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» tn24
Fecha: 01/01/2026 16:33
La capital de Indonesia, Yakarta, atraviesa uno de los escenarios urbanos más críticos del planeta: el suelo sobre el que se asienta se hunde a un ritmo alarmante mientras continúa creciendo sin pausa. La combinación entre presión demográfica, expansión desordenada y crisis climática pone en jaque a una metrópolis donde viven cerca de 42 millones de personas en su área urbana ampliada. De acuerdo con informes recientes de la Organización de las Naciones Unidas, Yakarta pasó a encabezar el ranking de las ciudades más pobladas del mundo tras una actualización metodológica que considera su conurbano. El dato es contundente: la capital indonesia concentra más habitantes que países enteros y supera a otras megaciudades históricas como Tokio. Un crecimiento sin freno y sin planificación El desarrollo de Yakarta se dio de manera fragmentada, superponiendo etapas coloniales, industriales y modernas sin una planificación integral. La llegada constante de migrantes internos en busca de trabajo y servicios básicos desbordó la capacidad urbana, generando una ciudad de fuertes contrastes, donde conviven centros financieros de última generación con extensas zonas informales. Esta presión permanente sobre el territorio agravó un problema silencioso pero devastador: la subsidencia del suelo. Por qué Yakarta se hunde Especialistas señalan que el hundimiento tiene múltiples causas. La principal es la extracción masiva de agua subterránea ante la falta de una red pública suficiente. A esto se suma el peso de la infraestructura urbana y la propia composición geológica del terreno, formado por sedimentos blandos. En algunos barrios del norte, el suelo desciende varios centímetros por año y amplias zonas ya se encuentran por debajo del nivel del mar, lo que incrementa el riesgo de inundaciones permanentes. Cambio climático y una amenaza constante Al ser una ciudad costera, Yakarta enfrenta además el avance del mar y lluvias cada vez más intensas. El aumento del nivel del océano, combinado con tormentas extremas, provoca inundaciones recurrentes que afectan viviendas, rutas, servicios y actividades económicas. Organismos internacionales consideran a la capital indonesia como uno de los ejemplos más extremos de la vulnerabilidad de las megaciudades asiáticas frente al cambio climático. Las respuestas del Estado y sus límites Para contener la crisis, el gobierno impulsa obras de gran escala como el llamado Gran Muro Marino, un sistema de defensas costeras pensado para frenar el ingreso del mar. También se ejecutan planes para mejorar el drenaje urbano y ampliar el transporte público con nuevas líneas de metro y trenes ligeros. La medida más ambiciosa es el traslado progresivo de la capital administrativa a Nusantara, en la isla de Borneo. Sin embargo, especialistas advierten que esta mudanza no resolverá a corto plazo los problemas estructurales de Yakarta, que seguirá siendo el principal centro económico del país. Un desafío social y económico de largo plazo La superpoblación, el colapso del tránsito, la precariedad habitacional y los desastres naturales recurrentes impactan de lleno en la calidad de vida y en la productividad. La fragmentación social y territorial exige políticas profundas en materia de vivienda, salud e infraestructura, en una ciudad que lucha por sostenerse literalmente sobre el suelo que pierde. Yakarta se convirtió así en una advertencia global: el crecimiento urbano sin planificación y el deterioro ambiental pueden transformar a las grandes capitales del mundo en territorios cada vez más frágiles frente al futuro.
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