31/08/2025 08:32
31/08/2025 08:32
31/08/2025 08:32
31/08/2025 08:31
31/08/2025 08:31
31/08/2025 08:31
31/08/2025 08:30
31/08/2025 08:30
31/08/2025 08:30
31/08/2025 08:30
Buenos Aires » Infobae
Fecha: 31/08/2025 04:45
En el podcast, Santiago Bilinkis plantea que el verdadero enemigo a vencer no son las enfermedades sino el propio paso del tiempo En un nuevo episodio de La Fórmula Podcast, el emprendedor y tecnólogo Santiago Bilinkis reflexionó sobre cómo la inteligencia artificial está transformando la medicina y la ciencia del envejecimiento. Explicó que el verdadero enemigo no son las enfermedades, sino el paso del tiempo, y destacó que hoy existen investigaciones que buscan no solo curar, sino revertir el deterioro celular. Además, habló sobre el impacto social y filosófico de vivir 150 años, el poder de los vínculos humanos como motor de felicidad según el histórico estudio de Harvard y la necesidad de recuperar la atención en un mundo hiperconectado. También compartió cómo nació TEDxRíodelaPlata y la importancia de contar buenas historias para inspirar. El episodio completo podés escucharlo en Spotify y YouTube. Santiago es economista, empresario y divulgador tecnológico. Cofundó Officenet -adquirida luego por Staples- y participó en la creación de Wanako Games, Restorando y Sirena. Autor de Pasaje al Futuro, Guía para sobrevivir al presente y Artificial (junto a Mariano Sigman), combina su labor como emprendedor con la divulgación científica en radio, medios digitales y conferencias como TEDxRíodelaPlata, del que es organizador. Reconocido como Personalidad Destacada en Ciencia y Tecnología, recibió el Premio Konex en 2018 y el Premio Sarmiento del Senado argentino. Bilinkis destaca que la expectativa de vida global promedio ronda los 83 años y continúa en aumento gracias a la ciencia y la tecnología (Diego Barbatto) TEDxRíodelaPlata celebra su 15° aniversario con una nueva edición de su festival de ideas, bajo el eje Tiempo, el domingo 28 de septiembre en el CEC – Centro de Convenciones de Buenos Aires (Av. Figueroa Alcorta 2099). Será una jornada única que reunirá más de 25 oradores y músicos en dos escenarios con formatos innovadores y cuatro segmentos de contenido cuidadosamente curados: Tempo, la música de las ideas, que fusionará charlas con música en vivo bajo la mirada de Ezequiel Silberstein y Pablo Lewin; La ciencia del tiempo, con la curaduría de Diego Golombek y preguntas que cruzan la física, la economía y la biología; Tiempo de conversar, un espacio que combina diálogo y teatro curado por Eduardo Sáenz de Cabezón y Gerry Garbulsky; y Creatividad para transformarnos, donde referentes del arte, la tecnología y la cultura, seleccionados por Mariano Dorfman y Ximena Díaz Alarcón, invitarán a repensar cómo habitamos nuestro tiempo. El festival se podrá vivir en dos turnos (mañana y tarde), con entradas disponibles en www.tedxriodelaplata.org en distintas modalidades: Full Experience con acceso a los cuatro segmentos o Packs por turnos que combinan contenidos temáticos. La inteligencia artificial desarrolla terapias enfocadas en revertir el envejecimiento y no solo en curar enfermedades tradicionales (Imagen ilustrativa Infobae) — ¿Qué avances recientes se están observando en la aplicación de la inteligencia artificial en medicina, prevención y envejecimiento? — Históricamente la medicina siempre corrió atrás. Cuando vos te enfermabas, ibas a un médico para que te cure y eso lo que hacía, de alguna manera, es ir reparando un poquito los daños a medida que se producían. Hicimos grandes avances en curar enfermedades. Todavía, obviamente, la enfermedad cardíaca, ACV, cáncer, siguen siendo un problema, pero avanzamos un montón. Pero el verdadero enemigo no es la enfermedad. El verdadero enemigo es el envejecimiento. Aun cuando vos no te agarres ninguna enfermedad grave, en algún momento, a los 80, 90, 100, te morís. Te morís de viejo. Te morís no de una cosa, sino de la acumulación de un montón de pequeños problemitas que se fueron acumulando con el paso de los años. Lo más interesante es que hay toda una línea de investigación en los últimos años que ya no apunta a curar las enfermedades, sino a evitar o revertir el