial de potencial surgido de ese agite está siendo inteligentemente (si quieren pueden decirle maquiavélicamente) aprovechado ¿Quién saca mayor provecho? Sencillamente ese hombre que ha decidido ponerse al frente del moldeado del mundo y torcer el rumbo de las expectativas que comenzaban a ser una sentencia de fin para la occidentalidad No hay acontecimiento por más controversial que parezca al que Donald Trump no le rasgue una tajada de provecho. Sus autoproclamados logros de paz con paz definitiva ausente no son fracasos de su ejercicio de estadista, esconden el éxito de una sentencia firme de posición establecida como correcta (un literal sablazo a las posiciones progres) Un escenario venezolano con una invasión total y una oposición ahogada en un mar de conflictos surgidos de variables económicas irremontables hubiera sido un verdadero fracaso para Trump y sus aspiraciones de modelista de un nuevo orden. La actual situación venezolana con la extracción de Maduro Moros y la deriva temerosa de ladridos actuados por los resabios payasescos de la revolución bolivariana es un constante agitar y expeler de oportunidades para Trump y sus habilidades de moldeo impredecibles. Participar nuevamente en la explotación directa del petróleo venezolano, convertir a EEUU en el mayor inversor, desembarcar en plena Caracas con un C-130 apenas semanas después de lo que el régimen indico como una invasión, obligar al régimen a la reapertura de representaciones diplomáticas con su enemigo declarado y de postre obligar al régimen a vender el petróleo al precio de eso que tanto odian el mercado y que obviamente Cuba no podrá pagar. ¿Algo más? Ejercer una especie de burla de buenos modales al asegurarle a China que no se le cortara la provisión de petróleo venezolano, una frase donde la voluntad del régimen ha sido extirpada de la sintaxis Una presión indirecta a gobiernos como los de Colombia y México habitados por cárteles Un acto directo a la subsistencia del régimen cubano convertido en el faro del fracaso Y por último una movida de estrategia avanzada ¿de qué sirve el canal de Panamá sin salida al Atlántico? Un triunfo de Ucrania (logrando el retiro Ruso) habría sido el triunfo y fortalecimiento de toda una Europa inmerecedora y causante primigenia del conflicto al ser sostén (mediante la resignación energética) de un gobierno que daba constante muestras de alejarse del ideal democrático y de convertirse en un inminente problema para la paz del continente. La situación contraria real del actual estancamiento no significa para Trump la imposibilidad de ejercitar jugadas beneficiosas. Desentenderse del conflicto y de la responsabilidad urgente de socorrer a quienes le fueron desde su wokismo muy críticos durante su primer gobierno es una forma de dejar en claro que ya nada será gratis. Europa está enfrentada ahora al riesgo que ellos mismos se crearon dándole vida al monstruo Putin y sus aspiraciones de re sovietizar. La estabilidad del continente se debate entre el derrumbe de un dique que contiene la opresión por sobre la libertad y una invasión bárbara que carcome la existencia misma de los estados dirigidos por los estadistas de la blandura democrática sin derechas. Sintetizando un suicidio cultural. Un espejo del cual Trump obtiene el redito de la advertencia. América para los americanos es una consecuencia directa de ese espejo ¿Groenlandia e Islandia están en Europa? ¿Qué hace Europa por el Ártico frente a Rusia y China? Quizás lo mismo que hicieron con Putin frente a Ucrania. Para Trump destinar 11.000 millones a Taiwán no ha tenido ni un décimo de la reacción China que en otras oportunidades ha tenido la simple visita de políticos a la isla de Nvidia (perdón quise decir Taiwan). Todo se puede negociar en el mundo Trump desde una isla pasando por la chaqueta de Zelensky hasta la evolución del actual mandatario Sirio y la oportunidad de bombardear Isis en su mismo territorio. Incursionar con bombardeos contra el terrorismo musulmán en África para poner a resguardo cristianos al mismo tiempo que abre las puertas a colonos blancos sudafricanos atemorizados por la ola racista llevada adelante por agrupaciones extremistas de izquierda. Lo que nadie esperaba una agitación en ese país que hasta hace poco se percibía de un blindaje férreo fanático capaz de ser el exportador intocable de terrorismo (por lo complejo y peligroso). Irán en convulsión hubiera sido siempre algo ajeno a cualquier administración en la casa blanca pero para Trump nada es ajeno mientras esté en su planeta, todo es propio y oferente de oportunidades. De repente el proveedor de drones a Rusia se revuelve en su propia agitación de hartazgo teológico oprimente y la lucha llevada adelante principalmente por mujeres se convierte en un tajo al feminismo de factura woke. Trump es un gran oportunista pero ante todo es el gran agitador que espera desequilibrios de esa comodidad que solo auguraba una nueva edad media occidental en la que hubiéramos caído con el modelo Biden y una Europa lloriqueando un rescate por parte del dueño de la OTAN. Trump actúa y no precisamente en consecuencia, ni con parámetros predecibles, el desequilibrio es su apuesta del cual seguro algo ha de obtener además del próximo impulso. En apenas meses el espacio volverá a ser de quien era ante el repentino apagón del ciudadano del planeta Elon. Lo que Trump pueda hacer de esto nadie puede imaginarlo. Ing. Paul Battistón
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