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» La Nacion
Fecha: 09/01/2026 16:31
Marino Hinestroza, a Boca: tuvo una infancia difícil, jugó en cuatro países y hace realidad aquel deseo de Russo Era mayo de 2025. Tras el interinato de Mariano Herrón y la eliminación en el Apertura a manos de Independiente, Miguel Russo aparecía como el elegido para conducir a Boca en el Mundial de Clubes. En una de sus primeras charlas con Juan Román Riquelme, y mientras intentaba destrabar su salida de San Lorenzo, el entrenador puso sobre la mesa un listado de refuerzos pensando en el torneo de Estados Unidos, donde el Xeneize se mediría nada menos que con Benfica y Bayern Munich. Ese borrador incluía un volante polifuncional (Malcom Braida) y tres extremos colombianos. Russo, con pasado reciente en la liga cafetera y conocedor del mercado, había dirigido a Sebastián Villa en Boca y desde entonces sostenía que al equipo le faltaba un jugador de ese perfil. Entre los futbolistas evaluados aparecían Jáminton Campaz, de Rosario Central, Jhon Córdoba, de Millonarios, y el nombre que encabezaba la nómina: Marino Hinestroza, de Atlético Nacional. Finalmente, Boca no llegó a un acuerdo por ninguno de los tres, aunque el interés por Hinestroza sobrevivió al paso del tiempo. Tras varias semanas de negociaciones, este viernes el deseo se concretó: el club acordó de palabra la llegada del delantero de 23 años, quien arribará a cambio de 5.000.000 de dólares por el 100% de su ficha. Marino Hinestroza Angulo nació y creció en el barrio Olaya Herrera, atravesado por la violencia, los crímenes y el narcotráfico, uno de los más peligrosos de Cali. Típico wing colombiano, veloz, ágil y desequilibrante en el uno contra uno, es diestro y puede desempeñarse tanto por derecha, para lanzar centros, como por izquierda, para enganchar hacia adentro y rematar cruzado, aunque no se trate de un delantero netamente goleador. Acumula 16 tantos en 154 partidos en su carrera, casi uno cada diez encuentros, además de 18 asistencias. Russo no llegó a enfrentarlo en Colombia cuando dirigía a Millonarios, pero Hinestroza ya comenzaba a asomar en las juveniles de la selección cafetera. Al momento de sugerirlo, Mauricio Serna, exintegrante del Consejo de Fútbol con pasado en Atlético Nacional, también dio el visto bueno. Y los videos que observó Riquelme terminaron de convencer a Boca de ir a fondo por él. Boca será el sexto club en la carrera de Hinestroza. Surgió en Orsomarso, de la segunda división colombiana, en 2018. Allí jugó siete partidos antes de pasar al América, el club de sus amores, donde fue citado solo tres veces y no llegó a debutar. Tras destacarse en un torneo Sub 20 en Porto Alegre, con un gol y una asistencia ante Palmeiras, pasó a préstamo al club brasileño, donde compartió algunos entrenamientos con Miguel Merentiel, aunque se desempeñó únicamente en las divisiones juveniles. Su explosión llegó en Pachuca, entre 2022 y 2023, con 46 presencias, dos tantos y cuatro pases-gol; luego siguió en Columbus Crew de la MLS (22 encuentros y dos gritos) y regresó a Colombia para ponerse la camiseta de Atlético Nacional, club en el que se había probado en 2015 y donde en 2025 alcanzó sus mejores registros: 45 partidos, ocho goles y siete asistencias. Ambicioso, arrogante y deshumilde (sic), como él mismo se definió, atravesó una infancia difícil en Cali y creció en un entorno familiar complejo. Su padre, con quien trabajó como peón de albañil cuando tenía nueve años, estuvo preso entre 2016 y 2018, mientras él daba sus primeros pasos en el fútbol. Entre 2022 y 2025, además, uno de sus hermanos también cayó en prisión. A pesar de ese contexto, Hinestroza fue cumpliendo objetivos y ahora sumará uno más: jugar en Boca, el club por el que simpatiza. Si bien su contrato aún no puede ser registrado en AFA debido a que Boca tiene completo el cupo de extranjeros, Hinestroza sí podrá firmar su vínculo privado y comenzar a entrenarse en Ezeiza una vez que supere la revisión médica, prevista para este fin de semana. Llega, en principio, para ser titular y para concretar una idea que Claudio Úbeda ya tenía desde finales de 2025 y que no había podido llevar a cabo por la falta de extremos en el plantel, ya que, además de Zeballos, solo estaba Brian Aguirre, de flojo cierre de año: pasar del 4-4-2 al 4-3-3, sin doble nueve y con dos wines bien abiertos. De hecho, este jueves, en el primer ensayo de fútbol del año, el técnico paró un equipo con ese esquema, con Kevin Zenón por derecha -a perfil cambiado-, Merentiel como referencia y el Changuito por izquierda. En principio, Hinestroza llega para ocupar el lugar del exUnión, su posición habitual, aunque también puede ser una alternativa en un 4-2-3-1, otro dibujo que baraja el entrenador con Alan Velasco de enganche y un volante de contención menos (en la práctica jugaron Ander Herrera, Leandro Paredes y Milton Delgado). Es un jugador encarador, de esos que tiene Colombia, que va siempre al frente y disfruta el mano a mano. Sabe sacarse la marca de encima porque combina velocidad y regate. Es distinto. Desde que se fue Sebastián Villa, Boca no tiene un jugador de esas características, lo describió Fabián Vargas, uno de los 19 colombianos que vistieron la camiseta azul y oro y referente de América de Cali. El pase de Hinestroza se cerró finalmente en el monto que Boca había ofrecido en su última propuesta, aunque Atlético Nacional conservó el 20% de una futura plusvalía. Es decir, un porcentaje de la diferencia entre los 5.000.000 de dólares que paga el Xeneize y el valor en el que podría venderlo más adelante, siempre y cuando esa cifra sea superior a la de esta operación. Un punto a favor para el colombiano es que, si bien no realizó la pretemporada con Atlético Nacional y se entrenó de manera diferenciada, lleva apenas tres semanas sin competencia, menos que el resto del plantel, que cerró su participación el 7 de diciembre ante Racing, por las semifinales del Clausura. Hinestroza, en cambio, jugó por última vez el 18 de diciembre, cuando fue titular en la victoria 1-0 frente a Independiente Medellín, en la final de la Copa Colombia. Con Hinestroza prácticamente abrochado, Boca intentará avanzar en las próximas horas en la renovación del contrato de Exequiel Zeballos, que vence en diciembre y por el que aún no hubo acuerdo para su extensión. La idea es resolver esa situación antes del inicio del torneo para darle tranquilidad a Úbeda y asegurarse que podrá contar tanto con el santiagueño como con el colombiano para poner en cancha su equipo ideal.
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