envejecimiento. Estamos totalmente acostumbrados a que cuantos más años hace que estás vivo, peor es el estado de tu organismo. Lo único que hacemos es más lenta o más rápidamente, decaer. Si vos pudieras lograr que esos pequeños desperfectos o imperfecciones que se producen solamente por el paso del tiempo, sin enfermarte, se corrigieran permanentemente, una persona de 50 no sería casi igual a una de 52, sería igual. Y si sos igual a los 50 y a los 51, sos igual a los 60 y 61. O sea, dejaría de haber una relación entre cuánto hace que estás vivo y cuál es el grado de deterioro de tu organismo. Esa es la meta de muchos investigadores. Ahí está poniendo mucha guita Jeff Bezos, fundador de Amazon; Sam Altman, fundador de OpenAI, muchos de los grandes popes de Silicon Valley que tienen entre 40, 50 y 60, no se quieren morir y tienen mucha plata para tratar de evitarlo. Y lo bueno es que si ellos lo logran para sí mismos, en algún sentido, lo logramos para todos. Entonces, empieza a haber avances en varias terapias que ya no tienen que ver con curarte, sino con repararte, con estar constantemente en un estado de perpetua juventud. El uso de inteligencia artificial en medicina plantea la posibilidad de desvincular el envejecimiento del deterioro físico y mental (Imagen Ilustrativa Infobae) — Mencionabas a Jeff Bezos, a Sam Altman. Creo que también está el creador de DeepMind… — Demis Hassabis. También el fundador de Coinbase. Hay varios. Toda gente que en los últimos años, por IA, por cripto, ha ganado montos considerables de dinero y que mira la perspectiva de una vejez como han sido todas las vejeces de lenta decadencia, pérdida de capacidad cognitiva, pérdida de la movilidad, de la visión... No es atractivo pensar que todos vamos a ir pasando cada vez por una etapa donde nuestras posibilidades se vean más y más limitadas. Y si se puede evitar, tendrá un lado fantástico, por lo menos para los que queremos que la vida dure lo más posible, pero también un lado supercomplicado, ¿no? No solo los aspectos obviamente sociales: qué significa un sistema de jubilaciones si vas a vivir hasta los 150 años o cómo absorbés eso en el mercado de trabajo, sino también cosas más filosóficas. Para muchos es este sentido de urgencia que te da el que el tiempo sea finito, lo que te hace querer levantarte cada mañana o dar las batallas que das cada día. ¿Cómo sería una vida que no tiene un final inminente o un final en el horizonte? Entonces, hay muchos aspectos que se abren como una caja de Pandora, si logramos realmente, combatir o revertir el envejecimiento. No está instalado en la cabeza de las personas esta posibilidad de pensar ¿por qué no vivir mucho más? Después tenés otras barreras, ¿no? Mucha gente por ahí lo objeta desde una perspectiva religiosa. No es un tema humano o no debería depender de nosotros decidir cuánto vamos a vivir. Pero lo cierto es que ya lo hicimos porque la expectativa de vida hace no tanto tiempo, estamos hablando de un poco más de 100 años, era treinta. Uno puede decir: “No es natural vivir hasta los 150”. Hace 120 años pensabas que no era natural vivir hasta los 80. Fuimos posponiendo y llegamos hasta acá. Hoy estamos en un promedio de 83, más o menos, según los países. También hay un tema importante que es que uno habla de “naturalidad” como sinónimo de algo bueno. Pero la malaria es natural, el cáncer es natural, es producto de la naturaleza, y nos la pasamos peleando contra cosas que son naturales para que en cierta artificialidad curemos enfermedades que si no nos mataban a los 30, 40 o 50 años y que ahora nos permiten llegar a mucha más edad. — Si en 100 años logramos aumentar 50 años la expectativa de vida sin toda la tecnología actual, eso indicaría que, tal vez, no lleguemos a vivir para siempre, pero, no deberiamos poder lograr aumentar varios años? — Es un problema distinto. Antes te morías siendo joven, pero de cáncer, de enfermedades infecciosas, de neumonía. Cuando lográs curar o prevenir las enfermedades, lo que te empieza a matar es otra cosa. Y es un enemigo distinto, que no se enfrenta con las mismas herramientas. Uno de los últimos Premios Nobel, un japonés llamado Yamanaka, logró es cómo resetear el reloj