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  • Wikipedia está en plena crisis por el auge de la IA y tiene un plan para sobrevivir a la invasión de los bots

    » Clarin

    Fecha: 07/01/2026 06:35

    Fue hace poco, pero la movida fue tan silenciosa que pocos la vieron: uno buscaba cualquier cosa en internet y la primera respuesta era de Wikipedia. Ya no. La centralidad de la mítica "enciclopedia libre" se perdió en dos tramos. Primero fue desplazada por enlaces publicitarios estratégicamente ubicados en la parte superior de los buscadores; después, por el descontracturado y poco académico tono de la inteligencia artificial (IA) que promueve el gigante informático Google. ¿Cuál es el futuro de Wikipedia? ¿Cuánta audiencia perdió? ¿Qué pasó con su reputación y cuánto la afectó la IA? Dos datos fuertes justifican el cambio en el modelo de negocios al que apunta Wikipedia en estos días. El primero es obvio, y es que la IA está afectando fuertemente su volumen de visitas. El segundo, que están recibiendo más visitas de bots que de personas. Sí. Todo esto ocurre en un contexto paradójico, y es que -matizaron desde la propia fundación que coordina el mega portal de contenidos en sus distintas lenguas- Wikipedia viene ganando valoración general, dada la seriedad de sus artículos, incluso considerados fact checkers (chequeadores de datos). La mayor reputación se generó por dos razones, contaron. La primera es que el sitio sigue logrando ir a contrapelo de la que quizás sea la mayor amenaza al sentido común en el final del primer cuarto de siglo: las noticias falsas, o fake news. La segunda, por el contraste del contenido wikipédico con los episodios lunáticos o las respuestas inconsistentes basadas en fuentes de poca monta, o mismo los pedidos de generación de contenido falso que (sin filtro o ética alguna) pueden salir de la boca (¿?) de los algoritmos que, en distintas plataformas, dan charla con aire humanizado. Aunque lo de la reputación suene bien, el problema de Wikipedia sigue existiendo y se puede ver en un par de cifras alarmantes para los miembros que elaboran el gran libro enciclopédico online. Dicen tener un plan que ya pusieron en marcha pero deben reafirmar. Una suerte de reinvención. Wikipedia o ChatGPT: en busca de un sitio de consultas Todo se resume en dos porcentajes. El primero alude al número de visitas o consultas a los millones de artículos de Wikipedia. La caída se empezó a sentir hace tres años, al punto de llegar al 8% en el último año, al menos en las ediciones más grandes, como Wikipedia en inglés, en francés, alemán o español. El segundo es un dato intenso: el 65% de las visitas que hoy registra Wikipedia son bots. Miles de robots o softwares automatizados que se meten a pasar página, como en una suerte de escaneo exhaustivo por los millones de artículos de la enciclopedia online. ¿Para qué? Para responder las millones de consultas que reciben las IA, sea de parte nuestra como de aplicaciones o programas que, a la larga, nos llegan a nosotros. Todo lo dicho hasta acá salió de una entrevista con uno de los referentes históricos de la compañía: Patricio Lorente, presidente de Wikimedia Argentina (cargo que ya había ocupado entre 2015 y 2016), y una de las figuras históricas del movimiento Wikimedia a nivel global, la entidad madre-administradora de todos los proyectos ligados a Wikipedia. Que trabajo en Wikipedia es un decir porque nunca tuve una renta; mis posiciones (ocupó varias desde 2012) fueron siempre voluntarias, contó a Clarín. Durante más de 20 años trabajó en gestión de la Universidad Nacional de La Plata (es doctor en Ciencias de la Educación), puesto que mantuvo hasta marzo de 2025. Ahora está fuertemente enfocado en una universidad nueva, centrada en el deporte, que impulsa el futbolista Sebastián Verón y el club Estudiantes de la Plata (un dato de color que sin dudas incluiría su artículo en Wikipedia). Voluntarios y fact checkers en el backstage de Wikipedia Lorente llama a los voluntarios de la gran enciclopedia wikipedistas. Son