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Gualeguaychu » El Dia
Fecha: 11/01/2026 03:51
Rodolfo Dalmati eleconomista.com.ar En la Argentina la inversión en infraestructura ha sido desde hace muchos años baja con respecto al promedio de Latinoamérica, que está en el orden del 2% al 2,5% anual del PBI, mientras que en nuestro país ha estado, salvo momentos excepcionales, desde principio de siglo entre el 1% y 2% del PBI. El Banco Mundial indica que sería necesario para desarrollar el país entre 4% y 6% del PBI, cifra nunca alcanzada. Esto ha implicado un deterioro de la infraestructura desarrollada en el siglo XX, una falta de renovación y de modernidad en distintos aspectos, tanto en servicios públicos como en transporte. Esta situación ha ido empeorando en los últimos años y con el actual gobierno se llega a un presupuesto aprobado para 2026 que solo considera 0,4% del PBI para inversión en infraestructura, cuando se sabe que la mayoría de los sistemas se encuentra en estado malo o crítico a punto de colapsar. Por ejemplo, según el último censo (2022), el 48,6% de la población argentina tiene gas natural por red, el 43,9% utiliza garrafas, el 2,4% tubos de gas, el 3,5% utiliza solo electricidad para cocinar y calefaccionar y el 1,6% leña u otros. Es decir, más de la mitad de los argentinos no tiene gas por red, ese número no ha mejorado substancialmente ni en la última parte de la gestión de Fernández ni en la primera mitad de la gestión de Milei. En general es la población de más bajos recursos que vive en los conurbanos, las poblaciones pequeñas, la población rural y la mayor parte de la población del NEA, Corrientes, Misiones, Chaco y Formosa, que prácticamente no tienen gas por red. Esto parece una paradoja en un país en el cual el mayor recurso energético que contiene es justamente el gas natural. En los últimos tiempos vemos que se proyecta un gasoducto para poder llevar el gas de Vaca Muerta hasta el Océano Atlántico, se plantea construir un nuevo puerto de exportaciones, se van a traer barcos con capacidad de licuefacción para poder exportar el excedente de gas natural; sin embargo, más del 50% de la población no cuenta con ese servicio. Si analizamos el abastecimiento de agua potable y los servicios cloacales viendo nuevamente los datos oficiales (2022), vemos que el 83,9% de la población recibe agua potable por red y de ese porcentaje hay más de 180.000 habitantes que reciben agua, pero fuera de su propiedad, y más de 7 millones de habitantes no cuentan con agua potable de red. Por otra parte, se tienen informes técnicos de agua de red con excesos de arsénico y/o flúor, en zonas abastecidas con agua subterránea. Con respecto a los servicios cloacales el 42,6% no tiene red cloacal, es decir prácticamente 20 millones de personas no tiene este servicio. A su vez para el caso del 57% que si tiene servicio un porcentaje importante (se estima en el orden del 40%) no tiene tratamiento o este es ineficiente. El gobierno actual desactivó el ENOHSA que era el ente nacional que ejecutaba las obras de agua y saneamiento con el argumento de la existencia de corrupción y centralizó las tareas en la subsecretaría de Recursos Hídricos que depende del ministro Caputo y que hasta ahora se ha destacado por su casi absoluta falta de ejecutividad, sin poder finalizar las obras en ejecución ni iniciar obras significativas nuevas. En este rubro no existen inversiones privadas y si bien se pretende privatizar AYSA ella solo cubre la Ciudad de Buenos Aires y gran parte del Conurbano. En general en el mundo requiere de inversión pública, y si bien hay concesiones son para grandes centros urbanos o tienen importantes subsidios. Observando la infraestructura de desagües pluviales, vemos también graves deficiencias tanto en zonas urbanas como rurales. Hace muy poco vimos una grave inundación en la Panamericana y en zonas del norte del AMBA. Tomemos el caso de la Panamericana que fue en su momento ampliada y concesionada hace 30 años cuando se hicieron obras de desagüe, desde ese momento la trama urbana se modificó, el movimiento vehicular aumentó y no se hicieron obras. Solo se puede destacar la gestión del plan hidráulico de la ciudad de Buenos Aires en la cual se vienen haciendo obras de este tipo desde la gestión de Mauricio Macri, continuaron con Horacio Rodríguez Larreta y siguen con Jorge Macri. En la provincia de Buenos Aires, sea a través del gobierno nacional y/o el provincial, en cambio se viene gestionando el plan maestro del Salado desde principios de siglo y aun ni siquiera la obra principal está terminada y en 2025 casi 5 millones de hectáreas estuvieron afectadas por inundaciones. Por otra parte, la red vial nacional esta mayoritariamente en estado malo o regular causando accidentes y demoras en los recorridos, el total de la red es 40.950 KM, de los cuales el gobierno ha anunciado la concesión de unos 14.000 KM. La red de autopistas y autovías apenas supera los 3.000 KM. Las licitaciones que ha lanzado el gobierno son básicamente para el mantenimiento de la red actual por 20 años, no incluyendo en general la transformación de red nacional troncal en autopistas o al menos autovías. Por ejemplo, se están licitando 1.800 KM, abarcando parte de