biológico de una célula. Cómo hacer que una célula que fue joven, pero de a poquito se fue deteriorando, vuelva a ser joven. El tipo de problemas que tenemos que resolver para pasar de los 80 a los 150 son muy distintos de los que tuvimos que resolver para pasar de los 30 a los 80. Hay avances. O sea, todavía no tenés el equivalente de que un animal viva 150 años, pero sí tenés ejemplos de ratones que habían perdido la vista, que la recuperan, ratones que ya tenían declive cognitivo, que recuperan capacidades. Empezás a ver, en ratones, que suele ser el primer modelo biológico con el que estas cosas se prueban, avances bastante significativos de reversión del envejecimiento. La expectativa es que eso después típicamente pasa por animales un poco más cercanos, primates, y eventualmente lo puedas hacer con humanos. Santiago Bilinkis analiza cómo la inteligencia artificial podría modificar el paradigma de la longevidad y el bienestar humano (Imagen ilustrativa Infobae) — Estas cuatro personas que mencionábamos recién, Sam Altman, Jeff Bezos… ¿están yendo todos hacia el mismo objetivo? ¿Están invirtiendo su dinero en investigaciones similares o cada uno se está enfocando en cosas distintas? — No, cada uno lo encara un poco distinto. Son diferentes y hay varias compañías. Cada uno está teniendo su camino y lo bueno de que intenten cosas distintas es que: por un lado, puede funcionar una y no la otra y tenemos más chances; por otro lado, es que en una de esas funcionan las dos, pero se complementan y logran cosas distintas. Cada uno está yendo por diferentes lados, atrayendo talento. Tenés un montón de intentos en paralelo, pero es una meta esquiva. Lo interesante es que uno cree que 150 es una locura o 200 o 500 años de vida. Pero no necesitas lograr todo de una. Ponele que tenés 50, te quedan 33. Si en los próximos 33, no te digo que llegás a 150, pero se agregan 15 más, pasas la expectativa a los 98. Cuando yo tenga 70, no es que voy a haber consumido 20 años, voy a haber consumido 20 menos los que se agregaron. Entonces, si vos empezás a correr la frontera, vas ganando tiempo para que en ese momento se produzcan otros avances que te agreguen años... Entonces, ¿cuál es la meta? Si vos empezás a agregar un año por año, la expectativa de vida crece y la muerte se aleja a la misma velocidad a la que vos te acercás. Si logramos 150, para el que tiene 50, quedan 100. Es absurdo pensar entonces que te vas a morir a los 100, porque en los próximos cien años van a pasar cosas increíbles. Entonces, en el fondo, el objetivo es empezar a mover la frontera rápido. Bilinkis afirma que cuidar los hábitos hoy puede sumar hasta diez años de expectativa de vida antes de los avances tecnológicos masivos (Imagen Ilustrativa Infobae) — Es una manera optimista de verlo y nos invita a pensar que, por ahora, este cuerpo que tenemos es lo que nos permitirá sostenernos en el tiempo y vale la pena cuidarlo. Al menos hasta que llegue ese momento, ¿no? — Si vos te cuidás y por cuidarte ganás 7 0 10 años de expectativa de vida, que con buenos hábitos es lo que te puede llegar a dar, estás dándote la chance de acceder a avances tecnológicos, científicos, inteligencia artificial, que después te prolongarán. Lo que sí tenemos a mano las personas comunes, los que no estamos haciendo investigación en la frontera, es cuidarnos. ¿Qué cosas podemos hacer hoy para que nuestra vida sea lo más larga y saludable posible? En general son cosas superbásicas, no son tan estrafalarias. No hace falta tomar suplementos raros. Es tener buenos hábitos: dormir bien, alimentarte bien, hacer actividad física, moverte algo, un poquito todos los días. Son cosas que no son tan extrañas y que están recontra comprobadas científicamente que producen mejoría. Lo que pasa es que son difíciles de hacer, ¿no? Difíciles de compatibilizar en la vida diaria. Si vos ves lo que es la oferta alimenticia de ahora, es un desastre: todo es envasado, todo es ultraprocesado. Entonces, si uno quiere comer bien, es muy difícil. Lo mismo querés educar que tus chicos coman bien y vos ves qué tipo de comida se vende en el quiosco de la escuela y no le vas a mandar palitos de apio porque le van a hacer bullying. Pero ¿cómo lográs que un chico o una chica hoy coman bien? Es muy difícil. La inteligencia artificial permite a la medicina avanzar en terapias que buscan revertir el deterioro celular más allá de curar enfermedades (Imagen Ilustrativa Infobae) — En redes sociales abundan las tendencias de alimentación, deporte o terapias como el agua fría, pero se habla poco de la conexión social y cómo perderla afecta tanto la calidad de vida como la longevidad. — Hay un experimento hermoso y más largo de la historia de la humanidad. Se hizo en la Universidad de Harvard, empezó hace más de 80 años y todavía continúa. Lo que hicieron fue en ese momento elegir 900 personas para documentar absolutamente todo a lo largo de sus vidas. El objetivo era entender, mirando las vidas en retrospectiva, qué fue lo que hizo a las personas ser felices. Les documentaron datos de salud, les sacaban sangre todos los años, los entrevistaban, cómo les fue en el laburo, cuánta plata ganaron o no ganaron, todos los aspectos de su vida. Pasaron 80 años, muchos han ido muriendo de jóvenes o de viejos, algunos fueron sanos, otros enfermos. Uno fue presidente porque estaba Kennedy dentro de la muestra original. Mirando esas vidas en retrospectiva, lo que encontraron es que el mayor predictor del grado de felicidad de las personas era la calidad y profundidad de los vínculos y el grado de inserción comunitaria que tenían. Y es muy loco porque si bien cualquiera diría: “Sí, está bien, tiene sentido que tener buenos vínculos te mejore la calidad de vida y te haga feliz”. Pero hoy vamos cada vez más en la dirección contraria. Hoy cada vez estamos más estamos encerrados en nuestras pantallas, desconectándonos del entorno, en la realidad virtual, con amigos virtuales, amigos de IA, yo estoy íntimo con Chat GPT. Es loco, pero este que es un hallazgo supersólido y científico, de qué realmente funciona para ser feliz en la vida, estamos yendo derecho en la dirección opuesta. Estamos creando algoritmos, plataformas para que cada uno viva más y más en su mundo. Estamos educando a los chicos con una pantalla para que en vez de estar jugando en el arenero con otro nene o nena, estén mirando videítos. Cada vez armamos un mundo donde nuestra atención está más capturada. TEDxRíodelaPlata celebrará su 15° aniversario con un festival en Buenos Aires reuniendo más de 25 oradores y músicos bajo el eje central del tiempo — Santiago te quiero preguntar por TEDxRíodelaPlata que viene ahora el 28 de septiembre, ¿qué encontrás en una buena charla y cuál es el poder de una buena historia? — Déjame rebobinar y contarte por qué hace 15 años Gerry Garbulsky y otro grupo de personas increíbles, arrancamos con esto. Detrás de mucho de lo hace Gerry, Diego Golombek, yo y muchos otros, está la convicción muy profunda de que buena parte de la conversación pública es muy superficial, muy coyuntural y pobre. Y siempre tuvimos esta idea de hay que darle visibilidad a ideas increíbles. Hoy, lo que tiene mucha difusión es más Wanda Nara o la China Suárez, los escándalos y las peleas, que no sé, por ponerte un ejemplo, en su momento Miguel San Martín, argentino, que hizo el software para aterrizar una nave en Marte. Eso fue lo que nos movió a crear en su momento TEDX Río de la Plata y después a hacer contenido y muchas otras cosas que fuimos haciendo cada uno, que es cómo ponemos en la conversación pública, cómo ponemos en valor historias increíbles de personas haciendo cosas asombrosas. Y ahí con lo que te chocás es con que muchas veces las personas que hacen las cosas más asombrosas no son buenas contándolas. Entonces, ahí es donde aparece todo el proceso de armado de un evento TEDx, donde por un lado tenés, la selección, cómo encontrás gente que en general no es conocida y tiene cosas increíbles para contar. Una vez que los encontraste, seleccionaste los oradores, de nuevo, en general te encontrás con que hacen cosas asombrosas, pero no las saben contar. Entonces, tenés todo un proceso. Lo que tiene de loco el armado de una charla TEDx es que tiene meses y meses de laburo. La mayoría de las personas las invitan a una charla, se sientan tres horas antes en el lado de atrás de una servilleta, anotan cuatro o cinco