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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 29/08/2025 05:11
Michael Jackson junto a su padre Recordar a Michael Jackson es adentrarse en la historia de un artista que revolucionó la música, el espectáculo y el videoclip, pero también, la vida de un hombre atravesado por contradicciones. Su figura encarna el brillo inigualable del éxito y, al mismo tiempo, la fragilidad de una infancia marcada por exigencias desmedidas. Estrella global, innovador y protagonista de una carrera sin precedentes, Jackson dejó una marca que sigue latente en la cultura contemporánea. Para entender la magnitud de su legado, resulta inevitable volver al origen: aquel niño de Indiana, que muy pronto dejó de serlo. Nacido el 29 de agosto de 1958 en Gary, Indiana, Michael Joseph Jackson fue el octavo de diez hermanos en una familia afroamericana de clase trabajadora. Su padre, Joe Jackson, exboxeador y guitarrista, impuso una disciplina férrea en el hogar y se encargó de organizar y dirigir a los Jackson 5, el grupo en el que Michael pronto destacó. Todas las miradas estaban puestas en él. Tanto Michael como varios de sus hermanos relataron en diferentes momentos haber sido sometidos a castigos físicos y presiones constantes por parte de su padre. Joe Jackson buscaba el éxito que él mismo no había conseguido ni como músico ni como deportista, y para ello no dudaba en recurrir a métodos estrictos que dejaron huellas emocionales en sus hijos, en especial en Michael, quien en entrevistas posteriores describió su infancia como solitaria y privada de juegos y afecto, marcada por ensayos interminables y el temor a equivocarse. Su madre, Katherine, ofrecía estabilidad y espiritualidad. Michael Jackson de adolescente junto a su padre Joe El entorno familiar tampoco estuvo libre de conflictos. Por infidelidades y una relación conyugal deteriorada los padres de Michael se separaron formalmente en 2010, tras décadas de convivencia. Ascenso meteórico y el niño prodigio Michael Jackson demostró desde muy joven un talento descomunal. A los 11 años ya brillaba como la voz principal de los Jackson 5 en presentaciones televisivas que cautivaron a la audiencia. Su capacidad vocal, carisma y destreza para el baile lo hicieron destacar sobre sus hermanos y ganarse rápidamente la categoría de niño prodigio. Los Jackson 5 lograron un récord al colocar sus primeros cuatro sencillos (“I Want You Back”, “ABC”, “The Love You Save” y “I’ll Be There”) en el número uno de las listas Billboard, consolidando su estatus y permitiendo a la familia mudarse a California. Sin embargo, el éxito no amortiguó la presión sobre Michael, quien tuvo que enfrentarse a los cambios de la adolescencia, que conllevan los cambios en la voz e imagen, y la exposición pública constante. Durante los años setenta y principios de los ochenta, Jackson trabajó tanto en grupo como en solitario. Sus primeros discos individuales lograron cierta relevancia, pero fue con “Off the Wall” (1979), producido por Quincy Jones, donde marcó un punto de inflexión artístico. Michael empezó a perfeccionar una identidad propia, combinando influencias del soul, pop y funk. Michael arrancó su carrera junto a sus hermanos en los Jackson Five Sin embargo fue en 1982 cuando rompió todos los moldes con “Thriller” y forjó un estilo propio. El álbum, además de romper todos los récords de ventas, redefinió el papel del artista en la industria musical, gracias a la visión de Jackson sobre la importancia de los videoclips, la puesta en escena y el espectáculo visual. Su famoso “Moonwalk” presentado en la gala de Motown 25 quedó grabado en la memoria colectiva y expandió su leyenda. Jackson entendió como pocos el pulso de la época. Convirtió sus presentaciones en experiencias multisensoriales, catapultando temas como “Beat It” y “Billie Jean” al estatus de himnos generacionales. Las sombras y la búsqueda de redención Los traumas de su niñez se reflejaron tanto en su obra como en sus palabras. En una conversación