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Santa Elena » Ladepartamental
Fecha: 15/01/2026 12:23
Pese a la pérdida en la cantidad de tambos, la estabilidad del rodeo lechero, la mayor productividad por vaca gracias a la incorporación de tecnología y la colaboración que viene prestando el clima para contar con amplias reservas forrajeras, son los factores que están explicando el impresionante repunte que vive la lechería en términos productivos. Las cifras al respecto son elocuentes: 2025 cerró con la mayor cantidad de litros ordeñados desde 2015 y, para 2026, las primeras proyecciones de la industria láctea indican un nuevo incremento en el volumen. LA PRODUCCIÓN LECHERA EN 2025 Sobre la base de las estadísticas que mensualmente publica la Dirección Nacional de Lechería, el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) resumió los números que dejó la producción 2025 de los tambos. En concreto, el año pasado cerró con un ordeño de 11.617,5 millones de litros, un 9,7% por encima de 2024, lo que significa unos mil millones de litros más. La producción de 2025 recupera las bajas de 2023 (-2,0%) y de 2024 (-6,5%), e incluso supera la producción de 2022 en un 0,52%. Salvo la de 2015, sería la más alta producción de leche de la serie histórica, enfatizó el OCLA. Y también hizo foco en que el principal aspecto que explica estos números es el crecimiento de la producción unitaria de cada vaca, de la mano de la incorporación de tecnología -hay cada vez más tambos robotizados, por ejemplo- y de las excelentes reservas forrajeras. Evidentemente el crecimiento de la producción en 2025 respecto a 2024 responde al crecimiento de la producción individual, ya que en promedio en 2025 hubo menos unidades productivas y menos vacas en producción, repasaron desde el Observatorio. En tanto, un aspecto muy relevante del análisis es la evolución de los denominados sólidos útiles (grasa butirosa y proteína), que constituyen un indicador de calidad. En ese aspecto, la producción se incrementó 11,4% respecto a 2024; es decir, por encima del alza que hubo en litros, lo cual indica una mejora de los sólidos, que pasaron del 7,17% en 2024 a 7,28% en 2025. Como dato sumamente relevante cabe mencionar que la producción total de sólidos de 2025 es la más alta de la serie histórica y sería 2,2% superior a 2015, año récord en litros de leche producidos, completó el OCLA. LA PRODUCCIÓN LECHERA 2026 Con respecto a 2026, el OCLA publicó su primera estimación de producción en base una encuesta realizada a 20 industrias lácteas que reciben y procesan algo más del 50% de la leche de Argentina. De este relevamiento, surgió una expectativa de incremento en el ordeño del orden del 3,08% en promedio, lo que implicaría un volumen de 11.975,5 millones de litros, muy cerca del récord de 2015 (12.061 millones). El OCLA explicó que el año 2026 arranca con un efecto inercial de crecimiento, buenas condiciones meteorológicas en general y gran disponibilidad de pasturas y reservar forrajeras. El lado b es que lamentablemente las relaciones de precios entre la leche y los principales insumos y servicios necesarios para producirla no son favorables. De todos modos, agregó que existe la expectativa que, ante la menor presión de oferta total en el año y durante los primeros meses hacia el pico estacional de mínima (abril), con una leve mejora en el consumo doméstico y una recuperación (al menos en parte) de los precios internacionales, se puedan mejorar los precios percibidos por los productores y la rentabilidad vuelva al cuadrante positivo (contribución marginal positiva que permita diluir costos de estructura). En este contexto, las tasas de crecimiento anual estimadas por las industrias varían entre extremos del 0,2% y 6,1%, generando el promedio ponderado del 3,08%. Por otra parte, para el OCLA se continuará profundizando el proceso de concentración de la producción en unidades productivas de mayor tamaño, con alta automatización y prevaleciendo el encierre de vacas y con adecuadas condiciones para el bienestar animal y la sostenibilidad ambiental. Cada vez los tambos de mayor escala, representan una mayor porción de la producción total y son estos, como se vio durante 2025, quienes generan un mayor crecimiento de la producción a través de una mayor producción individual e incorporando vacas a la producción, sentenció. LA MIRADA DESDE EL EXTERIOR SOBRE LA PRODUCCIÓN LECHERA ARGENTINA Cabe mencionar, en este contexto, que organismos internacionales de relevancia también avizoran otro aumento productivo en Argentina durante este año. Por ejemplo, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), consideró que el sector lácteo argentino se perfila para una expansión continua. Se proyecta que la producción de leche alcanzará aproximadamente 12 millones de toneladas métricas en 2026, aproximadamente un 4 % por encima de la de 2025, asumiendo que no se produzcan grandes perturbaciones macroeconómicas ni políticas. Esta perspectiva se sustenta en condiciones climáticas y de humedad del suelo favorables consecutivas, fuertes reservas de forraje y ensilado, y una excelente salud del rebaño, todo ello reforzado por una relación leche-alimento generalmente favorable, a pesar de la presión periódica derivada de las devaluaciones del peso, explicó el organismo estadounidense. Por su parte, desde Rabobank opinaron en un reciente webinar que Argentina se beneficia de las excelentes condiciones climáticas de los últimos dos años y que se espera un aumento del 1% para el año 2026, debido a la amplia disponibilidad de alimento, pero márgenes ajustados. De todos modos, la entidad global líder en financiamiento para el agro advirtió que la caída del peso argentino parece haberse detenido (¿temporalmente?), lo que reduce la competitividad de las exportaciones.
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