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Parana » AnalisisDigital
Fecha: 31/08/2025 15:22
Las sillas se amontonaban en un oxidado sitio. La cancha de bochas era un viejo souvenir, recordando otra era. Las piletas guardaban entre escombros el griterío del piberío de otras décadas. “Qué épocas los bailes de la U”, recordaban viejos parroquianos en un bar descuidado de la zona, pintado de ceniceros vacíos y paredes descascaradas. Pero, no todo estaba perdido. El ex futbolista profesional Leonardo Acosta volvió al club y junto a un grupo de exjugadores o fanáticos hinchas, empezaron el camino del regreso. Del camino del olvido, a la ruta de la ilusión. “Somos el barrio”, dice la Camiseta de la Peña Chacho Comar. El periodista fallecido hace unos años iluminó con su luz y enmarcó el sentido de pertenencia. Acosta (el del gol a River con la camiseta de Patronato por la B Nacional) y compañía hicieron el resto. De a poco, pero creciendo. Más socios, más disciplinas deportivas. Volvió el bullicio y la historia se sacudió. Se desempolvó el saco que estaba colgado en algún rincón y el alma entendió que era el momento del regreso. Volvió la U, y en tiempos de títulos piltrafas en la tele, esta es una buena noticia. El playón querido Cerca de la cancha principal, el playón deportivo mostraba su paso del tiempo y sin ningún tipo de mejoras por décadas. Los mosaicos sobresalían de la superficie plana, generando incomodidad para los entrenamientos. Comisión directiva y colaboradores pusieron manos a la obra y el playón se reconstruyó. Costó cerca de 27 millones que surgió de un bono contribución entre otros aportes. Todo a pulmón, inflando el pecho. Sin esperar nada del Estado, que utiliza el spot de apoyo al deporte, pero no pasa de eso: un spot. El ex árbitro internacional de basquetbol Darío Rodríguez (dirigió 4 Mundiales y un Preolímpico), es parte de esa maquinaria de la U. Y dice: “Después de dejar mi actividad arbitral volví a mi club, yo vivo a media cuadra. Me encontré un grupo de gente bárbara y nos metimos a trabajar. Uno de los tantos objetivos que estamos cumpliendo es el playón deportivo. Acá se va a practicar vóley, básquet y hockey entre otras disciplinas. Acá además volvió la familia al club”. El 26 de setiembre será la inauguración oficial, y se presentarán también a los sponsors que confían en el proyecto. “Muchos años atrás venía y el club era un desierto, estaba todo oscuro y con mucha dejadez. Yo conocía el club en su esplendor y verlo ahora como está me pone feliz”, reconoce Rodríguez. Y van por más. Reparar la segunda pileta (ya funciona la primera) e iniciar la obra de un quincho para 60 personas en la zona de natatorios. Se refaccionó el gimnasio, el depósito de material. “Todos los días van a encontrar algo nuevo en el club. Acá no hay jerarquías. Nos arremangamos todos, a pintar, a limpiar. Todos hacemos algo”. Cierra el ex juez de basquetbol. El club que recuerda la segunda novela del gran escritor y periodista Osvaldo Soriano. Porque después de muchos años ingratos en Universitario “no habrá mas penas ni olvido”.
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