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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 31/08/2025 06:41
Alfonso "Ponchi" Fernández y Sebastián Benedetti, los autores del "¿Ídolos o qué?", se conocieron en la Facultad de Periodismo de la Universidad Nacional de La Plata (Maximiliano Luna) Un libro con la historia del periodismo musical argentino, repleto de información y un dossier central de imágenes color con portadas de ediciones gráficas de todos los tiempos. Mucho texto y poca imagen, a contrapelo del universo que se narra: el de las revistas de rock editadas en el país, plasmado en 520 páginas. La amistad creativa de Sebastián Benedetti (47) y Alfonso “Ponchi” Fernández (50), autores de ¿Ídolos o qué? Una historia de las revistas de rock en Argentina (1955-2025), editado por Gourmet Musical, comenzó en un taller de radio de la Facultad de Periodismo de la Universidad Nacional de La Plata. "¿Ídolos o qué? Una historia de las revistas de rock en Argentina (1955-2025)", el libro "testimonial" de Benedetti y Fernández, editado por Gourmet Musical (Maximiliano Luna) En 2015, ese vínculo se reactivó gracias a que Sebastián se contactó con Ponchi para comprarle una revista y así poder reconstruir su colección que naufragó en la grave inundación en La Plata ocurrida a comienzos de abril de 2013. “Ver que se van flotando con el agua, fue una verdadera pesadilla”, rememora con dolor el actual docente universitario en la Facultad de Periodismo de la UNLP y en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires. Así las cosas, unos años después aunaron fuerzas a lo largo de casi un lustro para encabezar el ciclo radial en Radio Universidad 107.5: Los subterráneos, apuntes de una cultura rock de papel, que cimentaría las bases de una obra hecha a cuatro manos. “Es un libro de historia viva (archivo) y muy testimonial. Va contando una historia y pone en cronología a un montón de gente. El objetivo fue hacer una mirada rasante que sobrevuele todo sin que sea necesario subrayar algo, bajar una línea o hacer un ensayo crítico del periodismo argentino”, explicó Benedetti, junto a su amigo, mano a mano con Infobae Cultura en un bar del barrio porteño de Saavedra. Los autores tenían el programa de radio "Los subterráneos", en donde recorrían la historia de las revistas de rock nacionales y les sirvió de impulso para escribir su libro (Maximiliano Luna) Juntos le dieron forma a un libro en donde se entrevistan a decenas de protagonistas del periodismo musical criollo como así también hurgaron en un vasto archivo para los amantes de la contracultura gráfica. Para esta obra, “Ponchi” -quien trabaja en un laboratorio que fabrica medios de cultivo que detectan bacterias en aguas industriales- indagó en la mayor colección de revistas de rock del país, la suya, que cuenta con unos 7.000 ejemplares. Y sigue creciendo. “Me joden siempre que me arme un Facebook del archivo, pero yo no uso eso ni Instagram ni nada de redes sociales. Y el archivo es muy popular porque circula entre los periodistas especializados, está abierto, todo de onda”, se sincera su propietario, nacido en Ayacucho en 1974. Gran parte de la investigación del libro se basó en el archivo personal de Ponchi Fernández, que cuenta con casi 7000 revistas (Maximiliano Luna) Cómo se gestó la obra El flamante libro, editado en agosto, llevó unos siete años de investigación y repasa siete décadas de la cultura impresa, revisteril y rockera, a punto de diluirse por completo en la voracidad e instantaneidad de lo digital. El libro nació por el vacío: una ausencia casi total de bibliografía y relatos sólidos sobre la prensa rockera local. Aunque, en Los subterráneos, el ciclo radial de ambos, ocurrió el verdadero nodo disparador. “La mayoría de las entrevistas que hicimos fueron para el libro y, en menor medida, para el programa”, recuerda Benedetti. Y aporta su colega: “Cuando empezamos, la idea era más por el palo de las revistas más contraculturales. Y después nos dimos cuenta que había que abrir el juego un poco más a las comerciales. Cada programa se dedicaba a contar la historia de una revista, entonces, había muchísimo material que no estaba reflejado en ningún libro”, sintetiza Ponchi. Alquitrán, Expreso Imaginario, JV y Pinap, algunas de las revistas precursoras en la historia rockera nacional (Maximiliano Luna) El libro se gestó como un proyecto independiente, sistematizado a pulso -e impulso- del editor Leandro Donozo, quien les insistía en comenzar a reunir material para encarar esta obra, que comenzó allá por 2018 y cobró intensidad en 2020, en plena época de la pandemia. El