los voluntarios que, alrededor del mundo y en distintos idiomas escriben la enciclopedia. Se estructuran democráticamente, pero en un pensado sistema de jerarquías que tiene sus reglas. Todos (cualquiera, incluso usted) pueden "tocar" los contenidos viejos o generar nuevos, pero no todos pueden hacerlo (a la larga, si hubiera una disputa por qué eliminar y qué incluir) con el mismo alcance porque existe una reputación que se gana con el tiempo. A más artículos publicados, mayor respeto de la comunidad circundante, que es la que va verificando y mejorando el contenido publicado. Comparativamente con las redes sociales o el periodismo tradicional, Wikipedia demostró ser capaz de detectar fake news desde antes de la inteligencia artificial y también con ella. Esto, aun cuando una década atrás había un planteo claro de 'no confíen en Wikipedia'. Ahora es considerado un fact-checker total, subrayó Lorente. Esto es por el trabajo de miles de voluntarios que todos los días miran qué contenidos se van agregando. Por supuesto, a veces ocurre en medio de tironeos que le van dando forma al contenido. Entonces, por ejemplo, si un personaje conocido está en agonía, como pasó en su momento con, por ejemplo, (el político, militante en contra de la segregación racial y ex presidente de Sudáfrica) Nelson Mandela, lo que suele pasar es que personas que no conocen las políticas de chequeo de información, ingresan al artículo y afirman que se murió, sólo porque un tuit lo dice". ¿Qué pasa en esos casos? La propia comunidad encarrila el artículo y lo modifica enseguida: "Si alguien lo vuelve a cambiar, a la tercera vez que pasa, seguramente alguno decidirá proteger el artículo y bloquearlo para que no se siga agregando información falsa. Los límites de la verdad y las fake news Los wikipedistas se registran con un nombre de usuario en la enciclopedia del idioma que quieran aportar y generan contenidos activamente. Hay quienes sólo corrigen o sólo discuten cómo debe ser un artículo. Otros prefieren hacer artículos de cero. Todo el contenido se está generando todo el tiempo. Se agregan o se quitan cosas a cada minuto, contó Lorente. Según cifras actualizadas en noviembre de 2025 que compartió con Clarín, detrás de Wikipedia en español hay 49.980 wikipedistas que hicieron al menos una edición en el último mes. De esos, 4.166 realizaron al menos 5 ediciones diarias. En cuanto a las cifras locales, hay 860 wikipedistas que hacen entre 5 y 99 ediciones diarias. También, otros 90 que realizan más de 100 ediciones diarias. Ahora bien, por más que el contenido se afine y mejore, la sombra del desplazamiento de Wikipedia en las búsquedas de Google parece agrandarse. Hace ocho años o incluso menos, vos estabas en el almuerzo del domingo y cuando alguien tenía una duda, googleaba y entraba a Wikipedia. Eso en cierto momento se transformó: aparecieron en primer lugar enlaces patrocinados, y la búsqueda quedó relegada a una ventana generada por Google (N. de la R.: Lorente lo llamó knowledge graph, o gráfico de conocimiento) a la derecha de la página, con lo básico de la consulta. La fuente era Wikipedia. Hace alrededor de un año y medio, con la IA, eso volvió a cambiar, informó. Hoy no aparece un enlace sino una respuesta en lenguaje natural que te dice cosas que responden a lo que vos estabas buscando, pero sin indicación de fuente. O sea, no es la respuesta a una búsqueda online entendida como hasta ahora sino una respuesta en lenguaje natural basada en contenidos mayormente tomados de Wikipedia, dijo. Una decisión, en la puja por la audiencia La preocupación por la IA empezó hace tres años y diría que la constatación de que estábamos teniendo problemas fue hace dos, contó el referente de Wikimedia argentina. Resumió los problemas causados por las masivas consultas de bots en dos grandes temas. El primero es una sobrecarga en el tráfico del sitio: Casi no ha sucedido salvo un par de eventos fuertes, pero el riesgo es que se sature la página por la enorme densidad de usuarios que en realidad son máquinas, y esto