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Federal » Federal Al Dia
Fecha: 01/01/2026 22:46
El radicalismo elegirá autoridades en marzo o abril. Con 2027 en el horizonte, ya comenzó la danza de nombres y nadie quiere quedar afuera de las definiciones. La UCR Entre Ríos volverá a las urnas en 2026 para renovar autoridades partidarias con la decisión de hacerlo en un año sin elecciones nacionales ni provinciales, como ocurría antes de la pandemia. Alicia Oviedo, la presidenta sorpresa, busca dejar al radicalismo con protagonismo suficiente para sostenerse como alternativa dentro de la alianza con Rogelio Frigerio y La Libertad Avanza. La tradición boinablanca suponía elegir autoridades partidarias en años no electorales. En 2020, con el inicio de la pandemia, esa práctica quedó discontinua. Oviedo asumió en marzo de esta año con la promesa de ordenar ese tema. Así, el próximo presidente o presidenta elegido en 2026 ejercerá el cargo hasta el 2028. El desafío Con solo un legislador nacional, el diputado Darío Schneider, el radicalismo entrerriano enfrenta el desafío de no llegar disperso ni atravesado por disputas internas a la contienda de 2027. Esa mirada predominó entre dirigentes consultados. No puede volver el PJ, resumió un dirigente ante Letra P. Para evitar el retorno del peronismo a la Casa Gris es que impulsaron profundizar la coalición con Juntos y LLA. Con matices, es el norte que defiende el 70% que avaló esta postura en el último congreso partidario que dio vía libre a la alianza. En frente se ubica un sector minoritario que busca imponer una visión tendiente al centro o centro-izquierda. Aportes partidarios en la UCR La UCR provincial no escapa a la realidad común de las instituciones argentinas: crisis permanente. En este caso se expresa puntualmente en los aportes partidarios. La Carta Orgánica del partido establece que los afiliados con funciones públicas debían contribuir con el 10% de sus ingresos, una obligación que comenzó a generar tensiones internas. Ese porcentaje, conocido como el diezmo, se volvió problemático para quienes perciben ingresos elevados ya que, sumado a aportes previsionales e impuestos, representa una carga significativa, según explicaron integrantes de la conducción radical. El incordio mayor se concentró en el caso de los afiliados que son contratados, con ingresos que rondan el millón de pesos. En esos casos, señalaron, el pago de la cuota partidaria resultó directamente inviable. Frente a ese escenario, la conducción de la UCR analizó un nuevo esquema para regularizar los aportes. La propuesta incluye que los contratados aporten el 2% de sus ingresos y los funcionarios el 5%. De acuerdo con dirigentes partidarios, esos porcentajes resultan más realistas y permitirían normalizar la situación de quienes mantienen deudas con el partido, una discusión recurrente en cada proceso electoral. Cualquier modificación, aclararon, debe ser aprobada por el Congreso partidario. El debate por el cronograma electoral en la UCR En la UCR Entre Ríos también se discute el calendario de la elección interna. De acuerdo con lo previsto, la convocatoria debería realizarse entre marzo y abril, una opción que favorece a los dirigentes con mayor experiencia electoral y más disponibilidad para la vida partidaria, como Fuad Sosa o Atilio Benedetti. En cambio, los sectores que parten desde posiciones menos consolidadas y trabajan en un armado alternativo plantean la posibilidad de postergar la definición para el segundo semestre. Esa alternativa les otorga más tiempo para sumar apoyos y construir alianzas con vistas a una competencia interna, en caso de no alcanzarse una lista de consenso. Las posibles candidaturas Aunque en la dirigencia de la UCR Entre Ríos predomina la idea de que aún resulta prematuro instalar nombres definitivos, comenzaron a perfilarse algunas figuras con proyección interna. Entre ellas apareció Julieta Carrazza, viceintendenta de Gualeguaychú, con pasado en la Juventud Radical y vínculos con concejales de Paraná Campaña y funcionarios de Federal y Concordia. Carrana integra un espacio en formación que reúne a dirigentes de su generación y a sectores que respaldaron el frustrado intento de Francisco Azcué por conducir el partido. Quienes impulsaron su figura señalaron similitudes con el perfil del presidente de la UCR Nacional, Leonel Chiarella. Dentro de la Corriente Illia, el sector que marcó durante décadas la vida interna del radicalismo, surgen al menos dos nombres con chances. Uno es Fuad Sosa, con posibilidades de llegar por tercera vez por la presidencia partidaria. En un encuentro realizado el 29 de diciembre en Paraná, dirigentes del espacio volvieron a mencionar su nombre. En el mismo sector aparece Atilio Benedetti, exdiputado y dirigente histórico del partido que ocupó distintos cargos partidarios pero nunca presidió la UCR. Benedetti fue uno de los artífices de un encuentro en Villaguay del que participó la vicegobernadora Alicia Aluani para comenzar a darle forma al proceso electoral interno. Trabaja en sintonía con Darío Schneider, referente de la agrupación Construir, que junto a Pedro Galimberti disputó contra Rogelio Frigerio. También integra la escena el ministro de Economía Fabián Boleas, quien desde su regreso a la provincia exhibe en redes sociales una identificación explícita con la simbología radical. Estos espacios integraron el 70% que, en el último Congreso partidario, avaló la incorporación de la UCR a la Alianza La Libertad Avanza. En el otro extremo se ubica UCR Activa, el sector antimileísta y crítico del frigerismo, que también evalúa presentar candidatos propios. Aquí vuelven a sonar los nombres de Rubén Pagliotto y Raymundo Kisser, entre otros. Ese espacio y algunos desprendimientos de otros sectores conformaron el 30% que se opuso a la coalición electoral con los libertarios. #LetraP #federalaldia #radiointegracion905
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