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  • Cómo vivió Caracas la madrugada del ataque de EE.UU. y la captura de Maduro

    » La Nacion

    Fecha: 03/01/2026 11:23

    Cómo vivió Caracas la madrugada del ataque de EE.UU. y la captura de Maduro Explosiones, humo, calles vacías y testimonios de vecinos marcaron las primeras horas de una jornada inédita que dejó a la capital en vilo y sin certezas sobre el poder - 6 minutos de lectura' CARACAS.- Las fuerzas de seguridad venezolanas patrullaban calles en gran medida desiertas al amanecer del sábado en la capital, Caracas, pocas horas después de que fuertes explosiones despertaran a los residentes con la noticia de que comandos estadounidenses habían bombardeado el país y capturado al presidente Nicolás Maduro. Las calles cercanas al palacio presidencial de Miraflores estaban vacías, salvo por puestos de control custodiados por hombres armados con uniforme, mientras los habitantes expresaban su conmoción ante un ataque militar de Estados Unidos que los dejó preguntándose quién estaba ahora al mando de la nación petrolera. Columnas de humo surcaban el cielo. Una densa nube oscura aún se elevaba desde la zona del puerto de La Guaira, al norte de la capital, mientras otra era visible cerca de una base aérea. El silencio posterior a las detonaciones resultaba casi tan inquietante como las explosiones mismas. La mayoría de los residentes permaneció en sus casas, siguiendo las últimas novedades en sus teléfonos. Otros salieron a abastecerse de alimentos ante la posibilidad de tener que resguardarse durante un período prolongado, un reflejo casi automático en un país acostumbrado a las crisis. Entre los simpatizantes de la oposición, liderada por la premio Nobel de la Paz María Corina Machado, también se respiraba un clima de excitación. Mi hermana, que está en Estados Unidos, me despertó con la noticia; estaba llorando. Lloramos juntos de felicidad, contó Jairo Chacín, de 39 años, mecánico y dueño de un taller en la ciudad petrolera de Maracaibo, mientras hacía una larga fila para comprar provisiones. Salí a revisar mi negocio porque tenía miedo de saqueos, pero la calle está desierta. Quería cargar combustible, pero las estaciones ya están cerradas, así que aproveché para comprar comida porque no sabemos qué va a pasar. La verdad es que tengo una mezcla de miedo y alegría. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó la captura de Maduro tras meses de presiones en su contra por acusaciones de narcotráfico y de ilegitimidad en el poder. Se trató de la primera intervención militar estadounidense de este tipo desde la invasión a Panamá en 1989 para deponer al líder militar Manuel Noriega. El ataque nocturno comenzó alrededor de las 2 de la madrugada, según testigos de Reuters, que observaron explosiones, aeronaves y columnas de humo negro sobre Caracas durante aproximadamente 90 minutos. Videos verificados por Reuters mostraron múltiples explosiones iluminando el cielo nocturno, seguidas de fuertes detonaciones. La ofensiva dejó sin electricidad a la zona sur de la ciudad, cerca de una importante base militar. Aunque desde hacía meses circulaban versiones sobre una posible ofensiva estadounidense precedida por ataques a embarcaciones en el Caribe, sobrevuelos de aviones de combate y un bombardeo casi inadvertido a fines de diciembre contra un muelle utilizado para el narcotráfico, lo ocurrido esta vez tuvo una escala inédita. Durante casi dos horas, varias localidades venezolanas fueron alcanzadas de manera simultánea. Con el correr de las horas, se confirmaron ataques contra instalaciones militares estratégicas en Caracas y en los estados de La Guaira, Miranda y Aragua. Entre los objetivos alcanzados figuraron la base aérea de La Carlota, el complejo militar de Fuerte Tiuna principal guarnición de las Fuerzas Armadas y sede del Ministerio de Defensa, el Cuartel de la Montaña, donde reposan los restos del expresidente Hugo Chávez, así como el puerto de La Guaira y el aeropuerto de Higuerote, en el litoral central. Videos difundidos por usuarios en redes sociales mostraron incendios, columnas de humo y el sobrevuelo de helicópteros militares a baja altura sobre zonas urbanas. Fuerte Tiuna está explotando, se escucha decir a un joven en una de las grabaciones, mientras una decena de aeronaves cruza el cielo de Caracas. En otra, una vecina del litoral central relata la destrucción de un edificio residencial: El bloque quedó lleno de huequitos de la explosión. Una señora murió porque no podía respirar. En sectores populares de Caracas, el transporte público dejó de funcionar y las calles permanecieron vacías pese a los llamados oficiales a movilizarse. En zonas cercanas al palacio de Miraflores, como la parroquia 23 de Enero, vecinos relataron la presencia de colectivos armados aliados del chavismo realizando rondas nocturnas. Hora y media después de los ataques, el gobierno ordenó la activación de un estado de emergencia cuyo alcance no fue detallado. En un comunicado, las autoridades llamaron a sus seguidores a activar la lucha armada, pero lo que predominó fue el silencio, acompañado por el temor a un eventual despliegue de los servicios de inteligencia y de los grupos de choque del régimen. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó horas más tarde la captura de Maduro, tras meses de presiones en su contra por acusaciones de narcotráfico y por considerar ilegítimo su mandato. Se trató de la primera intervención militar estadounidense de este tipo desde la invasión a Panamá en 1989 para deponer al líder militar Manuel Noriega. Poco después del anuncio, el ministro del Interior venezolano, Diosdado Cabello, apareció en la televisión estatal de pie en plena calle, con casco y chaleco antibalas, y exhortó a la población a no cooperar con el enemigo terrorista. Más temprano, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, había difundido un mensaje en el que admitía que aún se estaban verificando posibles muertos y heridos. La vicepresidenta Delcy Rodríguez exigió públicamente una fe de vida de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, mientras el paradero del mandatario seguía siendo desconocido en las primeras horas posteriores al ataque. La oposición venezolana, por su parte, optó por la cautela. En un breve comunicado difundido en redes sociales, señaló que no tenía comentarios oficiales sobre los acontecimientos. Primero lo vi en las redes sociales y después en la televisión. Ahora quiero saber qué va a venir, dijo Nancy Pérez, de 74 años, al salir de una panadería cerca de su casa en Valencia, en el centro del país. Al amanecer, los radares de vuelo mostraban el espacio aéreo venezolano completamente vacío. Subí a la terraza y escuchaba aviones a distintas alturas, pero no veía nada, contó Carmen Márquez, de 50 años, vecina del este de Caracas. Luces como bengalas cruzaban el cielo y después venían las explosiones. No sabemos nada, sólo lo que dice la televisión estatal. Estamos preocupados por lo que pueda pasar ahora. Agencia Reuters y diario El País

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