11/01/2026 16:12
11/01/2026 16:09
11/01/2026 16:09
11/01/2026 16:09
11/01/2026 16:09
11/01/2026 16:09
11/01/2026 16:09
11/01/2026 16:09
11/01/2026 16:09
11/01/2026 16:08
» Clarin
Fecha: 11/01/2026 10:18
Las primeras semanas del año son un momento propicio para recalibrar carteras de inversión. Luego de un 2025 en el que los mercados globales brillaron y los activos financieros locales dejaron un gusto amargo, la pregunta que recibieron los asesores de la City en los últimos días está vinculada a los mercados internacionales y el efecto que genera la intervención de Estados Unidos en Venezuela. El año pasado, marcado por el incremento de las tensiones globales y la explosión de la Inteligencia Artificial, los llamados activos de refugio, como el oro y la plata, tuvieron rendimientos espectaculares. Al mismo tiempo, el sector tecnológico global también cerró con un solido desempeño, lo que impulsó al alza a los principales índices bursátles. Este contexto incluso terminó resultando positivo para mercados emergentes: índices como el MSCI EAFE y emergentes globales superaron a Wall Street, y bonos globales ofrecieron retornos positivos con la caída de las tasas de interés en varias economías desarrolladas, aunque con divergencias notables país por país. Los inversores que solo apostaron por el mercado argentino se quedaron afuera de la fiesta. El índice S&P Merval en pesos perdió por primera vez en cuatro años frente a la inflación, mientras que en dólares mostró retrocesos o desempeño más débil frente a sus pares regionales y globales, debido a la sensibilidad a la política interna y al tipo de cambio. Algunas acciones locales destacaron con subas importantes en pesos -por ejemplo Central Puerto, Transener y Transportadora de Gas del Sur- pero otros papeles y ADRs mostraron caídas o resultados dispares en Wall Street. La captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos en los primeros días de 2026 da la pauta de que se tratará de otro año marcado por el incremento del riesgo geopolítico que esta vez parece trasladarse a América Latina. Todos estos elementos llevan a repensar los portafolios y reconfigurar cuáles son los activos y sectores donde resulta mejor posicionarse. Mercados globales: ¿hay margen para crecer desde los récords? Los principales índices de Wall Street, con el S&P 500 a la cabeza, cerraron un año marcado por nuevos récords históricos. Los elemento de volatilidad durante los últimos meses no lograron deprimir los rendimientos y muchos inversores sostienen que el crecimiento del mercado financiero está basado en fundamentos lógicos y por eso el mercado está lejos de vivir una nueva burbuja, como la que se dio a principios de siglo, en pleno boom de las puntocom. El equipo de research de IOL advirtió: El crecimiento económico se ha vuelto tan dependiente de la inversión y de la riqueza asociada a la Inteligencia Artificial que, si este auge llegara a frenarse, podría arrastrar consigo al resto de la economía. De hecho, la inversión empresarial (en IA) habría explicado hasta la mitad del crecimiento del PBI en términos reales durante el primer semestre de 2025. La inteligencia artificial dejó de ser solo un motor económico (productividad, ganancias empresarias, crecimiento del PBI) y pasó a ser un activo estratégico de poder. Al mismo nivel que en otros momentos lo fueron el petróleo, la energía nuclear o los semiconductores. Hoy, quien lidere en IA lidera en defensa, industria, finanzas, comercio y capacidad de influencia global. Por eso, para Estados Unidos, China y en menor medida Europa, un freno en el desarrollo de la IA significaría ceder terreno en la competencia global. El mercado espera que el ritmo de crecimiento de beneficios continúe, siendo que proyecta un aumento de 13% interanual en los resultados. De alcanzarse este número, sería el tercer año consecutivo en que el S&P 500 registre un crecimiento de doble dígito y el sexto consecutivo en mostrar incrementos respecto del año previo, apuntaron en IOL, a la vez que recordaron que en la última década las ganancias promedio de la bolsa americana rondaron el 8,5%. Además de la apuesta en acciones, una de las recomendaciones es diversificar el riesgo. Por eso, en el equipo de advisory de PUENTE, afirmaron: En renta variable, es decir acciones, nos resulta interesante incluir fondos globales que inviertan en empresas de calidad, con crecimiento. Estos fondos incluyen una parte de las inversiones en acciones de Europa y Asia, lo cual permite diversificar la cartera