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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 01/01/2026 10:43
A lo largo del último año, el desempeño de Bitcoin (-6%, a USD 87.800) fue uno de los más volátiles. La criptomoneda alcanzó un récord histórico durante el ciclo 2025 (USD 126.188 el 6 de octubre), pero finalizó con saldo negativo en el balance de doce meses. Analistas atribuyeron este desenlace al endurecimiento de las condiciones financieras, la reducción de liquidez y el cierre de posiciones apalancadas a nivel global. El segmento cripto mostró así su dependencia del contexto monetario internacional. Las divisas digitales serán un foco de atención durante este año; las iniciativas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el desarrollo de nuevos modelos de inteligencia artificial fungirán un papel importante en la cotización de estos activos. Después del lanzamiento del nuevo modelo de IA chino, DeepSeek, BTC y otras criptos cayeron en la mayoría de los mercados de valores. La inflación mundial, un problema familiar para los argentinos, volvió a ocupar el centro de la escena en 2025. La búsqueda de alternativas para resguardar ahorros ante la pérdida de valor del dinero reavivó el debate sobre el rol del dólar y el surgimiento de los activos digitales. Por décadas, los argentinos recurrieron al dólar estadounidense como refugio, pero la reciente inflación en Estados Unidos sumó incertidumbre sobre la moneda norteamericana. En este contexto, se observa un cambio en el comportamiento de los inversores argentinos. De acuerdo con un relevamiento realizado por Bitget, uno de los principales exchanges de criptomonedas a nivel global, entre el 17 y el 28 de noviembre, el 44% de los encuestados que invierten en criptomonedas lo hace atraído por el potencial de altos rendimientos. Este dato marca una diferencia respecto a periodos anteriores en los que el 40% de los usuarios elegía estos activos como protección contra la inflación. El informe refleja una transformación en la percepción de los criptoactivos, que pasaron de ser vistos principalmente como resguardo de valor a representar una opción de inversión de riesgo y oportunidad. Clave: creciente participación institucional Consultados sobre las perspectivas de Bitcoin y el futuro del mercado para 2026, los especialistas coinciden en que el desarrollo estará condicionado por factores como los flujos institucionales, las políticas monetarias globales y eventuales cambios regulatorios en los principales mercados. Al mirar hacia 2026, vemos que la industria de los activos digitales está entrando en una nueva fase crucial. La industria se define no solo por su crecimiento, sino por una integración más profunda en el sistema financiero global y por una dinámica de mercado más madura. El año pasado mostró un cambio fundamental en el perfil de los poseedores de Bitcoin que señala un paisaje de mercado en transformación. A diciembre de 2025, el Bitcoin mantenido en exchanges ha caído a su nivel más bajo en cinco años -2,94 millones de Bitcoin- mientras que las tenencias por parte de empresas públicas y ETF continúan aumentando, superando ahora los 2,5 millones de Bitcoin combinados", evaluó Richard Teng, Co-CEO de Binance. Esta migración de la propiedad minorista a la institucional es más que una estadística. Marca un punto de inflexión que podría reducir la volatilidad, moderar las oscilaciones especulativas de precios y suavizar la severidad y duración de futuros mercados bajistas. En otras palabras, podríamos estar avanzando hacia ciclos de mercado menos pronunciados, reflejando una clase de activos más estable y madura", señaló Teng. Desde Bitget explicaron que el Bitcoin mantiene bases sólidas gracias a la incorporación de nuevas instituciones, lo que le otorga mayor estabilidad a largo plazo. No obstante, advierten que el escenario presenta una elevada volatilidad, con movimientos abruptos en el precio tanto al alza como a la baja. La evolución de los activos digitales, en particular de Bitcoin, seguirá de cerca las dinámicas macroeconómicas y regulatorias internacionales, manteniendo la atención de los inversores