título de la obra (¿Ídolos o que?) es un homenaje -en plural- a la pregunta que figuraba en afiches callejeros que apuntaban hacia Charly García cuando estuvo en Brasil, en la primera época de Serú Girán. “Hubo toda una campaña en contra mío. Las notas eran del tipo: ‘Charly se olvidó de nosotros’. Hubo una que tituló con ‘Charly García, ¿ídolo o qué?’, y empapelaron la ciudad con el aviso de la revista... una grasada total”, recordaba el astro, en declaraciones a Página 12 en 2008. "¿Ídolos o qué?, es también una reflexión sobre la relación amor-odio entre estrellas, lectores y periodismo", coinciden los autores Como respuesta a esto, el genio del rock argentino lo puso en la tapa de su emblemático disco La grasa de las capitales. “¿Ídolos o qué?, es también una reflexión sobre la relación amor-odio entre estrellas, lectores y periodismo“, coinciden los autores. Investigación y hallazgo farandulero A la hora de producir el corpus del libro, Sebastián y Ponchi abrían una revista y, lo primero que leían, era el staff a ver si conocían a alguien para entrevistar. “A quien conocés y cómo poder ubicar a alguien para que te tire una punta, esa era la clave”, explican a coro. "JV", la revista argentina que dio el puntapie editorial en el universo joven y rockero (Maximiliano Luna) Los primeros en animarse a escribir sobre música, según la dupla, era gente que venía de diarios como El Mundo o La Prensa pero que después no hicieron carrera en el periodismo especializado y aparecían en prototítulos de medios como Jazzlandia, de 1958, Ritmo Juvenil (de 1964) o Tiempo Joven (1967). Y esto le dio pie a JV (Juventud Voluntad) que contaba en su plantilla como director editorial y, luego publisher, a una verdadera sorpresa: Luis César Avilés, sí, Lucho Avilés, el pionero del periodismo farandulero en TV. “Fue un descubrimiento inesperado. Revisamos los staff y apareció su nombre. Llegamos a hablar con él por teléfono, concertamos una entrevista pero, lamentablemente, poco después falleció (8 de junio de 2019). No recordaba mucho, solo que le gustaban los Beatles: con él arranca el periodismo de rock, es el padre del periodismo especializado”, explica Fernández, quien también integró Libro Parlante, con Roque Di Pietro, en FM Radio Universidad. Un hallazgo: allá por 1967, Lucho Avilés, futuro pionero del periodismo de farándula en TV, fue director editorial y, luego, publisher en JV (Juventud Voluntad), una precursora revista en apuntar al público joven del país JV, con 18 números editados, fue el kilómetro cero de las “revistas de jóvenes” en Argentina, no así las anteriores que tuvieron pocos números en la calle. “La primera edición de JV tiene a Los Gatos en tapa, por el furor de La balsa. Es más, incluye una foto grande de Tanguito, en la que ni siquiera está identificado, ni sabían quién era“, recuerda Ponchi, entre risas. Otra perlita, como la de Lucho, fue que los autores dieran con Jorge Alemán, quien se desempeñó como director ejecutivo en la extinta revista Alquitrán, editada entre 1969 y 1970, y luego forjó su carrera como un reconocido psicoanalista y escritor. “Para él fue un reencuentro agradable con esa parte de su historia”, recuerda Benedetti y aclara que “este libro no es un catálogo total, es una historia posible”. Algunos próceres de la casa de papel El primer mascarón de proa editorial, en la industria de las revistas de rock, fue Daniel Ripoll, factótum del mítico festival B.A. Rock, quién primero hizo carrera en Pinap y después comandó la mítica Pelo, a partir de 1970, con una última edición a fines de 2001. El extenso derrotero del empresario, fundador de la histórica editorial Magendra, parió títulos -entre otros- como Toco & Canto, GeneraciónX, Metal, Metrópolis y... la controvertida MAD: 60 números de la edición argentina de la mítica revista de humor estadounidense. Varias de esas páginas lo llevaron a ser secuestrado por los militares, liberado y obligado a sufrir un exilio. Todo eso se cuenta al detalle en el libro. “Él fue uno de los pocos a los que le mostramos un par de cosas diciéndole: ´Che, mirá, estamos contando esto de esta forma. No todo, pero sí. Él tiene una personalidad muy particular. Ha sido muy golpeado en la industria editorial, a veces con y, otras, sin razón, pero siempre estuvo en el centro de la serie”, explica Benedetti, a lo que Ponchi suma: “Él supervisó los textos de su entrevista, que le hicimos en 2021, hasta que quedó bastante conforme. Eran dos carillas llenas de preguntas y respondió casi todo”. Pipo Lernoud (Expreso Imaginario, Canta Rock), Jorge Pistocchi (Expreso Imaginario, Pan Caliente), Daniel