ideas y hay algunos grandes improvisadores. Pero para la mayoría de los seres normales como nosotros, si querés hacer algo realmente espectacular, tenés que prepararte mucho. Eso es lo que hace TEDx. Identifica estas personas y después las acompaña con un coach asignado. Yo fui muchos años coach de muchos oradores. Traje el ejemplo de Miguel San Martín, porque es uno que en su momento lo encontré yo, lo convencí de que diera la charla e hice todo su proceso de coaching en una charla que fue creo que en 2012, 2013, y fue hermosa. Entonces, lo que terminás haciendo es dándole visibilidad masiva, porque por un lado, está la gente que vive la experiencia en vivo en el evento, pero después millones de reproducciones de esas charlas en YouTube, de gente que si no hubiera pasado completamente desapercibida y que la ayudás a que luzca, a que su historia sea reveladora, que mucha gente se inspire. Yo creo que es un proyecto hermoso, y del cual fuimos aprendiendo mucho, cómo encontrás a la gente, cómo la ayudas a preparar sus charlas, cómo armás una experiencia escénica porque no podés sacrificar lo entretenido. Si la charla no tiene los elementos narrativos, el ritmo que se pide hoy, no lo ve nadie. Tenés que lograr hacerlo bajo las reglas de juego actuales con un dato divertido. El gran hallazgo de las charlas TED, hace un poquito más de 15 años cuando empezaron, es que eran charlas cortas de 18 minutos. Hoy 18 minutos es una eternidad. Las charlas bajaron de 18 a 12, a 8 minutos en promedio. En menos de dos décadas, el espectro de atención, lo que consideramos una charla corta, bajó de 18 a 8. Obviamente, tenés que ir migrando el formato, porque en 18 minutos podés profundizar y decir muchas más cosas que en 8, y te vas volviendo cada vez más sintético. Es todo un desafío narrativo. El uso intensivo de WhatsApp genera dificultades para responder a todos los mensajes lo que impacta en la gestión del tiempo y las relaciones, dice Bilinkis (Foto: Imagen ilustrativa) — ¿Creés que este lenguaje virtual distorsiona cómo nos comunicamos en la vida real? — Sí. Si vos te fijás, por ejemplo, esto de la brevedad o el apuro… No sé vos, pero yo ya me acostumbré a escuchar los audios por lo menos en 1.5. Cuando vos escuchás un audio en uno sin acelerarlo, todo el mundo parece deprimido. (risas). Es re loco porque son las voces que siempre escuchamos. Pero uno se acostumbra a que las cosas tengan que ir a una velocidad que después cuando volvés a la velocidad normal, todo te parece un pozo depresivo. Está muy impregnado en la manera en la que nos comunicamos, en el asincronismo. Hace poco yo puse un tuit, donde decía que estaba con muchas ganas de abandonar WhatsApp, porque creo que mi vida mejoraría un montón si dejo de usarlo. Y saltó un montón de gente a opinar y muchos decían que sí, que hay que volver al teléfono. “Si necesitan algo importante que me llamen”, decían. Y yo decía: “No, eso es lo último que quiero en el mundo”. Yo quiero dejar WhatsApp, pero lo último que quiero es que cualquiera me llame en cualquier momento y me interrumpa en cualquier momento porque me tiene que decir algo. Fue una gran conquista que ahora podemos hablar en el momento que los dos queremos hablar, no cuando el otro quiere llamarte. Pero son todas señales, por un lado, la tensión entre recuperar nuestra capacidad de concentración, cierta calma que existía en la era previa a las redes y los teléfonos, los teléfonos celulares y, a la vez, mantener los vínculos vivos y no estar cada uno encerrado en su mundo. Desactivar el doble tilde azul en WhatsApp es una estrategia elegida por algunos para minimizar la presión de contestar mensajes al instante (Imagen Ilustrativa Infobae) — ¿Por qué WhatsApp y no redes sociales? — Yo toda la vida fui una persona de inbox cero y la otra es que yo siempre sentí que, soy una persona muy afortunada y que la mejor manera que yo tenía de ser agradecido con las oportunidades que la vida me dio era estar muy disponible para cualquiera que necesitara algo de mí. Entonces, por décadas, yo contesté absolutamente todos los mensajes que recibí, todos. Y hace más o menos tres años dejé de poder. No puedo. Aunque le ponga la vida, no llego. Fue