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» Noticias del 6
Fecha: 30/11/2025 18:55
La dinámica económica reciente muestra que los efectos del crecimiento del sector financiero y la caída de la industria no se distribuyen de forma uniforme en el territorio. Mientras la actividad financiera avanza cerca del 40%, las ramas industriales, manufactureras y de la construcción registran retrocesos que afectan con mayor intensidad a las provincias del NEA. El Área Metropolitana de Buenos Aires concentra el 38% de la demanda eléctrica y dispone de infraestructura, logística y servicios que permiten amortiguar los cambios del ciclo económico. En contraste, el NEA reúne apenas el 8% del consumo eléctrico nacional, con un uso mayoritariamente residencial que deja poco margen para sostener o expandir la actividad industrial. En la región, solo entre el 5% y el 8% de la energía se destina a la producción. La caída de la construcción se refleja en la paralización del 78% de las obras nacionales, una reducción del 40% en el presupuesto destinado a infraestructura y un nivel de ejecución del 22% en vivienda. Estos factores impactan de manera directa en Misiones, Corrientes, Chaco y Formosa, donde la obra pública ocupa un rol central en el empleo y en el movimiento económico local. A este escenario se suma el avance del capital financiero, que crece aun cuando retrocede la actividad productiva. Los aumentos de energía en el orden del 280% al 350% y las diferencias en subsidios al transporte profundizan las asimetrías entre el AMBA y el NEA. La desregulación de organismos vinculados a sectores productivos también influye en la dinámica regional. Las potencias eléctricas disponibles en la región —568 MW en Misiones, 707 MW en Corrientes y 827 MW en Chaco— muestran un límite estructural para sostener procesos industriales de mayor escala. En un contexto de caída productiva, esto se traduce en una respuesta más lenta y en una menor capacidad de resistencia frente a cambios económicos. El saldo es una brecha territorial que se amplía. Mientras CABA logra sostenerse por su estructura concentrada de servicios, energía y finanzas, las provincias del NEA enfrentan un impacto más rápido y profundo ante la caída industrial y el avance del modelo financiero. Sin políticas federales que acompañen energía, infraestructura y producción, la distancia entre ambas regiones continúa creciendo. (Nota elaborada con informacion de Infobae)
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