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» La Nacion
Fecha: 07/01/2026 14:15
Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo. Murió Ángel Coerezza, el argentino que fue árbitro en los mundiales de 1970 y 1978 En la madrugada de este miércoles murió Ángel Norberto Coerezza, uno de los árbitros más importantes de la historia del fútbol argentino. Además de destacarse durante varias décadas en el ámbito local, fue designado por FIFA para dirigir en dos mundiales: México 1970 y Argentina 1978. Tenía 92 años. Lamentamos comunicar el fallecimiento de Don Ángel Norberto Coerezza (92), emblema del arbitraje argentino. Mundialista, olímpico y formador incansable. Enorme legado humano y profesional, publicó la Asociación Argentina de Árbitros en su cuenta oficial de X. // // // Nacido en Buenos Aires en 1933, debutó como árbitro de primera división cuando tenía 24 años. Fue por la 24a. fecha del torneo de 1957, en Avellaneda, donde Independiente y San Lorenzo empataron 2 a 2. En 1970, la frustración se había apoderado de los simpatizantes del fútbol de nuestro país, tras la resonante eliminación de la selección ante Perú, en la Bombonera, que privó a la Argentina del pasaje a la Copa Mundial que se realizaría en México. Entonces, todas las energías se dirigieron a apoyar al representante nacional en el arbitraje, Ángel Coerezza. El hombre tuvo su punto alto cuando fue designado para un verdadero clásico mundial, el choque entre Inglaterra y Alemania Occidental, por los cuartos de final, que terminó con triunfo de los germanos por 3 a 2 en tiempo suplementario. Antes, había arbitrado en el triunfo de México por 1 a 0 ante Bélgica, por la primera fase. En aquel Mundial, fue testigo de Pelé en su máxima expresión y compartió cancha con Franz Beckenbauer, pero siempre afirmó que el que más lo impresionó fue el inglés Bobby Moore. Era una época muy diferente de la actual: los árbitros no percibían ingresos por dirigir en un Mundial, algo que era considerado un honor. Apenas los pasajes, el alojamiento y un viático. Y un plus: un reloj de recuerdo. A su regreso al país, Coerezza fue ovacionado en el primer partido que le tocó dirigir por el torneo argentino, entre Banfield y Chacarita. Ambas hinchadas -hoy algo impensado- coincidieron en vivarlo. Coerezza, en ese momento de 36 años y con dos hijos, no vivía del arbitraje (no era por entonces una actividad muy redituable). Era chef administrador del Casino de Oficiales de la Escuela de Suboficiales Sargento Cabral, en Campo de Mayo. El trabajo se lo había conseguido otro árbitro de la época, Francisco Comesaña. Coerezza cocinaba desde pequeño, cuando debió asumir responsabilidades familiares a partir de la temprana muerte de su papá. Quedé sin padre cuando era muy chico; entonces, los cuatro hermanos ayudábamos a mí madre, que debió mantener el hogar con su trabajo. Mi hermano menor planchaba y yo cocinaba, le dijo en 1970 a la revista Siete Días. La necesidad lo llevó a probar con distintos oficios desde niño: fue verdulero, repartidor y vendedor de café y gaseosas en las canchas de fútbol. Pero cuando creció decidió perfeccionarse como cocinero; primero en la escuela Brillat-Savarin y finalmente en el tradicional Hotel Plaza. Soy un permanente estudioso de esta profesión: en casa, tengo más de veinte volúmenes de cocina. Es necesario conocer la densidad de los vinos, las calorías de los alimentos, la presentación de una mesa..., decía en 1970, cuando además de manejar la cocina del regimiento -tenía 70 soldados a cargo-, era entrenador de fútbol del equipo de oficiales. Lamentamos comunicar el fallecimiento de Don Ángel Norberto Coerezza (92), emblema del arbitraje argentino. Mundialista, olímpico y formador incansable. Enorme legado humano y profesional. Asociación Argentina de Árbitros (@aaaprensa) January 7, 2026 QEPD pic.twitter.com/EcG6uEoov0 Por supuesto, Coerezza quiso ser futbolista, pero no tenía el don para prosperar en esa actividad. Se recibió de perito mercantil y quiso ser abogado, pero eligió la carrera arbitral; la que ejercía en los torneos de las iglesias donde había sido monaguillo o en los mismísimos torneos Evita. En 1953 realizó los cursos que daba Juan José Álvarez y se convirtió en árbitro de la Asociación del Fútbol Argentino. Tuvo su primera gran experiencia internacional como representante argentino en los Juegos Olímpicos de Roma, en 1960. La condición más importante de un árbitro es la honestidad. Que es una virtud fundamental en un juez, pero también en el hombre. Mi madre nos enseñó siempre a ser honestos y a compartir con la comunidad lo que nos sobre. Eso es hacer de la honestidad un apostolado, reflexionaba en el momento de su consagración. En 1978, fue designado como árbitro en el Mundial de nuestro país: en el estadio Monumental, dirigió el empate sin goles entre Alemania Federal y Polonia. Ese partido fue el último de su exitosa carrera. Coerezza había elegido ese momento especial para decir adiós: no volvería a dirigir. Tras su retiro del referato, fue director de la Escuela de Árbitros entre 1979 y 1992, entidad a la que regresó ya como asesor entre 2014 y 2017. Entre 1995 y 2002 fue responsable del predio de la AFA años. También fue representante de la empresa Adidas. Su paso por la AFA no terminó de buena manera. A principios de 2017, en consonancia con el comienzo del mandato de Claudio Chiqui Tapia, fue despedido junto con Miguel Scime, en una movida que lo llenó de pena: Estoy muy dolorido. Me siento destratado. Ninguno tuvo el coraje de decirme en la cara que no sigo más en la AFA. Ni (Horacio) Elizondo, ni (Armando) Pérez, ni (Claudio) Tapia. Fueron injustos conmigo. Siempre me fui por la puerta grande de la AFA y sin cobrar ninguna indemnización. Ahora me tengo que ir por la puerta de atrás y estoy muy enojado, dijo entonces, con 83 años. Nunca le perdonó a Elizondo esa decisión. Pero el tiempo le dio la razón: la Justicia falló a su favor en el juicio contra la AFA.
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