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» La Nacion
Fecha: 01/01/2026 18:01
Quedaron liberados US$20.000 millones del blanqueo y desaparece una restricción cambiaria clave para empresas Desde este mes, aparecen nuevas condiciones para ahorristas e inversores y se pone a prueba la estrategia oficial para que el aumento de la liquidez no derive en tensiones sobre el tipo de cambio - 4 minutos de lectura' Con el arranque de 2026, la economía abre una nueva etapa en materia cambiaria, pero no solo en cuanto a la calibración del esquema de bandas entre las que flota el dólar oficial. Desde este 1° de enero quedaron liberados más de US$20.000 millones que habían sido inmovilizados en las Cuentas Especiales de Regularización de Activos (CERA) tras el blanqueo de capitales de 2024. En paralelo, durante el año a las empresas se les abrirá una ventana para girar utilidades correspondientes a los balances cerrados en 2025. Se trata de dos movimientos que amplían la disponibilidad de dólares y que el equipo económico sigue de cerca por su impacto potencial sobre el mercado cambiario y las reservas. Los fondos del blanqueo, que hasta ahora debían permanecer depositados o invertidos en destinos específicos para evitar el pago de alícuotas adicionales, pasan a estar desde hoy bajo libre disponibilidad. Según estimaciones basadas en datos del Banco Central, los depósitos en cuentas CERA bancarias y en Alycs ascienden a unos US$20.600 millones, mientras que el total de bienes declarados alcanzó los US$23.300 millones, al incluir inmuebles y activos en el exterior. La principal incógnita es qué harán los contribuyentes con ese capital. En el mercado predomina la visión de que la mayor parte no se retirará del sistema financiero. Muchos ganaron alrededor de un 20% en bonos y acciones. Se espera movimiento, pero con continuidad: una parte seguirá en instrumentos financieros y otra irá a inmuebles y campos, señaló el economista Fernando Marull. Sebastián Domínguez, CEO de SDC Asesores Tributarios, coincidió en que el contexto no incentiva una salida masiva de dólares en efectivo. Lo más relevante es que no están dadas las condiciones para que la gente, en su mayoría, retire los dólares y los guarde en una caja de seguridad. De alguna forma van a quedar en el sistema, ya sea en inversiones financieras, inmuebles o aportes a empresas, explicó. En ese sentido, los especialistas destacan el posible impacto de la reforma tributaria en discusión. La eventual exención del impuesto cedular a la venta de inmuebles y de Ganancias sobre los alquileres con destino a vivienda podría redireccionar parte de esos fondos hacia el mercado inmobiliario. También aparecen como alternativas la compra de campos, ante expectativas de cambios en retenciones, y la inversión en empresas mediante el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) que impulsaría la reforma laboral. Menos cepo Al mismo tiempo, desde este año se levantará una de las restricciones cambiarias más relevantes que seguían vigentes para el sector corporativo: las empresas pueden girar dividendos al exterior correspondientes a utilidades generadas a partir de ejercicios iniciados en 2025, siempre que cuenten con balances auditados. La medida no alcanza a ganancias acumuladas entre 2019 y 2024, que continúan canalizándose a través de los Bopreal. El Banco Central aclaró que los giros se realizarían, en la práctica, a partir de mediados de año, cuando las compañías cierren balances, y remarcó que el proceso será monitoreado por su efecto sobre las reservas. El stock de Bopreal ronda los US$13.000 millones y constituye, al igual que la liberación de dividendos, un factor de presión potencial sobre el balance de la autoridad monetaria. En este contexto, el Gobierno apuesta a que la mayor libertad cambiaria no derive en una salida abrupta de dólares. La sanción de la Ley de Inocencia Fiscal, que facilita el uso de divisas no declaradas para operaciones de menor monto, forma parte de esa estrategia para compensar flujos. El desafío, a partir de ahora, será que esa confianza se traduzca en inversiones y no en tensión cambiaria.
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