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» La Capital
Fecha: 29/08/2025 17:27
Desde el Sindicato de Cadetes de Rosario advirtieron que el número de viajes se redujo un 30 %, acompañando la disminución del consumo que se registra en la ciudad La necesidad de conseguir un ingreso extra para llegar a fin de mes incrementó en forma notable la cantidad de personas que en el último año pasó a formar parte de las aplicaciones de delivery que funcionan en Rosario . En un contexto de baja demanda, y de diversificación de servicios de reparto, lo que parecía una opción accesible para sumar un nuevo ingreso encuentra sus límites : la cantidad de viajes se redujo en un 30 por ciento, según estiman desde el sindicato que agrupa a los cadetes. Anotarse como "rider" de Pedidos Ya o Rappi aparece como un refugio económico para estudiantes, desempleados o trabajadores que no llegan a fin de mes. Sin embargo, el rápido crecimiento del número de cadetes y una demanda que se mantiene esquiva crea por estos días un "combo fatal" , según lo perciben quienes hace algunos años que están trabajando en las aplicaciones. "Cuando yo empecé con el delivery, durante la pandemia, la mayoría de mis compañeros estaban desocupados. Hoy te encontrás con gente que tiene trabajo, pero no le alcanza para llegar a fin de mes . Trabajar para las aplicaciones parece fácil, no tenés que invertir mucho y manejas tus horarios de trabajo. Pero, últimamente, los ingresos han mermado mucho", afirma un repartidor con experiencia en varias aplicaciones. Parte de esa trama se expuso el miércoles pasado cuando un grupo de repartidores de la aplicación Pedidos Ya se movilizaron por el centro de la ciudad en reclamo de mejores condiciones laborales . Con las mismas motos que usan para trabajar a diario y tocando bocina, la caravana llegó hasta las oficinas de la empresa en la zona norte. >>Leer más: Delivery bajo la lupa: pros y contras de trabajar con las aplicaciones Allí destacaron dos puntos la necesidad de un aumento real en la tarifa básica y, además, correcciones en la forma de abonar las propinas que los clientes dejan mediante la aplicación y el abono de los pedidos múltiples, cuando la mercadería se retira de un mismo local. Aplicaciones y crisis económica Si bien la movilización fue autoconvocada, el Sindicato de Cadetes de Rosario compartió el reclamo y advirtió que la realidad de los cadetes no es exclusiva de la firma Pedidos Ya sino que se repite en otras aplicaciones. "Es una actividad cada vez más precarizada", advierte Nicolás Martínez, secretario general del Sindicato de Cadetes de Rosario. Para el gremialista, hay dos factores que constituyen un "combo fatal" que impacta en el servicio. "Por un lado cayó la demanda, porque la gente consume menos, y por otro hay cada vez más personas trabajando de delivery". El resultado se hace sentir en la cantidad de viajes que, estima, se redujo un 30 por ciento. cadete pedidos ya2 "Para sumar un ingreso que nos permita vivir trabajamos 12, 13 y hasta 14 horas por día. Es una actividad ya precarizada y cada vez menos digna, cada vez más lejos de los derechos que reclamamos”, apunta. Las plataformas de delivery, como las de viajes, son un factor clave para mantener estables las cifras de desempleo. Pero la sobre oferta de la cantidad de repartidores empieza a mostrar los límites del sistema. Los nuevos repartidores ya son tantos que los viajes empiezan a mermar, con la consecuencia disminución del ingreso. >>Leer más: Cómo operan y cuál es el negocio de las apps Uber y Pedidos Ya Más cadetes y mayor competencia "La caída de la demanda de las aplicaciones de delivery no está tan relacionada con la baja del consumo, sino con la cantidad de cadetes que entraron al servicio. En los últimos años, mucha gente se anotó como repartidor para hacerse un extra y ahí empezó la debacle", considera Brandon Catalano, referente de la Asociación de Repartidores Independientes de Rosario (Arir) que representa a repartidores que trabajan tanto en plataformas como en cooperativas o en forma particular. La comunidad alcanza a unos 1.215 cadetes y trabaja en forma estable con unos 60 comercios. Brandon empezó a trabajar como cadete en 2019, en la empresa Glovo (comprada por Pedidos Ya) y en ese momento, estima, no había más de 150 repartidores trabajando en Rosario. Actualmente, apunta, "ese número subió de forma estrepitosa" y calcula que sólo Pedidos Ya duplicó su cantidad de cadetes en los últimos tres años. "De tener 400 o 500 personas, paso a 800 o mil", señala. cadetes pedidos ya3 Pero el abrupto crecimiento de la cantidad de cadetes es sólo un aspecto de este nuevo sistema laboral. Catalano advierte que "Durante la pandemia de coronavirus, tres aplicaciones tenían el monopolio del negocio. Y como los cadetes eran pocos podían llegar a ganar a fin de mes el doble que un trabajador formal. Sin embargo, en el último año aparecieron otras opciones como los servicios de Rapiboy, Uber o Didi y cooperativas y cadeterías independientes". Para el referente de Arir, también hubo un cambio en el uso de aplicaciones de los consumidores. "Si bien la gente ya no se puede dar el lujo de comer siempre por delivery, sigue consumiendo. Pero ya no opta por las aplicaciones, sino que piden por whatsapp directamente a los locales, ya que muchas veces los comerciantes aplican a sus productos la tarifa que les cobran las aplicaciones por hacer el reparto", explica. Por eso, dice, "si bien mucha gente se acostumbró a las aplicaciones, como sabe que pidiendo al local le sale más barato, cuando el bolsillo empieza a ajustar, pide directamente al local". Este cambio de costumbre impacta en las aplicaciones y sus "riders". Si bien los pagos por los viajes dependen de distintas variables _como el ranking del conductor (que premia a quienes no llegan tarde, no falten y trabajen en horarios pico), la distancia recorrida y la velocidad de la entrega_ actualmente trabajando ocho horas un repartidor puede llegar a fin de mes con 1.200.000 pesos en el bolsillo, un monto claramente menor que otros años. "Si trabajáramos como en la época de la pandemia estaríamos sacando más de dos millones", apunta Catalani.
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