aumentando la cantidad de inboxes, o sea, se fueron agregando. Antes era el mail, después era el mail y YouTube. El mail, YouTube, Instagram, TikTok, este, LinkedIn, X... Llega un momento en que decís: no puedo más, no puedo. Entonces, ¿qué te empieza a pasar? Te empiezan a pasar dos cosas. Una es que te sentís muy mal. Es gente que está esperando una contestación mía y siente que, tal vez yo creo que no la merece. No, no es así, pero, pero la gente no se imagina que podés llegar a una situación donde estás en bancarrota perpetua de mensajes. Y la segunda es que cuando uno se desborda de esa manera, a mí me gusta una imagen que es: si estás haciendo malabares con demasiadas pelotas, se te van a caer. Y es absurdamente arrogante pensar que vas a poder elegir qué pelota se te cae. Se te cae la que se te cae. Entonces, los mensajes que no contesto no son los que, ok listo, este no lo quería contestar... Se me escapan cosas re importantes. Pierdo oportunidades u ofendo a gente que realmente no querría ofender. Entonces, me genera mucho malestar y también las personas que no usan WhatsApp la gente los odia en ese aspecto. La verdad, que todas las opciones tienen sus problemas, pero la otra cosa que me pasó es que una vez que descubrí que no podía contestar los mensajes, aunque le dedicara la vida entera y medio me entregué a que va a quedar mucho sin contestar, también bajé la cantidad de horas que quiero dedicar a eso. Como no voy a llegar a contestar todo, bueno, entre no contestar la mitad y no contestar el 70 por ciento, prefiero ganar más tiempo para pensar, para tener la cabeza despejada y entonces, solté y ahora soy un desastre. Algo que ayuda a sacar el doble tilde azul porque ¿qué me pasa mucho? Entró un mensaje, lo veo, quiero contestarlo, pero es largo, entonces digo: “Ok, ahora no, lo marco como no leído, después lo veo”. Y ese se me fue. Y yo lo quería contestar, pero no lo contesté en el momento. Si la persona encima sabe que lo leíste y no lo contestaste, parece más descortés aún. Entonces, prefiero por lo menos que no sepan si lo vi o no. Son como pequeñas protecciones que uno va creando para bajar también la ansiedad, la ansiedad del otro, que siempre espera una respuesta casi instantánea y la frustración de uno de no poder ir al ritmo que tiene que ir. (Diego Barbatto) — Antes de cerrar, quiero pedirte lo mismo que le pregunto a todos los invitados: una recomendación para compartir. Puede ser un libro, una serie, una película, una frase que te haya hecho pensar… lo que sea que consideres valioso. — Voy a ser obvio. Hace casi tres años que salió Chat GPT, yo sé que a vos te va a sorprender porque vos lo usás un montón y yo también. 75% por ciento de la gente casi no lo usa. Ayer di una conferencia muy numerosa en la UBA con muchísimos estudiantes, gente joven. Dije: “Levanten la mano...” Uno piensa, sí los estudiantes... No, el 75 por ciento de los estudiantes no usa Chat GPT, no usa IA. Hoy la IA puede darte cosas increíbles para la persona común, desde trabajar más y mejor y hacer las cosas más rápido. Pero pensalo en una PYME. Para una PYME, una de las grandes barreras es la atracción de talento. Es difícil contratar gente muy talentosa, si es una empresa chiquita, no le podés pagar, no es tan atractivo como plan de carrera... Hoy podés contratar una “persona” bastante capaz, dispuesta a trabajar para vos siete días de la semana, 24 horas al día, no se cansa, no se pone de mal humor, es gratis. Gratis en una versión limitada, si querés pagar, 20 dólares. ¿Decime qué persona talentosa contratás por veinte dólares al mes? Para empresas chicas, para trabajadores independientes, autónomos, es revolucionario y me apena mucho cuando veo que la gente no lo aprovecha. Habiendo dicho eso, tengo varios videos al respecto, es una herramienta peligrosa. Como toda herramienta poderosa, se puede usar bien, se puede usar mal, podés hacer daño, podés re pifiarla en el laburo. Entonces, es un momento donde las personas no pueden darse el lujo de perderselo... Pasaron casi tres años, 75 por ciento no lo usó, no podemos perder un día más. Pero hay que aprender a usar la herramienta de una manera responsable y piola.
Ver noticia original