y no quedarse únicamente invertido en acciones de las principales empresas norteamericanas. En cuanto a los comodities, después del año del oro, ya que el metal cerró 2025 con un salto de 65% en su precio, los analistas son más cautos con el potencial de suba. Sin embargo, otros metales, como el cobre, aparecen como una buena alternativa para canalizar esta búsqueda de refugo en los mercados globales. Somos neutrales respecto al oro. Pero somos optimistas respecto al cobre dado su rezago relativo frente a otros metales, con precios que hoy se ubican en mínimos de la última década. Además, se trata de un insumo clave para el desarrollo de infraestructura eléctrica, lo que representa una situación que cobra creciente relevancia ante la expectativa de un mayor déficit energético tanto en Estados Unidos como en Europa, destacaron en IOL. La mirada local: un año de recuperación Luego de un año marcado por la volatilidad financiera producto en gran parte de la tensión política, los analistas son más optimistas respecto del potencial de desempeño de los activos argentinos. Por un lado, ven en la bolsa local una oportunidad de mejora de la mano de una reactivacón de la actividad económica y por otro creen que el mercado de bonos, tanto en pesos como en dólares, puede ofrecer alternativas con buenos rendimentos. Después de la volatilidad preelectoral, el escenario para los activos en Argentina está cambiando y mostrando la consolidación necesaria para que 2026 sea un año bueno para los activos domésticos en general ya que tanto las dinámicas locales como internacionales se alinean en este sentido, apuntaron en el equipo de reseach de Balanz. Los catalizadores de esta mejora serian el crecimiento del PBI, una inflación que seguiría su desaceleración hacia el 20% anual y un Banco Central que ya dio señales de su firme intención de acumular reservas con un esquema cambiario más flexible. En este punto, en IOL resaltaron: Mantenemos una visión constructiva respecto al carry trade, aunque condicionada estrictamente a la estabilidad cambiaria y a la profundización de la desinflación. No obstante, subrayamos que estas estrategias corresponden a perfiles agresivos y sugerimos limitar su ponderación en las carteras. En renta fija local, los bonos ajustables por inflación (CER) pasaron de rendimientos de dos dígitos a niveles de un solo dígito tras la victoria electoral del Gobierno, reflejando la mejora en expectativas. Asimismo, los bonos a tasa fija y variable disiparon la volatilidad electoral, con la TAMAR descendiendo desde máximos de 66% a niveles cercanos al 27%, en línea con la tendencia decreciente de inflación y tasas proyectada para 2026 por el consenso (REM), de modo que se favorece el tramo largo de la deuda en pesos, añadieron en Balanz. Para los próximos doce meses en PUENTE agregaron: Si se trata de obtener rentabilidades en pesos, los bonos duales que tienen la opción de pagar tasa fija o la tasa de interés TAMAR, son una alternativa de inversión interesante ya que paga la tasa de interés promedio de los depósitos a plazo fijo durante el período invertido, si este promedio supera a la tasa fija del bono. La posibilidad de que Argentina recupere acceso al financiamiento internacional puede apuntalar a los bonos en dólares. En este sentido, en PUENTE sumaron: Estamos viendo con buenos ojos los bonos corporativos, es decir las Obligaciones Negociables en dólares de empresas argentinas, los cuales tienen tasas de interés atractivas y son empresas de buena calidad crediticia. Asimismo, incluiríamos en una cartera de inversión bonos en dólares de algunas provincias que han vuelto a emitir en el mercado internacional, también con rendimiento atractivos y baja volatilidad de precio. Por último, para aquellos inversores que buscan apostar por el mercado accionario local, las perspectivas para este año son mejores, aunque con cierta selectividad. Vemos que existe una buena chance de que el Merval vuelva a los niveles máximos de este año, lo que implicaría un retorno en dólares cercano a 15,2%, adelantaron en Balanz, a la vez que detallaron que mantienen una visión constructiva respecto a empresas como VIST por sus señales de crecimiento sólidas provistas a inversoras, Central Puerto -que se espera que sea uno de los ganadores en la reforma del sistema de generación eléctrica-, Telecom- cuyo acuerdo con Telefónica Argentina viene siendo muy rentable- y Ternium por sus valuaciones y sus pagos de dividendos. Sobre la firma Newsletter Clarín
Ver noticia original