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  • Por qué no es buena idea cenar mientras vemos nuestra serie favorita

    » TN

    Fecha: 13/01/2026 09:50

    Es bien sabido que el sedentarismo y la comida poco saludable no son buenos para nuestro bienestar. Esa combinación de sofá, pizza o hamburguesa con un balde de papas fritas y una sesión de maratón de series puede no ser una gran idea. Así lo indicó la nutricionista española Rocío del Pozo, quien explicó que ver la televisión mientras cenamos hace que prestemos menos atención a lo que estamos comiendo y esa manera de comer con el piloto automático, por lo general provoca que prolonguemos nuestro tiempo de ingesta y tomemos más alimentos, es decir, consumimos más calorías de lo que haríamos si no estuviéramos delante de una pantalla. La actividad de las áreas del cerebro implicadas en la percepción del sabor se ve reducida cuando combinamos nuestra comida con una distracción como ocurre cuando cenamos con la vista fija en una pantalla, caso de la televisión o del móvil, dijo la experta, quien luego dio un ejemplo. La Universidad de Leiden le pidió a un grupo de adultos que memorizara una serie de números mientras comía y cuanto más largas eran las cifras, menor era el sabor que encontraban en sus alimentos. Ahí está el problema: cuando sentimos que lo que estamos comiendo no tiene sabor, perdemos la noción del alimento y es fácil comer sin parar o, al menos, en una cantidad muy superior a la que deberíamos tomar. Qué ocurre con los niños La especialista en Dietética y Nutrición alertó que los niños, según un informe de investigadores de la Universidad de San Pablo en Brasil, consumen más alimentos ultraprocesados cuando comen viendo la televisión en familia. En tanto, dijo que no importa que nuestra infancia haya quedado atrás, ya que, las evidencias observadas con los adultos son muy similares y es más probable sentarse a ver la tele con un combo de alitas de pollo y papas fritas que con una ensalada de atún y rúcula. Además, las escenas emocionantes nos hacen comer a toda velocidad, como si ese gesto mecánico nos calmara y lo malo es que, si el capítulo resulta ser un auténtico bodrio, también comeremos sin medida. Según del Pozo, el aburrimiento nos empuja a comer y es tan así que, en los casos en los que la serie o película no alcanza nuestras expectativas, es altamente probable que comamos más para compensarlo y sentirnos mejor. La Universidad Macquarie de Sidney realizó un experimento con dos grupos de adultos a los que les pusieron dos capítulos de la serie Friends: uno que ya habían visto y otro completamente nuevo, quienes tuvieron que lidiar con el capítulo repetido ingirieron de media 211 calorías más que los que disfrutaron de la novedad. Estas calorías rara vez vendrán de carne a la plancha y un tomate con aceite de oliva virgen extra, ya que, lo más probable es que haya snacks salados, fritos o alimentos de baja calidad nutricional. Lee también: Los 10 alimentos que quitan el cansancio y mejoran el humor También, si tuvimos un mal día y buscamos reconfortarnos viendo una serie romántica con un pote de helado de chocolate, es una mala elección, ya que, las emociones van a inhibir la sensación de saciedad y es probable que comamos una cantidad desmedida de helado. Nuestros comportamientos alimenticios también se encuentran condicionados por nuestro estado emocional. Cuando vemos algo que nos haga sentir tristes es más probable elegir aquellos alimentos que nos procuren mayor placer, dijo la nutricionista.

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