grabada poco antes de su muerte y presentada durante el juicio contra su médico Conrad Murray, Jackson expresó: “Mi actuación está allí para ayudar a mis niños (...) Los amo porque no tuve infancia”. Reconocía en esos relatos su dolor y la motivación detrás de la creación de canciones como “Heal the World” y “The Lost Children”. Jackson manifestó el sueño de crear un hospital infantil y espacios lúdicos en hospitales, convencido de que la depresión y la falta de esperanza afectan de modo profundo a los niños enfermos. El vínculo con médicos permisivos terminó siendo fatal. Conrad Murray, su médico personal, fue condenado a prisión por homicidio accidental, acusado de proveer los medicamentos que contribuyeron a la muerte del artista el 25 de junio de 2009. El control de asistentes y médicos complacientes expuso la vulnerabilidad detrás del mito. Thriller De Michael Jackson Acusaciones de abuso sexual infantil Pero así como su vida artística y personal estuvo atravesada por luces y sombras, también lo estuvo su relación con la infancia, un vínculo que para él representaba tanto una búsqueda de reparación como la fuente de sus mayores controversias. Ese lazo, que Jackson defendía como una expresión de inocencia y afecto, fue interpretado por otros de un modo muy diferente y terminaría colocándolo en el centro de acusaciones judiciales que marcaron los últimos años de su vida. La denuncia contra Michael Jackson realizada por la familia de Gavin Arvizo, un adolescente de 13 años diagnosticado con cáncer, marcó un proceso judicial altamente mediatizado que se desarrolló en 2005. El cantante enfrentó diez cargos penales, incluidas acusaciones de abuso sexual infantil, suministro de alcohol a menores y conspiración, en el tribunal de Santa María, California. El proceso se extendió durante cuatro meses y fue seguido intensamente por la prensa internacional, mostrando el cruce entre el espectáculo y la justicia. El caso se originó tras la emisión en 2003 de un documental donde Jackson aparecía junto a Arvizo y declaraba que dormir con niños era “un acto de amor y no de abuso”. Poco después, la fiscalía allanó la mansión Neverland, detuvo al artista y formalizó cargos en su contra, reavivando denuncias de la década anterior que habían quedado en un acuerdo extrajudicial. El juicio comenzó a fines de febrero de 2005. La fiscalía llevó testigos, entre ellos la familia denunciante y ex empleados de Neverland, mientras que la defensa subrayó supuestas inconsistencias y el historial de reclamos dudosos de los acusadores. El 13 de junio, tras más de una semana de deliberaciones, el jurado declaró inocente a Jackson en todos los cargos. A pesar de la absolución judicial, la opinión pública se mantuvo dividida y la reputación del artista quedó afectada permanentemente. Tras el juicio, Jackson dejó Estados Unidos y se mudó a Bahréin y luego a Irlanda antes de regresar brevemente a California, período durante el cual no lanzó material nuevo ni realizó giras. Nunca más vivió en Neverland, vendió la propiedad y redujo sus apariciones públicas. El músico planeaba volver a los escenarios con una serie de conciertos en Londres en 2009, pero falleció 18 días antes del estreno a raíz de una sobredosis de medicación. En 2019, el estreno del documental Leaving Neverland, donde dos hombres relataron presuntos abusos sufridos durante su infancia por parte de Jackson, reabrió el debate público y generó diversas consecuencias en la industria, incluidas revisiones en la programación musical y demandas civiles contra empresas ligadas a Jackson. Si bien fue absuelto por la justicia, las controversias en torno a su figura y las denuncias nunca desaparecieron del ámbito social ni cultural. La historia de Michael Jackson es, en definitiva, la de un hombre que llevó la música y el espectáculo a un nivel nunca antes visto, pero que también convivió con heridas emocionales, juicios mediáticos y contradicciones que nunca terminaron de resolverse
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