la RN3, de la RN 205 y la RN 5, en esas tres rutas de gran movimiento solo se transformarán 72 KM en nuevas autopistas o sea solo el 4% de la zona concesionada. Si bien no hay cifras oficiales, en 1995 cuando se construyó la actual configuración del acceso norte había unos 6,2 millones de vehículos en el país. En el año 2005, 7,6 millones y actualmente se estima en 15,5 millones o sea el parque automotor se multiplicó por 2,5 desde que está la Panamericana terminada, sin ampliaciones significativas. Si en los últimos 20 años se duplicó, es probable que en los próximos 20 siga una tendencia similar. Resulta obvio que debería haber un plan de construcción de autopistas o al menos autovías que abarque la red troncal nacional y las rutas que resultan internacionales como la RN 7. En la red ferroviaria, en las gestiones anteriores se avanzó un poco con el Belgrano cargas, reemplazando vías y vagones, y aumentando así un poco el tráfico de cargas sin llegar a ser muy significativo. Hace unos 10 años, se compraron (en la gestión Randazzo) vagones nuevos y se trató de dar un impulso al transporte de pasajeros, pero por el muy mal estado de las vías, varios trayectos se terminaron suspendiendo o los trenes van a unas velocidades absurdamente bajas. El transporte de pasajeros no resulta rentable en el mundo, sin embargo, a nivel suburbano y de trayectos cortos resulta social y ambientalmente conveniente para aliviar otros medios de transporte. El actual gobierno habla de concesiones sin grandes novedades hasta ahora. Con respecto a los aspectos de la infraestructura energética, la gestión actual ha licitado las concesiones hidroeléctricas vencidas en 2023 y está recaudando más de 700 millones de dólares por las mismas, sin embargo no piensa reinvertir esos recursos en nuevas obras hidroeléctricas que produzcan energía limpia, ni en nuevas líneas de alta tensión, que son una necesidad urgente, ni en mejorar el abastecimiento del AMBA y otras ciudades importantes, sino que esos recursos pasan al tesoro y seguramente se usarán para pagar deuda financiera. El presidente Milei descree en la obra pública como herramienta de desarrollo, ignorando que países que él mismo pone como ejemplo a alcanzar por Argentina, como Irlanda, Alemania o el mismo Estados Unidos, han realizado a lo largo de su historia importantísimas inversiones en obras públicas. Así, ni siquiera se invierten recursos mínimos en armar proyectos para que futuras gestiones los construyan. Es importante cambiar este criterio y hacer un plan de obras públicas que tenga una base técnica y no como ha ocurrido en gobiernos como los kirchneristas, cuando las obras se hacían en función de negociados como los de Lázaro Báez o para favorecer a un gobernador o intendente amigo. Ese plan puede tener tres tipos de obras, las enteramente públicas, que justificadamente pueden financiarse con organismos de crédito como el Banco Mundial el BID o la CAF; las asociaciones públicas - privadas en las cuales el privado financia la obra y el Estado la paga en cuotas en forma total o parcialmente y en ese caso parte se recauda por concesión y peaje y, finalmente, las obras enteramente financiadas por privados que con se recuperan mediante el cobro de una tarifa al usuario. En general las obras de agua y saneamiento resultarían enteramente públicas pudiéndose realizar con financiamiento BID o similar, las obras viales y ferroviarias podrían realizarse en el sistema público-privado (considerando que con el reordenamiento económico se podrá obtener financiaciones razonables para las empresas) y finalmente las de inversión privada servirían principalmente para obras energéticas y viales de alta densidad de tránsito. Tanto el gobierno como los opositores deberían entender que las obras públicas no necesariamente implican corrupción o favorecer a amigos constructores ni a gente del propio partido. Las obras públicas son imprescindibles tanto para poder bajar los costos logísticos, exportar más y obtener más recursos, como para un mejor desarrollo humano de nuestra población. Deberíamos ya contar con un plan para tener una red de autopistas y autovías de como mínimo 10.000 KM y tener el resto de la red vial nacional en buen estado; que el 95% de la población tenga agua potable y el 80% cloacas; que la red de gas abarque 75% de la población, construir unos 8.000 KM de vías renovadas para un transporte ferroviario de cargas y pasajeros a velocidades razonables, y obtener una matriz energética eléctrica con al menos 50% de energías limpias entre hidráulica, eólica y solar. Los años pasan y no se hacen obras ni planes futuros. Antes envidiábamos la infraestructura de Europa occidental o de Estados Unidos. Ahora ya querríamos, aunque sea, tener la infraestructura de nuestros países vecinos. ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales ¿Ya tiene suscripción? Ingresar Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884. © 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados. Bienvenido Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com Bienvenido DATOS PERSONALES Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com ¿Querés recibir notificaciones de alertas?
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