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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 31/08/2025 04:39
Javier Milei junto a Karina Milei y José Luis Espert El Gobierno termina la campaña en la Provincia de Buenos Aires ahogado entre acusaciones e investigaciones por el caso del fentanilo contaminado y, sobre todo, por los audios sobre presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad. Y si bien en la cúpula de La Libertad Avanza no creen que ningún caso de presunta corrupción pueda influir en las voluntades de aquellos que los votaron en las anteriores vueltas, sí temen que el clima de sospecha profundice la tendencia de los votantes, que viene consolidándose, hacia la abstención. Es por eso que se decidió que el último compás de la carrera violeta hacia los comicios del próximo domingo esté enfocado, principalmente, en incentivar a que la gente vaya a votar. Primero, asegurándose de que la mayor cantidad de vecinos posible se entere de que hay elecciones -acusan al gobierno de Axel Kicillof de hacer poco y nada en ese sentido-. Y, después, agitando el fantasma del kirchnerismo corrupto, empobrecedor, etc. “Si alguien vota con la premisa ‘corrupción o no corrupción’, la otra opción que les queda por fuera de nosotros es el Frente de Todos”, analizó un operador bonaerense de LLA. “No creemos que alguien cambie su voto por ANDIS. Lo que sí puede pasar que la gente no quiera ir a votar y baje el presentismo”, agregó otro armador. El temor de la tropa mileista es que empiece a aplicar también a ellos, ex outsiders de la política, el precepto “son todos lo mismo”. Y que el ausentismo derivado de esa premisa beneficie a las fórmulas de la Fuerza Patria de Axel Kicillof, Sergio Massa y Cristina Kirchner. Por lo pronto, en las calles de PBA dijeron notar que “cada vez más gente se acercó a pedir boletas en las mesitas”. “Eso es positivo. Esta va a ser la semana para hacer saber que hay elecciones el domingo”, intentó levantar(se) el ánimo un alto dirigente de la derecha en PBA. Sin embargo, ayer, el último sábado antes de la veda, los libertarios se mantuvieron guardados, mientras del otro lado, el muy dividido pero más activo campamento peronista/kirchnerista activaba recorridas, tuits, etc. “No hay campaña”, se sorprendía esta semana un dirigente de PRO que se volcó a LLA en PBA. Allanamientos en la Agencia Nacional de Discapacidad - Foto: Gustavo Gavotti En el tramo final, sigue la parálisis de los libertario, que intentan sacudirse la pesadez del clima de denuncias (que, además, desató más sospechas mutuas entre las líneas, ya enfrentadas, de Las Fuerzas del Cielo y los Menem). Así, después de las contadas -y accidentadas- visitas de Javier y Karina Milei al territorio, preparan con hermetismo el acto de cierre de campaña del miércoles en un club de Moreno, en la Primera Sección. Además, hubo algunos movimientos militantes fuertes en redes durante la semana, cuando, por ejemplo, pusieron manos a la obra para ampliar la difusión de la noticia de que la Justicia estadounidense levantó el embargo de fondos de Hayden Davis vinculados a $LIBRA. Lo cual le permitiría al empresario ligado a los Milei demostrar que nunca intentó estafar a inversores. Y, al Gobierno, argumentar que el caso no tiene fundamentos. En la Casa Rosada, la decisión de la jueza Jennifer Rochon se respiró como aire fresco y se vivió como una revancha, a pesar de que las investigaciones en EE.UU. y la Argentina siguen. Aunque no tiene conexión con los audios de Spagnuolo, que son los que lo complican ahora, interpretaban el devenir de la causa de la criptomoneda como una demostración de que el Gobierno está limpio en todo aspecto y es el blanco de una serie de “operaciones políticas”. Mientras se victimizan, por otro lado amenazan con contraatacar, con la famosa denuncia, por ahora no concretada, contra Diego Spagnuolo. No aún, advierten. Confían en que, en una especie de tregua, la Justicia no avanzará con la causa de los audios que llevan el juez Sebastián Cassanello y el fiscal Franco Picardi hasta después de las elecciones. Aunque saben que, desde entonces, empezará la cuenta regresiva para las -mucho más- importantes elecciones nacionales de octubre. Lule Menem, Diego Spagnuolo y Martín Menem Por lo pronto, intentarán no hacer movimientos para evitar nuevos coletazos en el último tramo de la campaña. Ayer, en la cúpula del Gobierno negaban conexión alguna con el abogado Pablo Olmos y la denuncia presentó en Córdoba contra Spagnuolo por incumplimiento de funciones, difundido en una entrevista con Radio con Vos. En paralelo, seguirán con la investigación interna en ANDIS, donde dicen sospechar que el ex abogado y amigo de Milei no depuró como se esperaba el padrón de 1.250.000 pensiones no contributivas por invalidez laboral que el kirchnerismo habría usado como especies de planes sociales paralelos. Mientras apuestan como antídoto contra el escándalo de los audios de Spagnuolo a la campaña de estímulo de la asistencia, hay otro frente que los preocupa. Piensan en cómo puede calar en la militancia violeta en el territorio y, por extensión, en la fiscalización en un terreno hostil, controlado por el peronismo. Apelan, para incentivar a sus cuadrillas, a la estrategia de victimización. A pesar de que una parte de la dirigencia de Milei no pone las manos en el fuego por los Menem, a sus charlas territoriales llevan la teoría conspirativa a la que apela la cúpula libertaria.
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