bloquee el acceso a personas. Como una salida a ese problema, en 2021 (aunque se implementó tiempo después) los responsables de la enciclopedia crearon un proyecto llamado Wikimedia Enterprise (enterprise significa empresa). Fue un giro en el modelo de negocios, si bien el funcionamiento de la enciclopedia se basa desde siempre en donaciones. El lema de Wikipedia es que cada persona pueda acceder a la suma del conocimiento en su propio idioma. Con esa consigna, introducir barreras de acceso era impensable. Sin embargo, el ascenso de visitas no humanas condujo a la necesidad de crear una interfaz separada para máquinas, que de algún modo le dice a Open IA (la empresa detrás de ChatGPT) o mismo a Google o a cualquier otro modelo de lenguaje de IA, 'querés acceder a nuestros contenidos, ok, hacelo, pero te vamos a generar una interfaz diferente para que no pongas en riesgo el ingreso de usuarios. Y, a la vez, te vamos a cobrar', sentenció Lorente. Aunque la empresa concretó algunos contratos en esa dirección, padecen todavía que haya "bots que no se identifiquen como tales y que siguen accediendo por la vía normal". Además, siguió, "muchas compañías -como por ejemplo Google- demoraron en adoptar la nueva interfaz porque tenían todo su software desarrollado para el acceso para humanos. Recién en el último año y medio empezó a tomar vuelo la iniciativa, explicó. Wikipedia, una historia con final abierto Lorente dijo que no desprecian la IA. "Wikipedia está incursionando en modelos de lenguaje, que son muy buenos cuando uno les acota la fuente de información". Por ejemplo, dijo, "para combatir el vandalismo del contenido, que puede minimizarse generando modelos de autoaprendizaje". Sin embargo, dijo, "hay problemas de otra índole con la IA. Son desafíos complejos súper interesantes, aunque no necesariamente buenos. Por ejemplo, si la comunidad de wikipedistas se funda en la motivación de generar la mayor cantidad de contenido posible para que otros puedan acceder a él, ¿qué va a pasar si estas tendencias se profundizan y empezamos a tener que generar contenido que sólo será consultado por máquinas? La pregunta que subyace es inquietante y viene interpelando a creadores y artistas de muchos otros rubros y campos del conocimiento. Y es, ¿nos sentiremos motivados para seguir generando contenido, si la audiencia va a estar compuesta por millones de bots que, con su lenguaje sintético, intermediarán con los humanos? Lorente se mostró confiado: la generación humana de contenidos sigue y seguirá siendo crucial, afirmó, ya que, aunque gran parte del contenido de internet está siendo desarrollado por estos mismos modelos de lenguaje, ¿qué va a pasar con estos dispositivos cuando se terminen entrenando a partir de contenido producido por ellos mismos? "La respuesta no solo teorizada sino confirmada con experimentos es que la IA colapsa. No alucina, colapsa", aseguró. Su idea se basa en que si el contenido que usan las IA para aprender fue generado recursivamente por ellas, directamente no funcionan. Un amigo matemático me lo explicó así, compartió el referente de Wikipedia, y cerró con una imagen elocuente, que invoca a dos célebres compositores del siglo XVIII: el italiano Antonio Salieri y el austríaco Wolfgang Amadeus Mozart, de quienes se instaló una versión (discutida pero famosa) acerca de una relación de envidia que derivó en que el primero plagiara al segundo. Las IA son máquinas probabilísticas, que en cada vuelta de aprendizaje simplifican, borran matices y pierden sutilezas. Multiplicalo por un millón, dijo, y luego cerró: Entonces, si a una máquina de IA generativa le pedís que componga una sinfonía al estilo de Mozart, lo que vas a tener es una sinfonía compuesta como si Salieri hubiera tenido que componer al estilo de Mozart. Pero si se lo pedís por segunda vez, te va a hacer una de Salieri intentando imitar a Salieri componiendo una de Mozart. Y así consecutivamente, en una paulatina "degradación de los contenidos de la propia IA". 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