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» Santo Tome al dia
Fecha: 30/11/2025 12:14
La visita del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, a Argentina, anunciada hace unas semanas como parte del respaldo financiero al gobierno de Milei, hoy se encuentra demorada. En el contexto actual, proliferan los rumores de que esa postergación no sería sólo por cuestiones logísticas, sino por una molestia creciente de Donald Trump ante el viraje de la administración argentina hacia China. El fin del préstamo de US$ 20.000 millones que el banco JP Morgan había comprometido —una operación pública anunciada por el propio Bessent— y las demoras en la firma del swap con el Banco Central activaron alarmas. Más tarde, Trump expresó su descontento públicamente, con críticas duras hacia el secretario del Tesoro que muchos interpretaron como una advertencia. El trasfondo es geopolítico: la administración estadounidense viene advirtiendo que sus aliados deben contener la influencia de China en América Latina. En ese marco, Estados Unidos observa con suspicacia los crecientes vínculos comerciales entre Argentina y el gigante asiático; en 2025 los flujos desde China a Argentina crecieron notablemente, lo que para algunos analistas demuestra que, a pesar del alineamiento discursivo con Washington, Buenos Aires no está dispuesto a resignar los beneficios del comercio con Pekín. Fuentes vinculadas al gobierno argentino reconocen que existe presión abierta desde Washington: el pedido norteamericano para frenar los acercamientos con China, condicionar cualquier apoyo macrofinanciero al alineamiento estratégico, e incluso intervenir en decisiones de política económica externa. Para varios dirigentes, esta postura apunta a limitar la autonomía de Argentina en sus decisiones internacionales. El caso hoy es claro: mientras Milei intenta conservar abiertas sus opciones financieras, comerciales y diplomáticas con ambos polos —Occidente y China—, esa dualidad empieza a generar rozamientos visibles con la Casa Blanca. Y el aplazo de la visita de Bessent podría ser la primera señal pública de una crisis silenciosa. *Con información de La Política Online
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