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Chajari » Chajari al dia
Fecha: 15/01/2026 04:29
El estado de las rutas es muy malo. Las quejas son permanentes y, si bien hay algunas rutas que se van reparando, es demasiado lo que hay por hacer para tener rutas en excelente estado en la provincia. Desde que asumió la actual gestión de gobierno se insistió en que no hay plata. Antes, si bien no se lo decía crudamente, tampoco había ya que las obras en rutas se prometían, pero no se hacían. Un caso más que evidente y que sirve de ejemplo sobre lo que exponemos es la Ruta Nº 1, en el tramo que une Chajarí con San Jaime de la Frontera. Larga historia la de la Ruta Nº 1. Muchas promesas y logros casi nulos. Y apuntamos esto porque de todas las promesas sólo se cumplió con la construcción de un puente sobre el arroyo Toledo. Del resto, ya ni se habla. Cierto es que respecto a la pavimentación de esta ruta, con el paso de los años, se barajaron varios proyectos, pero la realidad demostró que siempre quedaron archivados. No se cumplió con lo prometido. En 2011, debía comenzar el asfaltado de la ruta. En esta gestión haremos los primeros 25 kilómetros y en la próxima, finalizaremos, dijo Sergio Urribarri, quien en ese momento era el gobernador entrerriano. La obra se inició 2 años después, pero poco y nada se hizo. ¿Pavimento?, nada. De manera que la región sigue esperando que esa ruta sea pavimentada, aunque todos saben que por el momento no se pavimentará. Sabido es que la pavimentación de toda la ruta será costosa por el número de obras de arte que es menester construir, pero sería de primordial importancia para la región que los proyectos realizados alguna vez sean puestos nuevamente en el tapete y que las promesas formalizadas se cumplan, o bien que se realice otro proyecto posible de concretar. Los vecinos que habitan la zona que va desde Chajarí hasta San Jaime de la Frontera, en su momento hicieron sentir sus quejas porque el estado de esa vía de comunicación era lamentable. Los anuncios de realización de esa obra se perdieron en el tiempo. La falta de dinero hizo que los trabajos cesen. El estado de algunos puentes es preocupante y la Zonal XIII de Vialidad Provincial no puede hacer milagros. La historia no es nueva, ya que hace muchos años que se pide una solución para esa ruta, pero esa solución no se concreta. Es posible recordar promesas y buenas intenciones de muchos años atrás, pero comencemos recordando que a mediados del año 2010, cuando José Luis Panozzo ocupaba una banca en el Senado, se evaluaba la elaboración del proyecto ejecutivo para la obra en cuestión. La obra se haría en etapas. La idea era interesante, pero no fue posible comenzar con la primera de ellas. Es evidente que la solución a la problemática es la pavimentación que, como decíamos, es un tema de vieja data y que fuera planteado por distintos representantes del departamento en la Legislatura durante años. A todo esto, en marzo de 2011 el gobierno provincial anunciaba que gestionaría ante la Nación el financiamiento de los millones de pesos que demandaría el asfaltado de la ruta, según lo indicaba el entonces gobernador Sergio Urribarri. El primer mandatario entrerriano afirmaba: En esta gestión construiremos los primeros 25 kilómetros y en la próxima finalizaremos con la obra. Urribarri en reunión con presidentes de Juntas de Gobierno del departamento, se comprometió a comenzar con los primeros 25 kilómetros de ese camino productivo antes de finalizar la gestión. Incluso se comunicó telefónicamente con el director de Vialidad Provincial, Jorge Rodríguez, quien le informaba que ya estaba listo el pliego completo para el llamado a licitación y que sólo restaba gestionar el financiamiento. Pasaron tres meses y en junio de 2011 Urribarri rubricaba en la Colonia Oficial Nº 1 La Florida, la autorización para llamar a licitación la obra de pavimentación de la ruta provincial Nº 1, desde Chajarí a Santa Juana. Gran satisfacción causó en los vecinos