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» Clarin
Fecha: 05/01/2026 06:56
Una de estas grandes transformaciones del sistema internacional de la pos-Guerra Fría ha sido el desplazamiento del motor del crecimiento económico mundial de Occidente a Oriente, y el traslado del epicentro del poder global de un reducido Atlántico Norte a un ampliado Pacífico Norte. En principio, hay que destacar que en estas tres décadas China se convirtió en la potencia regional con atributos de hegemonía mundial, actualmente promoviendo los principios de su Comunidad de Destino Compartido enunciados en 2011, impulsando su Iniciativa de la Franja y la Ruta desde 2013 y ampliando el Banco de Inversión de Infraestructura Asiático desde 2016, esto último ya desdibujado, ya que paso de 57 miembros fundadores a actualmente 109 dispersos en los cinco continentes. Junto con China, India se posicionó como la otra gran potencia de la región, el país civilizacional sostenido en su autonomismo estratégico y los principios de la coexistencia pacífica. Además, hay que considerar a Japón, el principal constructor de la interdependencia regional de Asia-Pacífico, empezando con el Banco de Desarrollo Asiático constituido en 1966 y siguiendo con el Foro de Cooperación Económica del Asia Pacifico (APEC), y hoy en día uno de los principales promotores del proceso de regionalización del Indo-Pacífico. Corea del Sur y Australia asumieron el rol de poderes medios responsables, comprometidos con la defensa de bienes públicos globales. Y finalmente, los once países del Sudeste Asiático defensores de un multilateralismo alternativo, hoy centrado en el exitoso proceso de integración de la ASEAN. Lo apenas resumido sólo busca presentar el panorama arto complejo de aquella región del mundo, sabiendo que no hace justicia al reflejar los desafíos enfrentados y logros alcanzados por los países asiáticos en estos últimos 30 años. En este contexto, el rol de los actores no gubernamentales cobra mayor relevancia, sea como promotores de una mayor interdependencia, sea como generadores de entendimientos que estrechen las relaciones entre países y acerque regiones. En Argentina, en los últimos años de la década de 1980 confluyeron la tradición de los estudios históricos de los pueblos de Asia y África, heredera del Orientalismo periférico y sostenidos en intereses tercermundistas, con la tradición de los estudios internacionalistas, lo que dio origen a unidades académicas dedicadas a los estudios del Asia y el Pacífico. Entre estas, cabe mencionar el Departamento de Asia y el Pacífico del Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de La Plata. Este Departamento, creado en 1991, se reconoce como un actor internacional que, desde la academia, ha buscado y sigue buscando contribuir a la inserción externa argentina en los países del Asia y el Pacífico. Con nuestra presencia, casi anualmente en las últimas décadas, hemos podido comprobar el extraordinario desarrollo de las sociedades asiáticas y la importancia estratégica para nuestro país de profundizar los vínculos con esa área del mundo. Sobre la firma Newsletter Clarín
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