Ripoll (Pelo, Metal, Metrópolis y demás ediciones de Magendra) y Miguel Grinberg (Eco Contemporáneo y Mutantia), fueron algunos de los impulsores editoriales de los principales medios que forjaron la identidad del periodismo de rock nacional Otros nombres de relevancia que surgen de este empapelado universo es el de Pipo Lernoud-Jorge Pistocchi, creadores de la mítica Expreso Imaginario. “En 1973, Pistocchi ya firmaba notas en Pelo, algo que no era común de la revista”, comenta Sebastián al paso, mientras su colega refuerza: “Un golazo que tenía la revista, en la primera época, es que las críticas de discos las hacían los músicos y las firmaban. Por ejemplo le daban ocho discos a Edelmiro Molinari y él escribía la reseña. Castigaba lindo”, dice. También sobresale en ¿Ídolos o qué? la figura del ecoperiodista por excelencia: Miguel Grinberg, director de Eco Contemporáneo, Contracultura, Cine & Medios y Mutantia. Y también integró las filas de Canta Rock, Hurra, Rock Superstar y La Opinión. Otro prócer. Benedetti y Fernández reconocen que su libro tiene una "mirada recortada" que se enfoca en revistas y fanzines de Capital. "Las revistas del interior del país, son otro libro", coinciden (Maximiliano Luna) Benedetti, quien en 2007 coescribió, con Martín Graziano, Estación Imposible: Expreso Imaginario y el periodismo contracultural, obra reeditada en 2016 también por Gourmet Musical, afirma que ¿Ídolos o qué? no es muy crítico sino que “respetuoso” y reconoce que con medios como Pelo podrían haber sido más incisivos. “Hasta 1985, esa revista era el poder mediático”, dice Fernández mientras su compañero agrega: ”Es inevitable hablar de Pelo como LA revista del rock argentino: era tu ventana al mundo”. Y los autores reconocen que existe una mirada recortada de su obra. “Ya en el prólogo del libro escribimos que vamos a hablar, desde lo antipático que significa, enfocándonos en ediciones porteñas”, aclara Benedetti quien, en 2019, tipeó Lado B: Historias desde las fronteras de la realidad como así también dictó un curso universitario intitulado Periodismo alternativo, rock y contracultura, en donde también repasó la historia de las revistas musicales en el país. Mavirock, La García y Soy Rock, emblemas editoriales del rock nacional del nuevo milenio Por ende, en ¿Ídolos o qué? se dejan ver imágenes con revistas federales (“ese es otro libro”, resumen los autores), como así también algunas perlas como son los números cero, aquellas ediciones de prueba antes de la salida a la calle del primer número. Todo esto acompañado en el final del volumen por un imprescindible índice onomástico de personas, grupos, editoriales, revistas y diarios mencionados. Un ida y vuelta por la cultura revisteril del rock — ¿Por qué hoy un libro sobre este tema? — Sebastián Benedetti: Era patear un poco el avispero, que alguien descubra algo en toda esta historia y que derive para otro. Este no es un libro para quedar bien con alguien ni tampoco el del fanático que se sentó muchos años después a hacer un catálogo de su archivo, es un libro de historia del periodismo, no uno nostálgico. Y que, aunque le cueste, que lo pueda leer un pibe de veinte casi como un libro de historia. "Este no es un libro para quedar bien con alguien ni tampoco el del fanático que se sentó a hacer un catálogo de su archivo, es un libro de historia del periodismo, no uno nostálgico", resumió Benedetti sobre ¿Ídolos o qué? (Maximiliano Luna) — Alfonso “Ponchi” Fernández: Porque quisimos contar también aquellas revistas rarísimas, que quizás solo salieron un día. Este es un vuelo rasante por 70 años. Y bienvenidos los que agarren la posta y digan: ´Mirá, esto me despertó interés´, y -por ejemplo- cuente solo la historia de Riff Raff. — Benedetti: Es que esto sobre lo que escribimos ya no existe más, no hay en la actualidad una cultura impresa del rock. Decir que, porque queda Rolling Stone, siguen existiendo las revistas, no es así. Eso sí, hay un gran universo fanzine. Los pocos medios impresos que sobreviven hoy, caso también Billboard, no me representan como lector. Yo busco una mirada distinta a la mía, que me enriquezca. Y esto no es solo por el papel o la periodicidad, tampoco existe este tipo de lector. Hoy todo es fugaz, los jóvenes no saben lo que es una revista ni consumen ediciones digitales. Rolling Stone y Billboard, las "sobrevivientes" más importantes del mercado editorial argentino — Por más exhaustiva que fue esta investigación, ¿qué creen que les quedó en el debe de la obra? — Benedetti: Incluir la mirada de los fotógrafos de la época. — Fernández: Muchas veces estos libros