y autoridades de la zona esa decisión del gobierno. Los trabajos, se informaba, comprenderían el asfaltado en dos capas de 5 centímetros cada una, en un tramo de 25 kilómetros, en los cuales se construirán además tres puentes, uno de 65 metros y dos de 25, y una calle colectora frente a La Florida. Se hablaba de una etapa menor que uniría Chajarí con Santa Juana, mientras que posteriormente se continuaría hasta San Jaime, con otros 40 kilómetros. Eso era razonable, pero en agosto de 2011 se abrieron los sobres y se explicaba que la obra constaba de 24,674 kilómetros más 400 metros de una colectora en uno de los lados de La Florida. Tenía 11 centímetros de espesor de carpeta asfáltica, es decir tiene 5 centímetros de base más una carpeta de 6 centímetros, 7,30 metros de ancho de calzada y una banquina con suelo consolidado de 3 metros de ancho. Se sumaban tres puentes y una serie de obras de arte como alcantarillas tanto cajón como de caños transversales, uno de los puentes estará sobre el arroyo Toledo y dos de ellos sobre el arroyo Sarandí. Se dijo además que la empresa que ganara la licitación tendría un tiempo de obras de 2 años, al tiempo que aseguraba que en dos meses y medios aproximadamente se empezaría a trabajar. De manera que en 2013 la obra estaría terminada. Pero el tiempo, inexorablemente, siguió pasando y la adjudicación de obra no se concretaba, lo que finalmente se hizo en agosto de 2013, dos años más tarde del momento en que se abrieron los sobres con las ofertas; o sea, cuando la obra tendría que haber estado terminada según la primera fecha en danza. En septiembre de 2013, Urribarri visitó el lugar en el que comenzaban las obras. El plazo de obras ya no serían dos años, como dijera el titular de Vialidad, sino 18 meses, tal lo afirmaba el gobernador. La alegría duró poco. En junio de 2014 las obras estaban detenidas. Primero se dijo que no había combustibles, pero en realidad, la empresa despidió a los empleados y finalmente se aceptó que no se habían pagado certificados de obra. Ante esta realidad, la empresa dejó la tarea, algo que aunque lamentable era razonable. Esto mismo fue admitido por el presidente de Vialidad, primero, y luego por Urribarri en una visita que realizara a San Jaime. El tiempo siguió transcurriendo y Gustavo Bordet asumió como gobernador entrerriano. La necesidad de la región respecto a esta ruta era la misma. Ya no se hablaba de la pavimentación de la ruta, sino de la construcción del puente sobre el arroyo Toledo. La realidad golpeaba y hacía que los sueños de años se evaporaran. Habían cambiado tanto que la idea de una ruta pavimentada se transformó en la espera de construcción de un puente. En agosto de 2018 el ingeniero jefe de la Dirección Provincial de Vialidad, Juan Arias, recorría la obra, señalando que la actual estructura se encuentra en estado de precariedad y obsolescencia. Esto era más que sabido por la comunidad. Un año más tarde, en julio de 2019, se avanzaba con la construcción del puente, y se indicaba que las tareas presentaban un avance del 91 por ciento. En octubre de 2019 la obra del puente sobre el arroyo El Toledo era ya emblemática para los que viven a la vera de la Ruta Provincial Nº 1. Se estimaba entonces que en dos meses estaría finalizada la tarea. A todo esto, habían pasado 8 años desde aquella promesa de Urribarri. Hoy, con el puente terminado, de la pavimentación no hay noticias. En los últimos meses del año anterior, el jefe de la Zonal XIII de Vialidad Provincial, Ingeniero Luis Miguel Bognano, decía que para abril de 2026 llegaría una importante cantidad de ripio. En suma, se arreglaría la Ruta Nº 1 con ripio. La palabra pavimento ya no se menciona, y no está mal que así sea porque demasiado se prometió y nada se cumplió. Se podrá decir que hoy hay otras prioridades, pero también se podría apuntar que los vecinos del lugar están cansados de palabras y las necesidades siguen siendo las mismas.
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