argentinos ante un panorama de incertidumbre global. El Bitcoin continúa siendo la criptomoneda más reconocida y, pese a su elevada volatilidad, muchos inversores lo consideran un activo especulativo con potencial de crecimiento en el largo plazo. Su precio ha atravesado fuertes subidas y caídas, por lo que se lo suele destinar solo a una pequeña proporción del portafolio de inversores con alta tolerancia al riesgo. Se habla de que 2026 va a ser un mal año para las criptomonedas en general, pero los especialistas mencionan que puede ser buen momento para acumular, lo que significa ir haciendo pequeñas compras a lo largo del tiempo", comentó Ariel Mamani, fundador de InverArg. Si bien el precio de Bitcoin se mantiene en torno a los 90.000 dólares por unidad, cualquier ahorrista puede comprar satoshis que son partes mínimas de Bitcoin. El monto mínimo depende de la plataforma que se utilice, pero en general ronda los 1.000 pesos. Para todo ahorrista e inversor es importante destacar que toda inversión conlleva un riesgo. Las inversiones más conservadoras, típicas y tradicionales para el argentino como el plazo, fijo tienen casi garantía de pago, pero tienden a perder contra la inflación, agregó. Del récord a la cautela El Bitcoin, la primera moneda virtual lanzada al mercado, fue creado por un inversor bajo el pseudónimo de Satoshi Nakamoto en 2008 tras la crisis financiera mundial; esta divisa digital tenía como base un ideal libertario y buscaba poner en jaque a las instituciones monetarias y financieras tradicionales. Conocido en el mundo de los mercados bajo las siglas BTC, el Bitcoin utiliza la criptografía para garantizar que su gestión sea descentralizada, es decir, que no pueda ser regulado por ninguna institución u organismo bancario, lo que a su vez hace que las criptomonedas sean volátiles. Pese al avance y alcance que ha tenido el Bitcoin y otros activos digitales de gran talla como Ethereum, organismos como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aún se muestran dudosos sobre los pros de este tipo de criptomonedas. La victoria electoral de Trump significó un movimiento positivo para las principales criptomonedas del mercado. A finales de 2024, el Bitcoin registró un nuevo máximo histórico que logró superar los 107.000 dólares por unidad, después de que el presidente estadounidense reiteró su idea de crear una reserva estratégica de la criptodivisa en Estados Unidos. La tendencia alcista se ratificó a lo largo de 2025, aunque el 14 de noviembre último rompió el piso de los USD 100.000, que no consiguió recuperar. La cotización de la criptomoneda Bitcoin para este jueves 1 de enero alcanzaba los USD 87.853 dólares. Esto quiere decir que la moneda digital reportó un cambio de -0,9% en el último día. Por su nivel de capitalización, esta moneda digital ocupa la posición número 1 entre las más populares. El Bitcoin vino rompiendo nuevos máximos históricos y reafirmándose como la criptomoneda más importante en el mercado, con un valor total de token en circulación de 1,755 billones de dólares. Este récord se obtuvo en medio de un flujo sin precedentes de inversiones hacia las criptomonedas, un acontecimiento notable para el sector financiero digital. El aumento en el valor de Bitcoin ocurrió en un contexto donde hay un entrante masivo de capital hacia las criptomonedas, lo que indica un creciente interés y confianza de los inversores en estos activos. La subida del precio beneficia no solo a bitcoin sino que también tiene un impacto positivo en el mercado de las criptomonedas en general, favoreciendo una mayor estabilidad y visibilidad, de acuerdo a un análisis de Bloomberg. Expertos justificaron este aumento a diferentes factores, como la adopción institucional de las criptomonedas en las principales economías, la búsqueda de alternativas de inversión debido a la incertidumbre económica mundial y la innovación continua en la tecnología blockchain que respalda a bitcoin y otras divisas digitales. Esta combinación de factores ha creado un entorno propicio para el crecimiento continuo en el valor de Bitcoin y otras emisiones virtuales.
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