Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • El Gobierno subasta un histórico edificio de la Cancillería y prepara más ajustes en los bienes del Estado

    » Clarin

    Fecha: 09/01/2026 08:54

    Los cuadros más antiguos de la diplomacia en la Argentina que siguen vivos le daban en estos días un sentido adiós en sus conversaciones al emblemático edificio que sirvió de sede al Instituto del Servicio Exterior de la Nación. Es decir donde los profesionales que buscan ser diplomáticas se forman en estudio superior, y que en el pasado fue esplendoroso y hoy está en crisis por los recortes en el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto. Aunque no es la sede del llamado ISEN desde que se construyó en los noventa el edificio administrativo de la Cancillería -en la esquina de Esmeralda y Arenales- es una joya arquitectónica venida abajo que pudo ser utilizada para generar ingresos a la diplomacia. Por el contrario lo dejaron caer y ahora se subasta. Se trata del antiguo edificio de la calle Juncal 847/51, del barrio porteño de Retiro. La medida fue dispuesta por la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), que autorizó la venta mediante subasta pública con un precio base cercano a los 1,9 millones de dólares, que no se usarían ni para reciclar las deterioradas sedes argentinas en el exterior, o el mismo Palacio San Martín, todas afectadas fuertemente en sus estructuras por décadas de desidia. Hasta el mismo edificio de la Cancillería tiene enormes problemas, con los aires acondicionados, falta de ventanas, y asuntos estructurales que no se resuelven. Tanto es así, que ni los embajadores quieren usar las sedes que hacen de residencia en el exterior. Y cuando tienen dinero, como hizo Gerardo Werthein y ahora lo hace Alec Oxenford, en los Estados Unidos, se pagan sus propias viviendas. A su vez, los diplomáticos en Buenos Aires sufren el verano como pocos en el edificio de Arenales y Esmeralda, una olla de presión. Por otro lado, supo Clarín, el Gobierno también dio la orden de limpiar el inmensamente valioso terreno que es lateral a la Cancillería, por la calle Basavilbaso, y que se estaba usando como depósito y para cocheras. Al parecer el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger ,-que tuvo varias conversaciones con la jefa administrativa, que es Cristina Dellepiane, para ver cómo recortan en Cancillería- también lo quiere subastar y fue impartida la orden de que no se use más. De acuerdo a la resolución la AABE que se conoció ahora, pero data de los últimos días de diciembre, (la 99/2025), el inmueble fue puesto en el sistema electrónico SUBASTAR, utilizado de manera obligatoria para las ventas de bienes inmuebles del Estado. El Tribunal de Tasaciones de la Nación el organismo oficial que fija los valores de los bienes del Estado evaluó el edificio y estableció cuánto vale en el mercado si se vende libre, sin ocupantes y en una sola operación en efectivo. Según se informó oficialmente, se determinó que el valor total de mercado del inmueble es de $2.720 millones, lo que equivale a U$S 1.902.097. Además, fijó un valor base de venta, es decir, el precio mínimo desde el cual puede arrancar la subasta: $2.448 millones, equivalentes a USD 1.711.888. Para hacer la conversión a dólares, se usó el tipo de cambio del Banco Nación de $1.430 por dólar. Todos esos valores están calculados a la fecha del 17 de octubre de 2025. Es decir, el Tribunal dijo cuánto vale la propiedad y cuál debe ser el precio mínimo para subastarla, usando un dólar oficial específico y tomando como referencia una fecha determinada. La operación cuenta con las autorizaciones correspondientes, incluida la aprobación de la Comisión Nacional de Monumentos -aseguran- que señaló la necesidad de respetar la catalogación patrimonial del edificio definida por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. También intervinieron la Dirección de Desarrollo Urbano Territorial y la Escribanía General del Gobierno de la Nación. El edificio cuenta con 500 metros cuadrados de terreno y más de 1.600 metros cuadrados cubiertos, y en agosto de 2025, fue desafectado formalmente de la órbita de la Cancillería para avanzar con su enajenación. Desde el Ejecutivo señalaron que la decisión se enmarca en la política de "optimizar el uso del patrimonio estatal y destinar los recursos obtenidos a los fines previstos por la normativa vigente". Los fondos que se recauden, una vez descontados los gastos, ingresarán al sistema administrado por la AABE, conforme a lo establecido en la legislación aplicable. La subasta del emblemático edificio marca el cierre de una etapa para una de las sedes más representativas de la formación diplomática argentina y abre la puerta a su traspaso al ámbito privado, dijeron. El ISEN es la institución que, en la Argentina, tiene a su cargo la formación de los miembros del Servicio Exterior de la Nación. Fue creado en Argentina en 1963 para "profesionalizar la diplomacia, bajo la presidencia de José María Guido y por iniciativa del canciller Carlos Muñiz". Bajo el kirchnerismo imperó una fuerte ideologización del mismo, y se decidió que entraran numerosos alumnos. Y ahora con el gobierno de Javier Milei -que tildó a los diplomáticos de "casta"- se le ordenó al ahora ex canciller Gerardo Werthein que detuviera la entrada de alumnos por completo para 2025, lo que generó temores de que lo cerraran. Al final, y si bien disminuyeron las vacantes, no lo cerraron y se hizo un llamado a nuevos alumnos aunque en pequeñas dosis. La Cancillería misma está disminuida en sus funciones si se la compara con sus épocas de esplendor, y donde trabajaban codo a codo con la Rosada. El edificio tiene problemas hace décadas, y nadie decidió que fuera una fuente de entrada. También tiene enormes problemas el antiguo Palacio San Martín, que no se somete a una restauración y fue utilizado para todo tipo de actividades durante el gobierno de Alberto Fernández sin que se reparara en las advertencias de que hasta su piso corría riesgos. Construido en 1914, en 2001 fue objeto de intereses cruzados y problemas financieros cuando buscaron construir ahí un hotel. El ex canciller Adalberto Rodríguez Giavarini decidió venderlo. Era una propiedad carísima por el valor del terreno y en su momento era una casona hermosa, hoy venida totalmente abajo y donde ya no funciona ninguno de los otros anexos de la Cancillería, como lo fue la biblioteca diplomática, cuyo destino se desconoce. Pero la medida de Rodríguez Giavarini generó un fuerte rechazo dentro del ámbito diplomático. Se evaluó desde un hotel para visitantes extranjeros. Cedérselo al Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), pero era caro refaccionarlo y mantenerlo. Entonces, los diplomáticos tenían un poder que ya no tienen y lograron frenar el avance de la venta. Pero tampoco resolvieron qué hacer con él. Y hoy los diplomáticos no tienen el poder que tuvieron para imponerse a la motosierra. Sobre la firma Newsletter Clarín

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por