extensos empiezan narrativamente bárbaro y después terminás como haciendo una grilla técnica para sacártelo de encima. Nosotros, en cambio, mantuvimos un estilo narrativo de punta a punta que llevó años de encastre. El libro también indaga en la mítica publicación Cerdos y Peces, aquí junto al fallecido Enrique Symns (der), que marcó un antes y un después en la contracultura gráfica argentina — ¿Qué crítica le hacen al periodismo de rock actual? — Benedetti: Hoy la gente busca validar lo que ya piensa. Si vos le hablás mal de algo, te va a cambiar. Creo que hay poca capacidad de estar abierto a escuchar al que piensa distinto. Entonces, ¿cómo va a haber una crítica seria? — Fernández: Lo que desapareció es la crítica concreta, “pegando”. Antes era habitual. Ahora predomina lo amable y lo inmediato. — Si tuviesen la posibilidad de rescatar una revista del pasado, y continuarla, ¿cuál los identifica más? — Fernández: Vos sos muy de La Mano, a vos te gusta. A mí también. — Benedetti: Tal cual, me parece que sintonizó bien con una época (2004-2010) que, ojo, no es la misma que esta, ¡bah! ninguna lo es. Tenía todos los condimentos de la mirada retrospectiva, una mirada revisionista de la agenda del rock en un contexto de apertura pero con una visión de vanguardia. Tenías a Roberto Pettinato, Pipo Lernoud, Alfredo Rosso, los clásicos y, además, la revista sumó gente interesante. La Mano, la revista elegida por los autores que reúne las cualidades editoriales a la hora de formar una eventual revista juntos —¿Puede haber un revival real, tipo vinilo, para las revistas de rock? —Benedetti: No solo puede llegar, sino que pienso que va a ocurrir a largo plazo y va a ser por colapso porque habrá una saturación. Mi duda es si va a volver como pose snob o como medio de comunicación real. —Fernández: Yo soy mucho más pesimista, el papel va a desaparecer como así también el concepto de revista. De las sobrevivientes, creo que salvo Rolling Stone, que debe ir a pérdida y se debe sostener por el Grupo La Nación, y Billboard, que no llega a todos los kioscos, lo único que perdura es el mundo del fanzine. — ¿Qué revistas y sonidos los marcaron? — Fernández: Canta Rock, soy cantarockero a full, ya que circulaba en mi casa por mis hermanos músicos. Además, entre 1987 y 1988, es el punto fuerte de este medio, compran la Rock & Pop Revista y hacen El Musiquero, otra de mis preferidas. Y, como hallazgos tardíos, Bang! y Mano de Mandioca. Ah, y en la secundaria cuando compraba la Rock en Blanco y Negro. Soy muy del rock argentino clásico, el canon Charly García, Luis Alberto Spinetta, Fito Páez, Los Gatos, Pescado Rabioso, Aquelarre y Litto Nebbia. Canta Rock, la revista que marcó a Ponchi Fernández: "Soy cantarockero a full", dijo. — ¿Cuál es la etapa revisteril que más les gusta? — Fernández: Desde mediados de los años sesenta hasta 1970, porque vos te encontrás data que no está en ningún otro lado. Y hay descubrimientos como la revista Pelo Largo, que traía grupos como La Joven Guardia, Los Náufragos y Manal. Y, como siempre estoy investigando, este periodo es muy inacabado. — Benedetti: Me sitúo en los últimos ochentas y primeros noventas, se me vienen sonidos a la cabeza como Don Cornelio y la Zona. Es la explosión de un nuevo rock argentino y aparecía la revista Escupiendo Milagros, Cerdos y Peces y después Revolver, que siempre me pareció alucinante como producto del nuevo rock argentino. Y, como telón de fondo de eso, los tabloides adolescente con posters de Madonna, Axl Rose y Roxette. Tenía 12 o 13 años, estaban 13/20, Vos y Generación X. Después descubrí la Rolling Stone. Escucho medio de todo, pero me acuerdo mi etapa de Pantera y Sepultura. Tampoco me olvido de aquella Madhouse, en la que vi una foto del Pato Strunz (en ese momento baterista de Hermética) es como el link que me metió en todo esto, entré por ese lado. 13/20, Generación X, Vos y RNS (Rock N Shows), las revistas que más identifican a Benedetti — Armaron un libro sobre la historia de las revistas de rock en Argentina, ¿escribieron en alguna de ellas o bien intentaron crear un fanzine o algo similar? — Benedetti: No, solo llegué a colaborar con La Mano en algún momento, con alguna cosita, pero nada más. Mi fascinación en esto viene como lector. — Fernández: Por mi lado, nada, y creo que hasta mejor, porque me gusta tener una mirada externa de las redacciones. Mi relación con todo esto es amorosa, romántica. Yo siempre hice radio y nunca me animé a escribir, hasta que me largué acá a la fuerza, al piletazo (risas) y mirá... 520 páginas.
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