30/11/2025 15:47
30/11/2025 15:45
30/11/2025 15:40
30/11/2025 15:40
30/11/2025 15:38
30/11/2025 15:37
30/11/2025 15:36
30/11/2025 15:34
30/11/2025 15:33
30/11/2025 15:32
» Primerochaco
Fecha: 30/11/2025 06:39
Autoridades y especialistas en ciberseguridad impulsan la práctica de apagar el teléfono para interrumpir procesos que podrían haber sido comprometidos por malware. Esta medida, destacada por el primer ministro australiano y organismos internacionales, se presenta como una herramienta accesible para reducir riesgos y proteger información sensible. La sugerencia de desconectar el celular durante un breve lapso cada día tomó fuerza en el debate sobre ciberseguridad a partir del impulso del primer ministro de Australia, Anthony Albanese. El mandatario alentó a adoptar el hábito como parte de la rutina diaria, incluso mientras se realizan tareas simples como cepillarse los dientes, señalando que puede funcionar como una defensa elemental frente al crecimiento de ataques digitales. Esta recomendación coincide con las pautas emitidas en 2020 por la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA), que aconsejó reiniciar los dispositivos al menos una vez por semana para fortalecer la seguridad de los teléfonos inteligentes. Ambos lineamientos apuntan a que el simple acto de apagar y encender el celular ayuda a interrumpir la actividad de programas que operan en segundo plano y que podrían haber sido manipulados por software malicioso. Expertos señalan que la ciberseguridad del celular también depende de usar claves fuertes, activar la verificación en dos pasos y descargar apps de fuentes confiables. Gentileza El fundamento técnico detrás de esta práctica se basa en que determinados tipos de malware necesitan mantener una sesión activa para funcionar. Al reiniciar o apagar el dispositivo, esos procesos se cierran automáticamente, dificultando la permanencia de amenazas como spyware o ataques zero-click, capaces de infectar sin interacción del usuario. Además, los ciberataques que aprovechan fallas de software suelen depender de conexiones persistentes, por lo que un apagado frecuente limita las oportunidades de acceso continuo. Una práctica simple para reducir riesgos digitales La recomendación de mantener el celular apagado durante al menos cinco minutos busca asegurar que todo proceso en ejecución se detenga por completo y que cualquier intento de conexión no autorizada quede interrumpido. Este intervalo resulta suficiente para liberar memoria, cortar actividades maliciosas y, a la vez, integrarse fácilmente en la rutina diaria sin generar molestias adicionales. De todos modos, especialistas subrayan que esta medida no reemplaza otras prácticas esenciales para proteger datos personales y financieros. Entre ellas, destacan el uso de contraseñas fuertes, la autenticación en dos pasos, la descarga de aplicaciones desde tiendas oficiales y la actualización constante del sistema operativo. También recomiendan evitar redes WiFi públicas y no compartir información sensible por canales no verificados. Aunque no ofrece una protección total, la adopción de este hábito diario se presenta como una herramienta simple y efectiva para reducir oportunidades de ataque en un contexto de crecientes amenazas digitales.
Ver noticia original