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» Elterritorio
Fecha: 30/08/2025 15:50
Aseguran que desde la desregulación del Inym, no existe un precio mínimo de referencia. Actualmente el costo del kilo de hoja verde no llega a cubrir los costos sábado 30 de agosto de 2025 | 6:00hs. Coinciden en que las tasas de interés son muy altas “y las pocas ganancias no cubren los gastos de interés”. Foto: Archivo Días atrás se conoció un video en el que un productor misionero amenazó con incinerarse ante la falta de respuesta al pago de su producción. El yerbatero llegó hasta el secadero en Salto Encantado con bidones de gasoil y exigió el pago -según indicó - adeudado desde el año pasado por la hoja verde entregada. En este sentido, el monto a recibir, por $700.000, fue saldado aparentemente con un cheque a cobrar recién en octubre, lo que generó su preocupación. Este tipo de situaciones pareciera ser cada vez más común en medio de la actual crisis yerbatera, pagos retrasados y cheques sin fondos. Con la quita de facultades al Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym), el sector se ha ido deteriorando sumado a otros factores como las altas tasas de interés y el precio del kilo de hoja verde bastante bajo que ronda entre los $280 y $305. Los productores consultados brindaron sus voces al respecto y manifestaron que avizoran una misma situación para el año que viene. “Cada vez es más inviable y difícil sostener la producción”, coincidieron. Se suma a esta situación que hay sobrestock de yerba, por ende, los conocedores del tema apuntan a la importancia de diversificar la chacra para poder vivir de otros ingresos con otros tipos de producciones. Informe de la CEM Desde la Confederación Económica de Misiones (CEM) anticiparon este panorama en un informe que se realizó en base a una encuesta a los empresarios. En él se destaca que “únicamente el 4% acepta cheques frecuentemente, mientras que un 20% los acepta de forma ocasional y un 27% los acepta raramente”. En referencia a ello, el vicepresidente de la CEM, Luis Steffen, aseveró: “La industria quizás es la que más problemas tiene en este sentido; se empieza a notar y es algo que hace un tiempo atrás no sucedía”. “Lamentablemente son cosas que van apareciendo y que tienden a incrementar y no a mermar. Eso es cada vez más preocupante”, se refirió a los cheques sin fondos. En este sentido, Darío Bruera, productor yerbatero y socio de Cooperativa Andresito y Cooperativa Agrícola El Verde, indicó que “el año arrancó mal .. primero con paro yerbatero, que hizo acortar la ventana de cosecha”, recordó. Planteó que a eso se sumó una mayor oferta durante toda la zafra a los secaderos que pusieran cupos de entrega. “También al no haber expectativa de inflación en baja los industriales que ya venían con stock importante del 2024 y no tenían mucho interés en comprar yerba. Mucho menos estaban dispuestos a endeudarse para hacer stock”, relató sobre el panorama. Seguidamente, Bruera habló sobre las tasas de los bancos. “Hoy son muy elevadas en la toma de crédito y venta de valores. Esto hace que las pocas ganancias que tenga un secadero o un molinero no cubra los gastos de interés. Por eso no toman crédito”. Luego, contó que “se debe tener en cuenta que la cosecha de la forma que está hoy demanda el 50% del valor de la hoja verde eso hace que se necesite una buena porción del precio al contado”. Por su parte, Héctor Dingler, presidente de la Cooperativa Yerbatera Dos de Mayo, ubicada en el acceso Picada Indumar, coincidió que el panorama es complejo. “Los secaderos incluso los más chicos que no garanticen la compra de la producción recolectada de canchada cortan la cadena de pago. Es lo que sucedió con la empresa que no pudo seguir pagando a los productores”, detalló. Luego, destacó que desde la cooperativa ubicada en dicha localidad, “hicimos previsiones y venimos manejándonos de la mejor manera posible desde hace muchos años. Además, innovamos e invertimos. Realizamos una yerba sin humo y tenemos un mercado asegurado para la venta de canchada y también vendemos un porcentaje de nuestra yerba envasada”. Sumó que hay mucha competencia e incluso muchas marcas chicas cada vez tiran más el precio abajo para poder vender, lo que hace que el costo del kilo de la hoja verde baje o se estacione. Dingler contó que la Cooperativa Dos de Mayo se encuentra avanzando con un secadero más (para un total de cuatro) que estará en funciones a partir de la próxima zafra, y un molino con importante tecnología, además de un secadero de té. “El 20% de la producción se envasa y el otro 80% es para canchada”, detalló. Con respecto a la zafra, Dingler hizo hincapié que la cooperativa continuará hasta mediados de septiembre ya que estiman compraran toda la yerba de la zona y de los no socios de la cooperativa superando los 300 millones de kilos de hoja verde. No obstante, hay secaderos que finalizarán este mes. Debido a esto, indicó que “hay productores que vendieron a vender su producción a la cooperativa porque le fracasaron con el pago o vieron un mejor precio y se vinieron está última campaña”. Sobre el Inym La quita de facultades del Inym sucedió con el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/2023, firmado por el presidente Javier Milei y su ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, publicado el 21 de diciembre de 2023. En este marco, se le quitaron las facultades de regular precios de referencia, crear y administrar fondos específicos así como también el cobro de las estampillas que iban directo al Instituto, además de controlar importaciones de yerba canchada y regular plantaciones. Su eliminación, para el gobierno de Milei, buscó evitar “una estructura burocrática que además interfiere en la libre competencia, afectaba las importaciones baratas y sobrecargar a los pequeños productores con regulaciones que no convenía a la industria o los mercados”. El presidente de la Cooperativa de Dos de Mayo aclaró que a principio de año hubo un mejor precio del que se está pagando ahora pero, posteriormente se estacionó y por distintas razones el precio fue bajando. “Hay un panorama complicado porque el año pasado no sólo tuvimos la eliminación del Inym, sino que también hubo una superproducción. Este año se pudo corregir porque hubo menor cosecha. Sin embargo, al no haber un ente de base que fije un precio mínimo que cubra los costos básicos del productor, es complejo”, planteó Dingler sobre la quita de facultades. Seguidamente, Bruera manifestó que tiene una visión distinta a la de los otros productores. “Creo fervientemente que la desregulación del Inym con este nivel de producción que hay, con esta falta de inflación y todo este escenario económico actual, fue lo mejor que le pudo pasar a la actividad”, planteó. Explicó que “si no la actividad estaría muy trancada, iba a quedar mucha producción en la chacra, no se iba a levantar las cosechas, lo poco que se iba a levantar, se iba a hacer figurar un precio y se iba a comprar un precio mucho más bajo”. Recordó que sucedió cuando había regulación en 2014, 2016 y 2017. Incluso en años como desde el 2006 hasta el 2009 “pasó algo similar en estos años. Siempre que sobró yerba, para poder embocar ese excedente de producción hubo que vender más barato, firmar papelitos y cobrar un precio más bajo y eso hacía que tengamos que tributar más IVA, los secaderos tributar más ingresos brutos y que el productor cobre menos”. Insistió que la desregulación del Instituto es una gran medida “que hizo que en este escenario de muchísima producción y baja expectativa de inflación la yerba se pueda mover”. Compartí esta nota:
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