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Gualeguaychu » Nova Comunicaciones
Fecha: 02/01/2026 10:03
El decreto del Gobierno redefine la SIDE, centraliza el control en la Secretaría de Inteligencia de Estado y habilita nuevas atribuciones operativas. El Gobierno argentino reformulará la Ley de Inteligencia Nacional (25.520), lo que traerá cambios en la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE), que sumará nuevas facultades. La reforma busca profundizar y ordenar el Sistema de Inteligencia Nacional, sobre la base de los cambios ya introducidos por el Decreto 614/24, mediante modificaciones a la Ley 25.520. El objetivo central del decreto es mejorar la integración, especialización, eficiencia, control y legitimidad del sistema. Los ejes de la reforma a la Ley de Inteligencia Nacional. Comunidad de Inteligencia. Como primer paso, el Gobierno dispondrá la creación de un ámbito permanente de integración funcional que estará bajo la órbita de la SIDE. El objetivo de este espacio será facilitar el intercambio de inteligencia entre todos los organismos especializados del Estado. Con esta herramienta, el Ejecutivo busca incorporar al análisis estratégico nacional aportes provenientes de áreas clave como la economía, la salud, la tecnología, el clima y la comunicación, entre otras. En una línea complementaria, el decreto prevé la conformación de una red de organismos estatales que suministrarán a la SIDE información relevante, aun cuando no se trate de inteligencia en sentido estricto. La medida apunta a ampliar el sistema informativo y fortalecer la base sobre la que se elaboran los análisis. Separación entre ciberinteligencia y ciberseguridad. Otro de los cambios centrales del DNU será la diferenciación explícita entre ciberseguridad y ciberinteligencia. La primera quedará enfocada en la protección de redes, sistemas y activos críticos y estará a cargo del nuevo Centro Nacional de Ciberseguridad, que funcionará en el ámbito de la Secretaría de Innovación de la Jefatura de Gabinete. En tanto, la ciberinteligencia se orientará a la obtención de conocimiento estratégico desde el ciberespacio para respaldar la toma de decisiones. Desde Casa Rosada destacaron que esta distinción mejora la transparencia, la cooperación internacional y el acceso a financiamiento. Especialización de la Agencia de Seguridad Nacional. La reforma también redefine el rol de la Agencia de Seguridad Nacional, que pasará a concentrarse de manera exclusiva en tareas de contrainteligencia. Con este cambio, el Gobierno busca evitar superposiciones con la Policía Federal y mantener la investigación criminal en manos de las fuerzas de seguridad. Explicitación legal de la contrainteligencia. El DNU incorporará a la Ley de Inteligencia Nacional una definición precisa de la contrainteligencia, con el objetivo de adecuar el marco normativo a las nuevas amenazas de carácter tecnológico, político y cognitivo. Desde ahora, la contrainteligencia tendrá un enfoque preventivo orientado a detectar y analizar hechos de espionaje, sabotaje, injerencia, interferencia e influencia extranjera. Apoyo del Sistema de Defensa y Seguridad. Uno de los puntos destacados de la reforma es la habilitación formal para que los organismos de inteligencia puedan requerir apoyo técnico o logístico de las Fuerzas Armadas, fuerzas federales y policías. Según el Ejecutivo, la medida busca optimizar recursos y capacidades disponibles. Ordenamiento de la inteligencia militar. Con el argumento de corregir una superposición histórica, el DNU dispondrá la disolución de la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar (DNIEM). A partir de entonces, la producción de inteligencia estratégica militar quedará bajo la responsabilidad del Estado Mayor Conjunto. Desde el Poder Ejecutivo señalaron que esta decisión fortalece la inteligencia militar conjunta, elimina duplicaciones y mejora la articulación con la inteligencia nacional. Fortalecimiento de los controles. La actual División de Asuntos Internos cambiará su denominación a Inspectoría General de Inteligencia y contará con mayores facultades para llevar adelante auditorías, investigaciones internas, controles de calidad y supervisión del presupuesto. Por último, la reforma establece que los titulares de los órganos desconcentrados serán designados por el Secretario de Inteligencia, con el objetivo de reforzar la conducción jerárquica y el control interno del sistema.
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